Especial - Día del Graduado en Ciencias Económicas

La inevitable evolución de las Ciencias Económicas

Los contadores públicos y la institución que los nuclea en Córdoba viven tiempos difíciles, no solo por la grave crisis en el país, sino por un creciente desinterés de los nuevos profesionales que no ven la importancia y las ventajas de ser parte de este colectivo

La cada vez más grande crisis económica por la que atraviesa el país no es ajena a ningún ámbito. Como tampoco lo es para los profesionales y graduados en Ciencias Económicas, esos contadores públicos y economistas, que hoy 2 de junio celebran su día, y quienes están enfrentando nuevos y crecientes desafíos, encaran siempre de la mejor forma.

El Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Córdoba (CPCE), fundado en 1948, uno de los 24 consejos que nuclea la Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas (FACPCE), tiene varias delegaciones en la provincia, y una de las más importantes es la delegación Villa María, cuyo delegado coordinador es Néstor Manavella, quien lleva ya 10 años en el cargo, el cual se renueva cada dos años.

“He cumplido un ciclo, y para el siguiente período habrá un recambio. Así debe ser. Hoy estamos ante nuevos desafíos, en un contexto económico muy complicado y particular, en un país con una inflación del 300% anual por contexto, todo es muy difícil y no se pueden comparar con nada. El paradigma es desarrollarnos cada vez más y convertirnos en unidad de servicio, tanto para la comunidad como para nuestros colegas contadores matriculados y que forman parte de este Consejo, y aquellos que lleguen a ser parte del mismo en un futuro”, señaló Manavella.

En este sentido, detalló que a nivel provincial hoy hay más de 13 mil matriculados, mientras que en la Delegación Villa María hay en la actualidad 760, aproximadamente.

“Sin embargo, hoy la matriculada está estancada, con un crecimiento bajo. No crece a la misma velocidad de los nuevos egresados. Me parece que vivimos una crisis económica y una crisis de valores. Es como que las nuevas generaciones no ven las ventajas y la importancia de ser parte del Consejo, tanto por lo económico como por una nueva forma de pensar, quizá más individualista y menos colectiva”, explicó quien recordó que este año hay 36 nuevos nobeles, 6 jubilados, 5 medallas de oro y 8 de plata.

María Laura Biga y Néstor Manavella

 

Un gran equipo

En esta charla, también participan otros delegados del CPCE loca y regional, como María Laura Biga, quien tiene 35 años como profesional, los mismos que de  matriculada.

“Desde hace un par de años creo que la escala de valores de los jóvenes ha cambiado, no es ni mejor ni peor, es diferente. Es como que no tienen el sentido de pertenencia que teníamos los egresados años atrás. Es como que la poca obligatoriedad que hay para trabajar en las instituciones, que buscan revalidar el título exigiendo la matrícula, ha hecho que esto no se tome en serio, como que no le ven los beneficios. Es como que se preguntan -y cuestionan- lo que les va a dar el Consejo de pertenecer a él, en lugar de qué le pueden devolver a la comunidad. Y lo que esta institución pretende, además de lo que ofrece y lo que uno puede dar, es hacer más profesional nuestro trabajo”, señaló.

?Además, Biga piensa que quizá se ha perdido el valor de lo colectivo “porque aunque los jóvenes tienen capacidad de trabajar en equipo, siento que hoy son más individualistas, y no ven la importancia del trabajo en conjunto, de la capacitación y la especialización, algo que precisamente en el Consejo se da constantemente, y que es tan importante para enfrentar los nuevos desafíos, como lo es hoy, por ejemplo, la inteligencia artificial, que también permea en nuestro ámbito, para bien y para mal”.

