Día del Bombero Voluntario - Juan Rosso – Villa María
Una vida integrado a los bomberos
Estuve en bomberos más de 50 años, desde que ingresé a la banda con 16 años hasta que me retiré, hace unos 15 años. Fueron más de 35 en actividad. Tengo 74 años y aunque estoy retirado, sigo participando de los actos y de otros eventos de la institución, yo voy siempre al cuartel.
Lo que me motivó a ser bombero fue ingresar a la banda de música del cuerpo, en abril de 1967, cuando el director era Guillermo Páez, excelente maestro y persona, aprendí mucho de él. En ese entonces yo vivía a dos cuadras del cuartel, la mayoría de los días pasaba por el frente, de chico, cuando tocaba la sirena estaba ahí. Inicialmente, no fui con intención de ser bombero, pero después me quedé. Integré la banda como tambor y después fui bastonero hasta el final del ciclo, luego seguí como bombero. Como estaba en la banda, asistía a las capacitaciones de los bomberos. En ese momento, el jefe, Bautista Gianinetto, uno de los fundadores del cuartel, me autorizó a asistir a los siniestros, porque me había capacitado con ellos. Así que integraba la banda y el cuerpo activo, era el único músico que integró el cuerpo activo. O sea que fui músico y bombero a la vez.
Al ingresar al cuerpo activo mi vida personal no cambió en nada, no hubo cambios drásticos. Mi vida fue estar integrado a los Bomberos Voluntarios de María. Bomberos fue lo único en mi vida, porque empecé ahí de chico, no tuve un club, o fui a jugar al fútbol, al básquet, o a hacer otra actividad, siempre estuve en el cuartel.
Tuve varios siniestros durante muchos años, pero hubo dos que me tocaron más por la forma de trabajo y lo que había ocurrido. Nos habían llamado desde Villa Nueva por algo que no tenía nada que ver, y cuando llegamos nos encontramos con que se había derrumbado una zanja frente a la fábrica de Nestlé, y había quedado un hombre atrapado debajo de tres metros de escombros. La mano de Dios nos ayudó, porque trabajamos con una pala hidráulica para sacar los segmentos grandes, y le pasamos cerca de la cabeza, pero lo rescatamos con vida.
El otro fue un alumno de la escuela San Antonio. Nos llaman al mediodía, diciendo que se había lastimado un chico, pero no nos dicen realmente lo que pasó. Cuando llegamos, al ver cómo estaban las maestras y los alumnos, presentí que había ocurrido algo grave. Y, efectivamente, un chico se subió a un árbol y cayó sobre una reja que había antes en el patio de la escuela que lo atravesó por la espalda. Cortamos una parte de la reja para llevarlo al Hospital, los médicos hicieron lo demás y salió con vida.
Esos fueron rescates en los que uno toma decisiones que tiene que tomar en el momento sí o sí. En ninguno de los dos casos hubo muerte, porque Dios puso su mano encima de ellos y de nosotros, que nos ayudó. Porque a veces, por más capacitación y preparación que tenga, hay cosas que uno no sabe. Eso es lo que más me tocó.
Nunca sentí miedo ante un llamado, me preocupaba saber lo que estaba ocurriendo, estar preparado para lo que iba a hacer y ser consciente de lo que estaba haciendo. No subestimar a nada ni a nadie. Estar capacitado para cualquier siniestro, la capacitación es lo principal para el bombero. Una buena preparación es muy buena herramienta.
Bombero se nace, para mí ser bombero es estar siempre dispuesto y muy bien preparado porque nunca sabe qué va a ocurrir, y un siniestro no es igual a otro. Bombero se es las 24 horas y ayudamos a todas las personas, sin saber quiénes son, sin interesar religión, ideas políticas, o si es delincuente, porque lo sentimos así. La mayoría de las cosas que vemos son feas, malas, son desgracias con personas. Son muy pocas las buenas, en mi caso personal me ha tocado asistir en dos o tres partos, que es algo hermoso, emocionante ver el recibimiento de un bebé.
Transmití lo que me enseñaron en la capacitación como bombero y mi experiencia en el cuerpo, traté de pasarlo a los cadetes, aspirantes y a los que llegan a bomberos. A los chicos de las escuelas, tratamos de enseñarles la prevención en el hogar, en la calle, lo que deben hacer. Depende de la edad que tengan, los chicos aprenden y asimilan rápido.
