Día del Bombero Voluntario - Lucía García - Villa María

Un compromiso desinteresado

Para mí, ser bombero voluntario es una vocación que implica un compromiso desinteresado con la comunidad y una disposición a ofrecer ayuda en situaciones de emergencia por el deseo de servir a los demás, proteger lo suyo y contribuir al bienestar general.

Uno también elige formar parte de esta institución por el sentimiento de pertenecer que conlleva, donde compartimos intereses y la satisfacción de hacer una diferencia directa a la seguridad y el bienestar de nuestros vecinos. Por esto es que decidí ingresar y comenzar mi formación, actualmente como preaspirante y, en un futuro, como bombero. Ojalá un día pueda compartir lo que muchos de mis compañeros viven al acudir a una intervención.

Algo que me motivó a ser bombera es el coraje y la determinación que mi hermana ha demostrado como la primera mujer bombera voluntaria en nuestra ciudad, ella no solo ha dejado una huella imborrable en la comunidad, sino que también dejó algo en mí, impulsándome a considerar seriamente la posibilidad de convertirme en bombera voluntaria algún día. Creo que ver cómo participó de las olimpíadas bomberiles fue lo que más me impactó y me motivó a poder formar hoy parte de la institución como preaspirante.

Este es mi primer año dentro del cuartel como preaspirante a bombero voluntario, por lo que todavía estoy transitando el proceso de formación. Durante este año nos preparan a nivel teórico con algunas prácticas de acuerdo a los módulos que vamos estudiando, en segundo año vamos a rendir a nivel regional con otros cuarteles. Al final debemos rendir un examen integrador teórico/práctico con todos los temas abordados en el transcurso de los dos años y medio que dura la capacitación para formarnos como bomberos voluntarios.

Además de lo teórico, para ser bombera tuve que aprender a acomodar mis horarios. Como hace dos meses que ingresé, no puedo decir mucho más, pero estoy aprendiendo sobre responsabilidad y valores siguiendo el lema de bomberos, que es “desinterés, lealtad y sacrificio”.

Desde que inicié esta carrera, en mi vida ya fueron surgiendo pequeños cambios, que están relacionados con reorganizar mis horarios de estudio para poder cumplir con los exámenes de bomberos y mis estudios en el nivel secundario. Otro cambio que puedo mencionar, es que tuve que adaptar los días sábados que son obligatorios en el cuartel como preaspirante y mis juntadas con amigos o familiares para poder asistir a ambos.

Creo que lo más difícil en este camino para ser bombero es mantener un equilibrio entre el estudio, las demás actividades y todo lo que conlleva formar parte de la institución como preaspirante.