Son las pautas que identifican a las asociaciones fundadas en la solidaridad

Las cooperativas tienen principios para poner en práctica los valores

Si algo permite identificar el carácter de una cooperativa son los principios que son los fundamentos sobre los que se apoya el quehacer de estas instituciones creadas por los grupos que procuran alcanzar la igualdad

 

La declaración sobre la identidad cooperativa establece que una cooperativa es una “asociación autónoma de personas unidas voluntariamente para satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes a través de una empresa de propiedad conjunta y controlada democráticamente”.

La Alianza Cooperativa Internacional (ACI) es el administrador global de la declaración sobre la identidad cooperativa: los valores y principios del movimiento cooperativo.

Fue en 1995, la ACI adoptó la declaración revisada sobre la identidad cooperativa que contiene la definición de cooperativa, los valores de las cooperativas y los siete principios cooperativos que se describen en esta página.

Las cooperativas se basan en los valores (tal cual como se exponen uno por uno en la página 14 de este suplemento) de autoayuda, responsabilidad propia, democracia, igualdad, equidad y solidaridad. En la tradición de sus fundadores, los miembros de la cooperativa creen, además, en los valores éticos de honestidad, apertura, responsabilidad social y cuidado de los demás.

Ahora bien, los principios cooperativos son pautas por las cuales las cooperativas ponen en práctica los valores mencionados. Ahora bien, ¿cuáles son los principios cooperativos?

Primer principio: se llama “Membresía voluntaria y abierta” y se refiere a que las cooperativas son organizaciones voluntarias, abiertas a todas las personas capaces de utilizar servicios y que estén dispuestas a aceptar las responsabilidades de la membresía, sin discriminación de género, social, racial, política o religiosa.

Segundo principio: se denomina “Control democrático de los miembros” y da cuenta que las cooperativas son organizaciones democráticas controladas por sus miembros, que participan activamente en el establecimiento de sus políticas y en la toma de decisiones. Por ello, los hombres y mujeres que sirven como representantes elegidos son responsables ante los miembros. En las cooperativas primarias, los miembros tienen los mismos derechos de voto (un miembro, un voto) y las cooperativas en otros niveles también siempre se organizan de manera democrática.

Tercer principio: se refiere a la “Participación económica de los miembros”. En este caso se interpreta que los miembros contribuyen equitativamente y controlan democráticamente el capital de su cooperativa. Al menos parte de ese capital suele ser propiedad común de la cooperativa. Los miembros generalmente reciben una compensación limitada, si la hay, sobre el capital suscrito como condición de membresía. 

Los miembros asignan excedentes para cualquiera o todos los siguientes propósitos: desarrollar su cooperativa, posiblemente mediante la creación de reservas, parte de las cuales al menos serían indivisibles; beneficiando a los miembros en proporción a sus transacciones con la cooperativa; y apoyar otras actividades aprobadas por los miembros.

Cuarto principio: es aquí cuando se contempla bajo la definición “Autonomía e independencia” que las cooperativas son organizaciones autónomas de autoayuda controladas por sus miembros. Si firman acuerdos con otras organizaciones, incluidos los gobiernos, o recaudan capital de fuentes externas, lo hacen en términos que garanticen el control democrático por parte de sus miembros y mantengan su autonomía cooperativa.

Quinto principio: “Educación, formación e información” es lo que deben brindar las cooperativas. Educación obliga a las asociaciones a capacitar a sus miembros, representantes electos, gerentes y empleados para que puedan contribuir de manera efectiva al desarrollo de sus cooperativas.

Las cooperativas informan al público en general, especialmente a los jóvenes y a los líderes de opinión, sobre la naturaleza y los beneficios de la cooperación.

Sexto principio: el penúltimo principio atañe a la “Cooperación entre cooperativas”, con lo cual las asociaciones sirven a sus miembros de manera más efectiva y fortalecen el movimiento cooperativo, trabajando juntos a través de estructuras locales, nacionales, regionales e internacionales.

Séptimo principio: como toda entidad social, el último principio que tiene las cooperativas es la “Preocupación por la comunidad”. En tal sentido, se entiende que las asociaciones trabajan para el desarrollo sostenible de sus comunidades a través de políticas aprobadas por sus miembros.