Día del Bombero Voluntario - Agustín Testa - Arroyo Algodón
La mejor decisión
Arranqué como aspirante hace unos tres años y soy bombero desde hace un año. Quise ser bombero, como todo chico, que siempre dice que va a ser bombero o que es su sueño, porque los ven como unos héroes.
Con el paso de los años y entre otros motivos porque estaba estudiando, no quise en su momento meterme en algo más y sobrecargarme. En 2020, cuando se vino la cuarentena, decidí dejar de estudiar por distintos motivos, entonces tuve el tiempo para poder abocarme y cumplir el sueño de ser bombero.
Otra razón es porque veía que cuando pasaba algo, siempre estaban ellos ahí para ayudar, y decía ¿por qué no estar yo también ayudando cuando me necesiten y formar parte de eso?
Por eso, cuando en 2021 un bombero ya retirado me preguntó si me quería sumar, no dudé ni un segundo en decir que sí, hoy, ya habiendo terminado la etapa de aspirante y recién ascendido a bombero, tengo que decir que es la mejor decisión que pude haber tomado.
Lo que me motivó a ser bombero, principalmente, fue el poder probarme de lo que soy capaz, sacarme miedos para poder actuar en la vida cotidiana.
Hoy lo que me motiva es la confianza que me brindan dentro del cuerpo, el capacitarme, el crecer como persona, y el motivo que se convirtió en más importante es el ver cómo los niños te tienen como un héroe y ejemplo.
Cuando uno entra a una institución así, tiene que aprender confiar en sí mismo y en los demás con los que estás trabajando, porque estás salvando vidas. Tenés que ser muy responsable con vos mismo porque ya no sos alguien más, sino que pasaste a ser el bombero y tenés que darle el ejemplo a los demás.
Lo que tuve que cambiar para ser bombero, principalmente, fue la rutina diaria, porque estaba acostumbrado a hacer siempre lo mismo. Hoy suena el alerta y se me cambian las cosas de un momento a otro, a lo mejor tengo todo el día planificado y, ante una salida, todo eso lo tengo que volver a planificar. Otra de las cosas que tuve que cambiar es hacerme ese tiempito para poder pasar por el cuartel.
Lo más difícil de ser bombero, creo que es el no saber con qué te vas a encontrar al momento de un llamado. Hoy yo, que hace un par de años que estoy, por ahí lo veo como que asusta porque es todo nuevo para mí, aunque por ahora lo voy llevando bien.
Pienso que otra de las cosas más difíciles es que por ahí no te juntás tanto con tu familia y a lo mejor el día que te juntás, te tenés que ir. Por otra parte, cuando ocurre un siniestro, no sabemos qué pasó hasta que llegamos al lugar, y ahí podemos encontrarnos con alguien conocido, y eso no tengo dudas que es difícil pasarlo.
Una vez sentí miedo ante un llamado. Recuerdo que era la primera salida que tenía y cuando llegué al cuartel me dijeron que era un accidente grave, en ese momento se me heló el cuerpo, porque ya me empecé a imaginar lo peor. Después, lo tomé con mucha tranquilidad, hasta yo me sorprendí cómo trabajé siendo la primera vez.