 

Sangre joven

Por otra parte, Javier Fazio, otro delegado matriculado desde 2007, contó que él empezó en la comisión de jóvenes profesionales, “y en ese tiempo, uno se recibía y matricularse era casi una obligación ética, no solo por los beneficios como la obra social, las capacitaciones y un mejor futuro gracias a la jubilación, cuya caja es nuestra, sino porque no se puede -o no se debería- ejercer una profesión, y menos una como esta, sin estar matriculado. La realidad muestra que sí se puede ejercer, y muchos lo hacen, pero la matriculada da certidumbre y seguridad jurídica a los clientes. Por eso, el rol del Consejo en este tiempo es a acercar a todos aquellos que no forman parte y vean las ventajas, y que se sumen, aportando ideas, críticas constructivas que nos ayuden a crecer a todos”.

“No es lo mismo la realidad de Villa María que la de Córdoba capital. Y aunque los protocolos y directrices se dan desde ahí, tenemos la suerte de tener una comisión que es muy abierta a escuchar y tomar muy en cuenta nuestras propias necesidades como delegación y del interior en general. Por ejemplo, una vez planteé el horario de corrido, y hoy trabajamos así, y nos beneficia a todos. Acá todos tienen voz y voto, por eso es importante sumar a los jóvenes y que las nuevas ideas enriquezcan al Consejo de cara al futuro”, señaló.

Leandro Lombardelli, Maximiliano Romero y Javier Fazio

 

La IA es una aliada

Uno de los delegados más jóvenes es Maximiliano Romero, quien cumple esta función hace apenas 4 años, respecto a los desafíos que la Inteligencia Artificial (IA), dijo: “Yo creo que la Inteligencia Artificial ofrece herramientas que incluso mejoran el servicio que le brindamos a los clientes, sin dejar de lado la relación humana y ética que tenemos con ellos y que son imprescindibles. La IA eso no te lo va a dar nunca, sí en la parte técnica y en los números. Por eso, creo que no tenemos que tener miedo a estos nuevos desafíos, como incorporar este tipo de tecnología en nuestro trabajo, que reduce los riesgos y algunos errores, y lo puede hacer más eficiente”, indicó.

Expresó que, por esta razón, el Consejo hace énfasis constante en tener cursos y capacitaciones en este y otros sentidos, “ya que la inteligencia artificial es algo que inevitablemente se viene, ya está aquí y es muy útil. De ahí también la importancia de incorporar a los más jóvenes, de que más y más de ellos se matriculen, porque son parte vital de ese futuro que ya está aquí”.

A su vez, Leandro Lombardelli, delegado que forma parte del Consejo desde 2007, sangre joven, pero ya con una importante experiencia, sobre el tema de ser contador en un contexto actual tan complejo dijo que “hay varias aristas que se están presentando, por un lado, tenemos muchos profesionales, por la expansión territorial de las universidades, que se van volcando al mercado laboral y que se da en un contexto de evolución en el ramo, como lo es la inteligencia artificial. En este sentido, otra situación que surge es que la base de las empresas y sus puestos de trabajo, no han crecido proporcionalmente en relación a la cantidad de egresados de Ciencias Económicas. Sin embargo, sí se van profesionalizando y especializando, por ende, complejizando, las tareas en un mercado cada vez más globalizado”, indicó.

Lombardelli dijo que esta nueva realidad hace que las “empresas no solo necesiten un contador, sino inclusive un equipo de contadores, cada uno especializado en un área, y eso sí está bueno porque abre un mundo de posibilidades. Sí el tema es que la cantidad de crisis que hay en el país no logra que ese crecimiento se consolide, por lo que el nicho de trabajo para nosotros sigue siendo el mismo y la disputa por ese mercado es importante. Nuestro futuro, como el de tantos otros ámbitos, depende una estabilización a nivel macroeconómico, para que se vea un crecimiento genuino”.

 

Capacitación constante

“Hay, básicamente, dos y hasta tres canales de comunicación y capacitación que tenemos. Unos están colgados en nuestra web, que son los beneficios de estar matriculado, y las podés cursar cuando lo desees, los 365 días del año, las 24 horas del día, así como mesas de discusión. Y también hay capacitaciones presenciales, como las que tendremos precisamente esta semana, que tienen que ver con el impuesto a las ganancias y bienes personales. Hoy vivimos un año muy difícil, los últimos 5 meses específicamente. Por ejemplo, teóricamente el 10 o 15 de junio teníamos los vencimientos, y hoy, a 30 de mayo, todavía no está el aplicativo en el sistema de la AFIP. Es una cosa de locos.  Hay clientes que nos preguntan de esto desde enero para presentarlo. Estos desafíos también tenemos que enfrentar”, expresó Manavella.

