2 de septiembre - Día de la Industria - Lácteos Las Tres - Desde Tío Pujio y para el mundo
Una historia familiar que creció junto a la industria regional
Es una de las empresas del sector más respetadas y con el sello del apellido Carassai. José Luis encabezó el proyecto que fue creciendo junto al resto de su familiaEn 1989, en Tío Pujio, José Luis Carassai puso en marcha un emprendimiento que comenzó procesando unos 400 litros de leche diarios y elaborando principalmente queso cremoso y sardo. El nombre elegido hacía referencia a sus tres hijas mujeres. Más de tres décadas después, Lácteos Las Tres continúa siendo una empresa familiar que combina tradición, calidad e innovación.
El crecimiento fue acompañado por una mayor producción, la incorporación de nuevos productos y colaboradores, y una presencia cada vez mayor en el mercado. A ese proceso se sumaron nuevas tecnologías, infraestructura, logística propia y propuestas innovadoras.
Formar parte de esa historia implica una responsabilidad que trasciende el presente. “Significa sentirme un eslabón clave para impulsar y llevar adelante una empresa familiar”, señala hoy José Ignacio Carassai, gerente general, con la mirada puesta en la trascendencia, el crecimiento y la continuidad de la industria a través de las próximas generaciones.
En una empresa familiar, el crecimiento también supone desafíos que no siempre están vinculados directamente con la producción. Uno de los principales fue fortalecer la comunicación interna y familiar, generar acuerdos y establecer objetivos comunes.
“El mayor aprendizaje fue comprender que el crecimiento no depende solamente de producir más, sino también de escucharnos, organizarnos y construir una visión compartida”, resume.
En transformación
La industria láctea tiene en la región una de las principales cuencas productivas del país. El sector atraviesa actualmente un proceso de transformación marcado por nuevas exigencias de consumo, cambios normativos y modificaciones en las formas de producir.
En ese escenario, las actualizaciones del Código Alimentario Argentino abren posibilidades para incorporar nuevas formulaciones e ingredientes y desarrollar productos diferentes. Pero el desafío está en hacerlo sin perder aquello que distingue a las elaboraciones tradicionales.
“Innovar no significa abandonar la tradición, sino utilizar el conocimiento y las nuevas herramientas para mejorar la calidad, ofrecer productos diferentes y generar mayor valor”, sostiene.
La tecnología y la capacitación ocupan, por eso, un lugar fundamental. Actualizar procesos, incorporar herramientas y formar a los equipos resulta indispensable para responder a un mercado que cambia permanentemente.
El valor de producir en la zona
Para Lácteos Las Tres, el impacto de la industria excede a cada empresa y alcanza a toda la comunidad. La generación de empleo, la contratación de servicios, el movimiento de proveedores y la transformación de materias primas permiten que el valor generado permanezca en la región.
“Cuando una industria crece, también crecen las comunidades que la rodean”, destaca.
De cara al futuro, la empresa busca profundizar esa generación de valor. El objetivo es que el producto no sea el único diferencial, sino también todo aquello que lo rodea: la innovación, la calidad, el servicio y las experiencias vinculadas al mundo del queso.
La intención es que quienes eligen sus productos puedan conocer también su historia, su origen y el trabajo que existe detrás de cada elaboración.
En el Día de la Industria, desde Lácteos Las Tres reivindican ese valor de producir: trabajo, conocimiento, inversión y desarrollo.
Y dejan un mensaje que sintetiza su mirada sobre el presente y el futuro: “Sin industria no hay Nación”.
En tiempos donde se habla mucho de Messi y su retiro de la selección, se recuerda hoy el gesto que tuvo Lácteos Las Tres en julio, cuando creó un queso con el rostro de la Pulga. La producción tuvo repercusión en época de Mundial y demostró también el talento y la calidad del producto.
