29 de Agosto - Día del Abogado

Una oportunidad para reflexionar

martes, 29 de agosto de 2023 · 13:00

El Día del Abogado/a no solo es una celebración de la profesión legal, sino también una oportunidad para reflexionar.

La República Argentina ha atravesado, a lo largo de su historia, momentos de transformación política, económica y social, siendo la democracia uno de los conceptos fundamentales que ha marcado su devenir. La relación entre la democracia y la Abogacía es profunda y está en constante interacción.

Las abogadas/os han tenido un rol activo en la promoción de la justicia social y la igualdad de derechos, a través de su participación en casos que involucran cuestiones de discriminación, acceso a la educación, salud y vivienda, como también en la defensa de los derechos de las minorías y grupos vulnerables.

Casi de manera constante han contribuido a garantizar que la democracia no solo sea un sistema político formal, sino también un medio para la protección y promoción de los derechos humanos de todos los ciudadanos.

La Abogacía también ha enfrentado desafíos en su relación con la democracia. La independencia del Poder Judicial, por ejemplo, es un aspecto crucial para asegurar que el sistema legal opere de manera imparcial y justa.

En ocasiones se han planteado preocupaciones por parte de la sociedad sobre la politización del Poder Judicial, lo que puede afectar la equidad y la confianza en el sistema de justicia.

La Abogacía resulta, para mí, uno de los ejemplos más claros de cómo funciona la democracia: el cliente deposita su voto de confianza, sus problemas, su economía y hasta su libertad. Nosotros tenemos el deber de ser transparentes, de no garantizar resultados, de acompañar y realizar con firmeza todo aquello que esté a nuestro alcance para que reciba un proceso justo, un proceso ajustado al derecho.

El ejercicio de la Abogacía nos acerca a todo tipo de personas -es antiguo, a estas alturas, hablar de clases-, nos muestra la realidad de frente, sus carencias: una economía volátil, la corrupción, la desigualdad, las que comprenden algunos de los desafíos que han impactado la estabilidad política del país.

Pero también sus avances en materia de derechos: derechos de las mujeres, derechos LGBT+, derechos de las personas con discapacidad, derechos laborales, entre otros.

La Abogacía nos enseña a que conflictuar no esté mal visto. Lo más importante es la manera en que conflictuamos nuestras ideas. Siempre que estén dotadas de conocimiento serán válidas, pero la forma en la cual exponemos esas ideas será lo que les dé la fuerza de opinión o de imposición.

La Abogacía me apasiona, me apasiona porque me da la oportunidad de hacer una diferencia significativa en la vida de las personas y en la sociedad en general. Porque cada caso es único y es por ello que requiere también un enfoque único, lo que implica estimularme intelectualmente en forma constante. Me apasiona porque es la fuerza que transforma los argumentos en resultados y las palabras en justicia.

¡Feliz Día, colegas!

Mención especial a mis padres, quienes con su incansable esfuerzo hicieron posible que hoy festeje este día, y a Rodrigo Hayas, quien confió en mí y con quien di mis primeros pasos en esta hermosa profesión.

(*) Abogada Penalista y Previsional
M.P. 4-963
Tel. 3534593559