Día del Trabajador Electricista - Luces y sombras de una corporación obrera referente en Córdoba y el país

“Estamos en los libros de Historia, nuestro gremio lideró el Cordobazo”

Pablo Righi y Mariano Venencia, dos trabajadores electricistas de EPEC, dialogaron con El Diario y mirar la realidad actual que atraviesa el gremio desde una perspectiva histórica, con el orgullo de pertenecer a uno de los sindicatos más fuertes y combativos de la provincia

Pablo Righi y Mariano Venencia son dos trabajadores electricistas, empleados de EPEC.

Luego de celebrar con sus compañeros su día, se llegaron hasta la Redacción de El Diario, para conversar con nosotros acerca de la realidad actual del gremio que los nuclea:

“En realidad, en Córdoba la historia comenzó  antes, en 1944. Nuestro sindicato está por cumplir 80 años, Cumplió 79 el 3 junio. Después se creó en Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza. Un sindicato con mucha historia, y con un referente gremial, un trabajador sindicalista, como Agustín Tosco”, sentenció Pablo Righi, quien lleva ya 35 años trabajando en la Empresa de Energía de la Provincia de Córdoba (EPEC).

“Estamos en los libros de Historia, algo que van a poder leer nuestros hijos, nuestros nietos; porque nuestro gremio lideró el Cordobazo, esa gesta histórica, con Tosco a la cabeza”, apuntó Mariano Venencia, otro trabajador de EPEC, con algunos años menos de trayectoria en la empresa, pero no con menos compromiso sindical, y agregó:?“Hoy, lamentablemente, no existe la convocatoria que tenían aquellos referentes gremiales, como Tosco, la participación de la gente es menor, porque hoy existe un gran trabajo en los medios masivos de comunicación para desprestigiar a los sindicatos, para hablar mal de los sindicatos; y en definitiva, un sindicato es la gente que lo compone. En aquella época, Tosco no hubiera sido Tosco sin toda la gente que tenía alineada detrás.  En aquel entonces, el capitalismo, que venía a quitarle los derechos a los trabajadores, bajar los sueldos, precarizar el trabajo, liberar la economía, utilizaban balas y Falcon verdes. Hoy, trabajan distinto. En lugar de balas, compran medios, le trabajan la cabeza a la gente y dividen, trabajadores contra trabajadores. A nosotros nos dividieron el sindicato. Entonces, hoy, es difícil tener la convocatoria que tenía Agustín Tosco en aquel momento. Hoy la gente critica desde la casa, a través del teléfono celular, se queja ‘por qué el sindicato no me gana esta paritaria’, ‘por qué no me consiguen aquello otro’, pero desde la casa, con el control remoto en la mano. Y eso no es un sindicato, el sindicato es con la participación de los trabajadores, que la gente se involucre”.

“Se ha perdido la participación de los trabajadores en la vida sindical. Y un poco la política ayudó a que eso se rompiera”.

“Se ha perdido la participación los trabajadores en la vida sindical. Y un poco la política ayudó a que eso se rompiera, porque si hacías una manifestación te obligaban a hacer guardias mínimas, te empezaban a prohibir que cortáramos la calle, hacían leyes en contra de los trabajadores, para que los trabajadores y los sindicatos no nos pudiéramos expresar en la calle”, se lamentó Righi.

“El único que le puede mejorar las condiciones laborales a un trabajador, es un gremio. Nunca va a venir un empresario a mejorarle la vida a los trabajadores por su cuenta; eso es una  mentira que se cayó a pedazos. Si no está el sindicato, si no están los trabajadores unidos, defendiendo sus derechos, no va a venir nadie a hacerlo por ellos”, sintetizó Venencia.

El Gringo Agustín Tosco, referente indiscutido de la vida sindical argentina y emblema del Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba, al frente de una de las tantas manifestaciones que encabezó, por los derechos laborales

Conflictos a través de los años

Con una trayectoria de 35 años de trabajo dentro de EPEC, Righi tiene un panorama histórico claro de cómo han sido estas últimas décadas en la vida laboral de trabajador electricista: “Supuestamente, nosotros, los empleados, los trabajadores, somos el hilo más delgado de la empresa, somos caros, somos un gran costo para la empresa, somos los que nos llevamos la plata. Y eso es mentira. En 2018, por ejemplo, el gobernador Juan Schiaretti, puso en EPEC?gerentes que venían de hacer ‘trabajo sucio’ en otras empresas, para llevar adelante políticas en contra de los trabajadores. Y ahí tuvimos que defender el convenio de trabajo, tuvimos que firmar un acta acuerdo para destrabar el conflicto. Yo viví varias luchas en estos años... la privatización... eso dejó a muchos compañeros muy mal psicológicamente, porque creían que iban a cerrar la empresa, que los iban a echar. En los 90, durante el gobierno de José Manuel de la Sota, hubo muchos conflictos, con sangre inclusive, con compañeros presos. Y en la época del gobierno de Ramón Mestre, ofrecieron un retiro, en el que ofrecían buen dinero, para irse. Y muchos compañeros aceptaron, pese a que el gremio les decía que no se fueran. Volvemos a lo mismo: si no luchamos juntos... Y bueno, los que nos quedamos, ganamos. En todos estos últimos años, yo no he visto tantas luchas como aquellas, pero creo que tenemos que quedarnos dentro del gremio, aunque a veces la cabeza de la gestión gremial no te guste tanto, porque en realidad, las bases son las que debemos empujar a los que están más arriba”, reflexionó Righi.

“Nuestra mayor pelea hoy es defender el convenio colectivo de trabajo vigente. La empresa muchas veces no lo respeta...”.

Ante toda esta realidad, histórica, de largas batallas, por momentos (sobre todo durante la década de 1990 y los primeros años de la de 2000), surge la pregunta que refiere al presente. ¿Cuál es la preocupación, o la ocupación más inmediata que tiene hoy el gremio de Luz y Fuerza?

“Defender el convenio colectivo de trabajo vigente. En 2018, la Provincia quiso denunciar el convenio y eso promovió una gran lucha. Hubo que sentarse a defenderlo. El convenio nuestro es nacional y la Provincia no tiene injerencia ahí, pero algún daño hizo, y hubo que sentarse, sindicato y empresa, hasta lograr destrabar ese conflicto. Y el convenio colectivo está vigente. Esa es la lucha diaria que tenemos. Porque la empresa, muchas veces, no respeta el convenio vigente, emite un dictamen y no cumple lo acordado, entonces ahí hay que plantarse y lucharla”, explicó Righi.

“Mirá de lo que estamos hablando, de problemas nuevos, que son problemas viejos, de toda la vida”, ironizó Venencia. “La dictadura, ¿a qué vino? A romper convenios de trabajo, a precarizar trabajadores. Esos son los problemas que tenemos hoy, los mismos que teníamos antes”, redondeó.