Día del Trabajador – Facundo Mosquera habló sobre su actual laburo y sobre su experiencia en el mundo del trabajo

Mucho más que un barrendero

Llegó hace dos años a la Cooperativa Ctalamochita y viene desarrollando esta labor con ganas y entusiasmo. Además, como buen laburante que sabe que tiene derechos, ha pelado por ellos, tanto por un mejor salario, como por poder ser socio cooperativista
Facundo Mosquera es un gran trabajador, que ha hecho de todo, y que aún sueña con el trabajo ideal

Facundo Mosquera (33 años) trabaja desde los 17. Estudió en el colegio Justo José de Urquiza y llegó hasta el cuarto año en la Escuela del trabajo. Sin embargo, tras la separación de sus padres (tiene cuatro hermanos) tuvo que abandonar el colegio para salir a trabajar, como tantos otros laburantes de este país lo tienen que hacer desde muy jóvenes para poder ayudar a la economía familiar.

“Hoy estoy en pareja y tengo dos hijos, uno de 7 y otro de 5, así que la necesidad de trabajar es muy grande. Vivo en el barrio Ameghino y, como mucho otros, alquilo, así que se hace difícil, pero le meto todas las ganas todos los días para salir adelante. Y he hecho muchos otros laburos desde que empecé a trabajar hasta ahora”, señaló.

“En las mañanas salimos a limpiar y a barrer los barrios por afuera de los bulevares, y ahí se arman cuadrillas, trabajando en equipo...”.  

 

Experiencia laburante

Mosquera contó que su primer laburo fue dentro de la Cooperativa 18 de Septiembre, ubicada en el barrio Las Playas, donde “hacíamos el mantenimiento del barrio en general, además de otros barrios como el Industrial, Villa Albertina y Barrancas del Río”.

“Fue durante esa etapa en la que me puse de novio con mi compañera. Y ahí me fui a trabajar al campo, a un tambo, con su padre, en Villa Fiusa, de donde es ella. Ese trabajo fue muy bueno, más de 6 años estuve ahí, incluso realicé cursos y capacitaciones sobre producción lechera. Me iba bien. Pero se fue dificultando la relación, viviendo todos allá con la familia de mi mujer, así que me regresé a Vila María, porque además me quedaba lejos por la escuela de los chicos, e ir y venir, se comenzó a dificultar”, explicó.

 “Por ahora seguiré acá, con mis compañeros barrenderos de la cooperativa. Por supuesto, siempre luchando por nuestros derechos”.  

Fue entonces que Facundo entró a trabajar en una conocida lomitería, que está situada la calle en Santa Fe y avenida Sabattini, donde realizó trabajo de producción y haciendo de delivery por las noches, y, aunque ya no está en la parte de producción, sigue haciendo el trabajo de repartidor desde hace 5 años en turno nocturno, “también trabajé dos semanitas en una cooperativa que estaba a cargo de las parquización de la ciudad y, aunque estaba bueno el laburo, me convenía estar en el negocio de la comida porque cobraba mucho mejor”.

 

Cooperativa Ctalamochita

A fines de julio, Facundo Mosquera cumple dos años de trabajar en la Cooperativa Ctalamochita, que engloba al grupo de barrenderos que se encargan de mantener limpios los barrios de Villa María, un laburo exigente, que no cualquiera hace y que se desarrolla, sobre todo, en equipo, aunque también de forma individual.

“En las mañanas salimos a limpiar y barrer los barrios por afuera de los cuatro bulevares, y ahí se arman cuadrillas, trabajando en equipo, donde uno va con el carro y el otro va barriendo, así nos vamos turnando. Y por la tarde-noche se hace el centro de la ciudad, dentro de los bulevares, y ahí se hace individualmente, y a cada uno se le quien asigna una calle específica. Quizá lo más difícil de este trabajo sea en ciertos barrios, donde además de hojas y tierra, barremos la basura que la gente -que no nos estaría ayudando a que nuestro trabajo no sea tan pesado- saca afuera de sus casas, y eso es un poco insalubre. Incluso esperan que pasemos hasta el fondo del barrio, y cuando volvemos, después de que ya barrimos, hacé de cuenta que no pasamos porque sacan la basura justo ahí para que nos la llevemos y barramos de nuevo. Son cosas de este trabajo”, detalló.

Facundo recordó que ellos vienen peleando desde hace tiempo  por sus derechos, “tanto por el salario, como por el hecho de que queremos que ya nos hagan socios. Hemos logrado avances significativos, de 8 meses para acá hemos logrado que nuestros salarios mejoren más o menos acordes a lo que necesitamos, que en realidad decide Cotreco, que terceriza esa parte del trabajo de limpieza, y además seguimos en charlas con la cooperativa, con la asesoría de un abogado, para que por fin nos blanqueen y nos hagan socios de la misma, que es lo que más deseamos mis compañeros y yo. Porque es lo que no merecemos todos, que salimos a dar todo”.

 

Trabajo ideal

Facundo Mosquera, para finalizar, no dudó en decir que si eligiera a un trabajo ideal que le gustaría hacer en un futuro “es el del tambo, porque me gusta, sé hacerlo, es un buen trabajo y muy digno. Y lo hice bien, te lo dice alguien que no había visto una vaca en su vida, je. Ahí trabajé con un veterinario muy reconocido que me orientó mucho. Quizá más adelante se dé. Por ahora seguiré acá, con mis compañeros barrenderos de la cooperativa. Por supuesto, siempre luchando por nuestros derechos. Y contra la precarización laboral, algo que es un mal en este y muchos otros trabajos de este país”.

El trabajo de barrendero, sin duda, es uno de los laburos más difíciles y dignos que hay. 

 

 

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