Día Mundial de las Cooperativas - La 7 de Febrero es una muestra de perseverancia y derechos conquistados a través del trabajo social y colectivo
Gran ejemplo de lucha, igualdad y dignidad
Marcela Durán, su presidenta, recordó los inicios de la cooperativa que, entre otras cosas, se dedica al reciclado de materiales seco, y en donde la mujer es mayoría, haciendo trabajos, y otros más, que se creían exclusivos de los hombresDesde hace 18 años, la Cooperativa 7 de Febrero, viene haciendo historia en la ciudad, no solo por el trabajo social y colectivo que realizan, sino porque sigue creciendo, y hoy ya son 49 socias y socios (43 mujeres y 6 hombres), 12 más que el año pasado, que se ven beneficiadas por la labor que hacen en diferentes tareas, y sobre todo hoy, a través de la recolección de residuos sólidos y secos, y por la importante labor que desde hace 10 meses vienen realizando en el Centro de Gestión Ambiental y también en otros espacios.
Marcela, Durán, su presidenta y socia fundadora, recordó algunos detalles de su historia, y habló sobre la actualidad y los desafíos que se vienen en un contexto económico muy difícil.
“Nuestra ‘coope’ nació en 2004, cuando la Municipalidad le quitó la concesión a una empresa privada por no cumplir con el contrato, y fue así que el Gobierno local decidió formar a los que quedamos como cooperativa. La mayoría de quienes estábamos en esa empresa no sabía nada sobre el tema cooperativo, y de los 92 operarios, 52 decidimos tomar el camino del cooperativismo, unos porque no tenía otra oportunidad, otros porque le gustaba el trabajo que hacían y los demás para conservar su fuente de trabajo”, evocó.
De empresa a cooperativa
Marcela detalló que de esos operarios que quedaron la mayoría eran mujeres, en una época donde a ellas se les hacía más difícil encontrar trabajo “aunque hasta el día de hoy la lucha por la igualdad de género sigue”, y añadió que muchas “ya éramos grandes, mayores de 30 años, y era difícil que encontrar trabajo para atender un negocio o un quiosco, además de que la mayoría no había terminado sus estudios, incluso algunas veníamos de la calle, y ya en ese entonces cartoneábamos”.
“Así que la mayoría, al no tener oportunidad, decidimos conformar la cooperativa, que se fundó precisamente el 7 de febrero de 2006, y por eso nuestro nombre. Ese día se hizo la Asamblea Ordinaria y se constituye la cooperativa. La primera comisión elegida fueron todas mujeres y desde ese entonces venimos luchándola, saliendo adelante, con un objetivo principal que es dar oportunidad y crear trabajo sobre todo a las mujeres, y demostrar que podemos hacer la labor de los hombres, como albañilería o demarcación horizontal en ruta, con lo que hemos buscado cambiar la realidad de que los hombres hacen una cosa y las mujeres, otra”, expresó.
Mujeres inclusivas
Y no fue fácil al principio, como recuerda Marcela, “aunque ahora se habla más abiertamente del género, y se han demostrado que las mujeres pueden hacer también lo que ellos hacen, e igual indicó que “las puertas están abiertas siempre para las mujeres y los hombres, porque si no no seríamos una cooperativa; obvio, siempre ha habido más mujeres, y hay albañilas, herreras, jardineras, demarcadoras de vialidad, las que hacen gomerías y todas las que estamos en el tema de la recolección de residuos sólidos y secos”.
“Y así como nosotras realizamos el trabajo de los hombres, hacemos que ellos hagan lo que usualmente hacíamos nosotras, como por ejemplo baldear, cosas así, que nosotras les enseñamos a ellos. La verdad no sé si estamos donde deseamos estar, pero para haber llegado a 18 años de trayectoria, es porque el trabajo que se está realizando dio sus frutos, fuimos creciendo todas en conjunto. Esto es justo lo que genera el cooperativismo, y es la flexibilidad como empresa, de conocernos entre todas, ayudar a las personas y enseñarles, de llorar y reír juntas, abrazarnos y estar unidas en todo momento”, dijo.
El momento actual
Marcela habló de la crisis actual, confesando que “como todos estamos viviendo un momento difícil por la situación del país, ajustándonos. Tenemos igual la suerte de que el Gobierno local sigue con los trabajos que tenía la ‘coope’, apoyando a este grupo de cooperativistas, y acondicionándonos al ajuste que hay para que nadie pierda la fuente laboral, tratando de que, en lo posible, haya un lugarcito e incorporar a alguien más, generando conexión a esas personas. Nos vamos acompañando, porque estamos todos en la misma situación, y agradecemos al municipio por el trabajo que nos está dando”.
“Las 49 personas que conformamos la ‘coope’ estamos muy enfocados al proyecto de la madera plástica. Ahora estamos en el período de prueba, de recolección del material, y dependemos mucho de la sociedad y de recibir esos residuos, visitando a los grandes generadores (empresas), porque necesitamos el material de descarte para generar la madera plástica, para tener un ingreso mayor para la cooperativa”, concluyó.