Hizo énfasis en este punto “porque esta situación tiene a todos los contadores de estrés y gran incertidumbre, es terrible. Porque es absurdo que no se ha publicado la prórroga del vencimiento, pero tampoco están los aplicativos para poder hacer el impuesto, aunque quisiéramos. A pesar de que la ley de procedimientos te dice que 90 días antes del vencimiento debería de estar el aplicativo a disposición del profesional. Esta es nuestra realidad, y en este contexto tenemos que trabajar los contadores públicos hoy en día, y de ahí que uno tiene que estar capacitándose constantemente”, dando a entender que a veces este tipo de desafíos son más difíciles que enfrentar la Inteligencia Artificial.

Se especificó sobre este punto, y que es la realidad que hoy vive el CPCE, como que está  todo un poco “en el aire”, porque sin ser una comunicación oficial les han dicho que es porque se espera que las cosas cambien a partir de si se aprueba o no la Ley Bases, “sin embargo, como institución seguimos haciendo los reclamos correspondientes, para que así se cumpla la ley, la que rige ahora, como debería de ser. El nuevo Gobierno, básicamente, no ha puesto las nuevas herramientas a nuestra disposición y seguimos trabajando con la anterior”, detalló Lombardelli.

 

Mensaje a los jóvenes

Como corolario, y en el marco la celebración del Día del Graduado en Ciencias Económicas, María Laura Biga dio un mensaje a los colegas, tantos los que forman parte del Consejo como quien aún no se integran, los jóvenes y recién graduados: “Yo, desde la experiencia de 35 años que tengo siendo matriculada, quiero enviar un mensaje a los colegas, y sobre todo a los jóvenes, decirles que el futuro es de ellos, que está en sus manos. Los invito a todos a que se acerquen a nuestra institución, a que se capaciten constantemente, que estudien, que no le tengan miedo, que el sol sale para todos, todos los días. Hay trabajo para todos, y si uno se esfuerza, y se destaca un poquito más allá de la media, el éxito está asegurado. Y por último, quiero enviar, en nombre de todo el Consejo, una felicitación  y los mejores deseos a todos nuestros colegas en este día”.

 

¿Por qué se celebra este día?

El 2 de junio se celebra en nuestro país el Día Nacional del Graduado en Ciencias Económicas. Esta fecha fue elegida en conmemoración al nombramiento de Manuel Belgrano como primer secretario del Consulado de Comercio, lo cual ocurrió en 1794.

El Día Nacional del Graduado en Ciencias Económicas fue instaurado por la Junta de Gobierno de la Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas el 19 de noviembre de 1980. Desde entonces, año tras año, esta fecha se celebra en nuestro país destacando la labor de dichos profesionales.

Manuel Belgrano ejerció su cargo hasta 1806, promoviendo el desarrollo económico y la instrucción vinculada al comercio.  Desempeñando sus tareas como primer Secretario de Comercio, escribió sus memorias, en las que propagó doctrinas económicas de Europa y propuso diferentes iniciativas que ayudaron a mejorar la comunidad por ese entonces, perdurando algunas de ellas a lo largo del tiempo. Tales iniciativas lo llevaron a ser considerado por muchos como el primer economista de nuestro país.

Además, este héroe de la Patria abogó por el comercio libre y no cesó de combatir los privilegios de los comerciantes peninsulares. La visión, patriotismo y lucidez de Belgrano y sus ideas liberales se materializan en la valiosa herencia de las miles de escuelas de comercio que hoy funcionan en nuestro país.

¡Feliz día a todos los Graduados en Ciencias Económicas!