Día del Bombero Voluntario - Fabricio Frutero – Villa Nueva

Bombero se nace

Quiero ser bombero porque se siente mucha emoción al saber que estoy ayudando a una persona. Esto lo sentía desde muy chico, de hecho, yo vengo de cuarteles anteriores. Empecé a ir al cuartel de Freyre a los 8 años, desde ese momento vengo siendo aspirante, dejé cuando me vine a Villa Nueva y este año empecé otra vez. No tengo ningún familiar que haya sido bombero, como para que yo también quiera serlo y ayudar a la gente, hablé con mis abuelas y abuelos y hasta ahora soy el primer bombero de la familia.

Lo que me motivó es que creo que uno nace siendo bombero. Hay una frase que dice que se nace bombero, no se hace, y yo la tomé como mía.

En estos años de aspirante lo que tuve que aprender rápido fue a organizarme con los horarios. Cuando era chico, tenía que ir al cuartel todos los sábados de 15 a 18, era ese día solamente. Ahora, en Villa Nueva tengo días teóricos, días de clases virtuales, es mucho más el movimiento en la semana que en el fin de semana, por eso es más la organización, porque tengo que coordinar con mis otras actividades y el colegio.

Además de la capacitación, nos transmiten valores, lo que también es una forma de incentivarnos para que sigamos en este camino.

Aparte de la organización, no tuve que cambiar otra cosa en mi vida para llegar a ser bombero.

Aunque yo nunca tuve una salida, pienso que lo más difícil de ser bombero es ver las caras destrozadas de una familia porque sufrió un incendio que le destruyó la casa y no les quedó nada, ni hablar de los accidentes. Para mí lo más difícil es enfrentar a los afectados. Los bomberos tienen apoyo psicológico, y además, cuando hay un accidente que es muy grave, en el que murieron personas, y hay bomberos que quedan mal, ellos mismos se reúnen en el cuartel y cuentan lo que cada uno vivió en ese accidente. Se ayudan entre sí.