Día del Bombero Voluntario - Rocío Vieyra – Arroyo Cabral

Un granito de arena

Tengo 16 años, empecé en 2023, soy aspirante y me recibiría de bombera en septiembre de 2025.

Quiero ser bombera, en primer lugar, porque me gusta ayudar y ser solidaria con el resto de la comunidad, sin esperar algo a cambio. Solamente con dar mi granito de arena a la comunidad, yo estoy superfeliz, me pone muy contenta poder ayudar sin pedir que me den algo. Brindando un poquito de mí a la gente, yo estoy bien, aunque solo reciba un gracias, y a veces ni siquiera un gracias te dan, pero con aportar mi granito de arena a la sociedad ya estoy bien, me siento alegre por ofrecer mi ayuda.

Lo que me motivó a ser bombera es la solidaridad. Soy una persona muy solidaria que me gusta ayudar a cualquier persona en cada situación en que lo necesite, ya sea que la conozca o no. No tengo ningún problema en estar brindando mi colaboración para cualquier cosa si alguien lo precisa, y no solamente a través de bomberos, sino también personalmente. Con lo que más pueda, voy a ayudar a la comunidad.

Para ser bombera tuve que aprender un montón de cosas, aprendí a tener una responsabilidad, a ver a las cosas de una manera diferente, ya no en forma de juego como lo vemos cuando somos niños agarrando un balde de agua e imitando a los bomberos, sino a saber bien cuáles son los puntos más importantes, a tener respeto por la institución, un comportamiento dentro y fuera de ella.

No tuve que cambiar mucho en mi vida para ser bombera, porque soy una persona muy responsable. En sí, yo era muy reservada, no me gustaba hablar, es lo que me tocó cambiar porque con los bomberos se armó un grupo hermoso, de charlas, de juntarnos un día a hablar fuera de los siniestros, de reunirnos, de interactuar, es un lindo ambiente de comunicación. Entonces yo cambié de ser una persona totalmente cerrada a ser una persona abierta y escuchar o dialogar de diferentes cosas, algo que antes no hacía porque no podía ni entablar una conversación, ya que era muy tímida.

Yo por ahora no veo qué es lo más difícil de ser bombero, a lo mejor es porque todavía no estoy en servicio. Sí me ha costado un poco lo que estoy estudiando, pero no es algo que no se pueda lograr estudiar lo teórico.

Creo que la parte difícil es el riesgo que se corre, también es difícil cuando el bombero tiene que sacrificar tiempo para pasar con el resto de la familia, por ejemplo, estar en alguna reunión familiar y tener que retirarse un rato para ir a ayudar, que es hacer lo que más le gusta. En el momento no lo pensás y salís con una adrenalina hermosa a ayudar, pero también después te ponés en el lugar y es difícil dejar a tu familia. Es algo que se puede ir acomodando y remediar, y obviamente la familia lo va a entender. No es que se descuida a la familia, pero se está en ambas cosas a la vez.