2 de septiembre - Día de la Industria - Abelcar - Un esfuerzo compartido que atraviesa tres generaciones de la familia Piva

Una historia de 45 años con mirada al futuro

Industriales y técnicos eligen la firma diariamente por los materiales eléctricos que comercializan. La firma comenzó con Carlos Piva, continuó con su hijo Diego y ahora siguen sus nietos Agustín y Delfina
miércoles, 2 de septiembre de 2026 · 08:30

Hace 45 años, Carlos Piva puso en marcha una empresa que con el paso del tiempo se transformó en mucho más que un proyecto comercial: se convirtió en una historia familiar atravesada por tres generaciones y por un vínculo permanente con la industria.

Hoy, Delfina Piva forma parte de Abelcar junto a su abuelo Carlos, su papá Diego y su hermano Agustín, con el desafío de sostener una trayectoria construida durante décadas, pero también de incorporar nuevas herramientas y formas de trabajo.

 

Material para la industria

La firma se dedica a la comercialización de materiales eléctricos y busca diferenciarse no solamente por las marcas y la calidad de sus productos, sino también por el acompañamiento técnico a sus clientes.

En ese sentido, desarrolla capacitaciones junto a marcas referentes del rubro para brindar herramientas y conocimiento a quienes trabajan diariamente en la industria.

“No solo comercializamos materiales eléctricos, te enseñamos todo acerca de los mismos, ofrecemos las mejores marcas del mercado y te garantizamos la mejor calidad”, destaca Delfina.

Para la nueva generación, continuar con la empresa familiar implica honrar la historia construida por quienes los precedieron, pero también encontrar una identidad propia. “La misión de nuestra generación es honrarla y potenciarla, adaptándonos a los cambios, nuevas formas de trabajo y rapidez con la que avanza la industria”, señala.

En ese recorrido, Delfina ocupa, además, un lugar particular dentro de una actividad históricamente vinculada mayoritariamente a los hombres. “Actualmente, soy la única mujer dentro del grupo familiar que trabaja activamente”, cuenta.

El desafío hacia adelante es continuar el camino junto a su hermano Agustín y acompañar también el crecimiento de las industrias locales y regionales que forman parte del día a día de Abelcar.

Después de 45 años, la empresa encara el futuro con una premisa clara: mantener sus raíces, pero seguir adaptándose a una industria que cambia permanentemente.

“Planeamos acompañarlos por mucho más tiempo con la energía que se merecen”, concluye.

 

Abelcar sigue firme con el desafío de sostener una trayectoria construida durante décadas, pero también de incorporar nuevas herramientas y formas de trabajo, según cuenta la familia.