159 años de Villa María

El tren hecho obra de arte

El tema que eligió y por el cual fue elegido para ser uno de los cinco escultores en este evento fue “historia ferroviaria”, una creación que tiene como protagonista a un niño de 6 años, de tamaño real, sentado sobre una valija y jugando con una locomotora y un trompo

Una infancia sobre las vías

Un niño de unos 6 años juega con un tren. La escena, sencilla y reconocible, es la que eligió el escultor salteño Luis Mac Farling para representar la historia ferroviaria en el Encuentro de Escultores de Villa María.

La obra, realizada en metal y de gran formato, fue presentada el sábado junto con las esculturas de los otros artistas convocados. Pensada para el espacio público, tiene las dimensiones aproximadas de un niño de esa edad y una base de alrededor de dos metros.

“Todos hemos jugado alguna vez con un tren”, contó Mac Farling. En esa imagen buscó representar “la esperanza, la ilusión, la alegría” que aparecen asociadas a la infancia y a ese primer vínculo con el ferrocarril.

El proyecto surgió cuando conoció las bases de la convocatoria y tuvo que elegir uno de los ejes propuestos. La temática ferroviaria apareció rápidamente como su primera opción.

“Obviamente el tren es lo primero que se me vino como preferencia para elegirlo”, explicó.

La obra fue pensada originalmente para incorporar un durmiente ferroviario recuperado de una vía en desuso. Finalmente, por dificultades para conseguirlo, esa parte fue resuelta con láminas de metal. El tren de juguete y la figura del niño completaron una escena que apunta a permanecer en el paisaje urbano.

 

Un vínculo de familia

Para Mac Farling, trabajar sobre el ferrocarril no fue solamente una elección artística. El tren también forma parte de su propia historia.

Nacido en la ciudad de Salta, el artista se formó en Bellas Artes y es profesor de Artes Visuales, especializado en pintura y escultura. Actualmente se desempeña como docente en la Escuela Provincial de Bellas Artes Tomás Cabrera.

Su bisabuelo fue uno de los trabajadores que llegaron para participar de la instalación de las vías ferroviarias que ingresaban a Salta. Allí quedó radicada la familia y el apellido Mac Farling, de origen irlandés, quedó ligado a la historia de la ciudad.

“Estoy vinculado siempre al tren, porque vivo cerca y mi familia trabajó en él”, contó.

Ese vínculo también aparece en otras obras de su producción. Mac Farling trabajó con durmientes recuperados de las vías para un proyecto denominado Animales Durmientes.

“Es un tema muy rico y recurrente en la obra”, explicó.

Para el escultor, muchas veces la creación artística permite reconstruir esos vínculos con el pasado, y expresó:  “Cuando uno hace una introspección de lo que es uno, del origen, de dónde viene, el porqué, entonces aparecen y empieza a atar cabos”.

 

La obra  perdurará

El encuentro también le permitió conocer Villa María y trabajar durante varios días prácticamente junto a la estación ferroviaria. Para un artista acostumbrado a participar en encuentros de distintos puntos del país, la experiencia tuvo un condimento especial.

La organización, dijo, lo sorprendió por la atención a los detalles y por la posibilidad de trabajar en un espacio directamente relacionado con el tema de su obra. Y sobre todo, dijo “me gusta haber tenido la oportunidad de haber sido parte de este encuentro, y de que mi obra tenga que ver con la historia ferroviaria, que me cruza familiarmente. Saber que mi escultura estará cerca de las vías del tren en Villa María me llena de orgullo”.

Y es que aunque todavía no estaba definido oficialmente el lugar donde quedaría emplazada la escultura, todo parece indicar que será en el sector ferroviario de la ciudad, posiblemente cerca del Museo Ferroviario y de la estación.

“Siempre que uno trata de dejar algo, que quede”, señaló Mac Farling. Y agregó que la obra fue pensada “para la comunidad y para que perdure”.

Así, mientras Villa María recupera en estas páginas su historia como hija del riel, un niño de metal vuelve a jugar con un tren. Esta vez, no en el patio de una casa, sino en una ciudad cuya propia historia también comenzó a crecer alrededor de las vías, tal vez por siempre. Porque esta obra, deja constancia que el tren es historia, memoria y también aquello que nos sigue moviendo tan solo pensarlo.