29 de Agosto - Día del Abogado
Hacer grande el Estado de Derecho
A 40 años de la anhelada democracia, largo período en el que los argentinos nos hemos ocupado de manera permanente en generar medidas para crecer y desarrollarnos, empezamos a forjar costumbres que nos distinguen del resto del mundo.
Fuimos luchadores incansables para independizarnos, enfrentando y atravesando políticas económicas difíciles, pero sobreviviendo en una lucha cuerpo a cuerpo con imprevistos avatares, siempre preocupados en crecer, buscando nuevas alternativas que nos permitan avanzar hacia el encuentro de una Argentina estable, donde se garantice el ejercicio de los derechos individuales y colectivos.
De pronto, cuando se nos presenta la posibilidad de acudir a un cuarto oscuro, construir un futuro mejor, camino que hemos iniciado allá por el 1853 con la obra de Alberdi, aparece como la posibilidad más votada un Jason en la Argentina del terror, con un “plan motosierra” en sus manos, guiado por el espíritu de un peludo de cuatro patas fallecido. Ahí es cuando mi desencanto aparece.
Un Conan que viene con la promesa de arrasar derechos sociales, laborales, individuales y colectivos, entre otros, por los que se ha batallado tantísimos años en conseguirlos. Justo ahí, el miedo al caos me ciñe.
¿Sabrá esa nueva era de pensamiento que si se facilita el comercio de armas serán de más fácil adquisición por personas que quieran cargarlas y deliberadamente utilizarlas?
¿Sabrá que disponer tan libremente de nuestros órganos facilita el comercio de los mismos, y que la solución a ese dilema ya ocurrió allá más de 100 años atrás?
“No podemos permitir que se atropelle nuestra tranquilidad social y se debilite el ejercicio de nuestros derechos”.
¿Se habrá preguntado si eliminar la indemnización por despido está garantizando los derechos de todo trabajador?
¿Tendrá presente que eliminar la Educación Sexual Integral, lejos de fomentar una vida sexual plena, tan fundamental en el desarrollo de todo ser humano, se descuida la integridad sexual?
¿Se puede afirmar con tanta liviandad que es impostergable aniquilar el Conicet, privatizándolo, desconociendo el profesionalismo con el que los científicos trabajan, aferrados a la posibilidad de nuevos descubrimientos científicos, tecnológicos y de innovación?
¿Todo eso representa desarrollo económico nacional, mejorando la calidad de vida humana?
Ante intentos de desmoronar la estructura estatal, geopolítica y económica implantada, es tarea de todos y cada uno de los hacedores del Derecho acercar herramientas legales pertinentes, cooperando para crear normas sociales propicias que generen soluciones a las situaciones sociales actuales, forjando la aparición de nuevas jurisprudencias.
Es nuestra tarea, como letrados, hacer garantizar los principios constitucionales establecidos, reconocidos y ratificados por nuestra Carta Magna, acogedores de principios democráticos plenos.
No podemos permitir que se atropelle nuestra tranquilidad social y se debilite el ejercicio de nuestros derechos.
Debemos bogar para que eso nunca más ocurra, invitando, desde cada lugar al que pertenecemos, asir en una sociedad en la que el orden, la paz social, la salud, la educación y la seguridad sean nuestra principal preocupación y ocupación.
Hacer grande un estado de Derecho es el deber de cada connacional.
(*) Abogada Penalista
M.P. 4-559
Tel. 3534196102
