Historia del Cooperativismo - Desde los primitivos pasando por el cambio de producción
El hombre es un ser social y, desde siempre, se juntó para resolver los problemas
Allá lejos no se conocían principios y valores cooperativos, pero el hombre se encontró con otros iguales…, este y aquellos tuvieron necesidades. Pasó el tiempo y aquellos esporádicos encuentros abrió la necesidad de compartir, poco a poco… y, de alguna manera u otra, compartieron novedades y, sobre todo, más necesidades. Habrán sido griegos o romanos, babilónicos o fenicios, ahora reconocidos en sus comunidades…, pero siempre se acercaron y, como siempre, se buscaron para resolver problemas
El trabajo, las creencias, las migraciones, las ideas, sobre todo las necesidades, pusieron a los hombres ante el desafío de cambiar las formas de producir, las formas de unirse para enfrentar aquellos problemas provocados en torno a las primeras fábricas, verdaderas usinas de las desigualdades sociales. Y así avanzó la historia y los hombres iluminaron una idea: iniciar un camino distinto para cooperar entre ellos. Es una historia desde siempre que se seguirá escribiendo porque el hombre, en mayor o menor medida, es solidario
Desde el comienzo de la humanidad el hombre ha tenido la necesidad de interrelacionarse con los de su misma especie, en las comunidades primitivas cooperaban entre sí en las actividades básicas como la caza, la pesca y la recolección. A medida que la sociedad fue desarrollándose, se incrementó las formas de cooperación entre sus miembros, los babilonios se organizaron para la explotación común de la tierra, los griegos y romanos crearon entre ellos sociedades funerarias y de seguros, entre otros.
La Revolución Industrial
La época de la Revolución Industrial ocurrida en Europa durante los siglos 1750 a 1850 marcó una pauta impresionante para el movimiento cooperativo, en Inglaterra muchos trabajadores de la época no siempre recibían su salario en dinero, sino en especie, de mala calidad, pesa equivocada y precios muy altos y si recibían el salario en dinero, por ser este demasiado bajo, obligaba a los trabajadores a someterse a los tenderos que por concederles crédito exigían un valor mayor por la mercancía de esta manera, los trabajadores pensaron que uniendo sus esfuerzos podrían convertirse en sus propios proveedores, originándose así la idea de las cooperativas de consumo.
Por otra parte, el desempleo y las gravosas condiciones del trabajo cuando se conseguía, movieron a otros grupos de trabajadores a organizarse en cooperativas de producción y trabajo, que hoy se denominan trabajo asociado.
Pioneros de Rochadle
Una de las primeras experiencias cooperativas data de 1844, cuando en Inglaterra, en la ciudad de Rochadle, dedicada por mucho tiempo a la industria textil, se presentaron algunos inconvenientes para los trabajadores, por lo cual algunos de ellos pensaron que debían agruparse y se constituyeron en una organización para el suministro de artículos de primera necesidad.
Para llegar a ese objetivo debieron antes, con gran esfuerzo de su parte, ahorrar cada uno en la medida de sus capacidades, logrando así reunir un pequeño capital de 28 libras esterlinas, una por cada uno de los socios. Con ese exiguo patrimonio, fundaron una sociedad denominada “De los Probos Pioneros de Rochadle”.
La mayoría de estos hombres eran tejedores y en el grupo figuraban algunos más ilustrados que habían tenido participación en otras organizaciones de beneficio común.
Llegamos así al 21 de diciembre de 1844, donde se originan las cooperativas de consumo, con la apertura de un pequeño almacén en la Callejuela del Sapo, en Gran Bretaña, el cual fue creciendo e incluyendo a personas de las localidades aledañas, basándose en los siguientes principios: igualdad de sexos entre los miembros, la venta de las provisiones justa en peso y medida, la participación de un miembro, un voto y el reparto de los beneficios dependiendo de la cantidad de compras hechas por los miembros individuales.
Resto de Europa
Simultáneamente surgen otras experiencias en Francia, España y otros países europeos. Entre los primeros grandes pensadores del cooperativismo se encuentran Robert Owen, Charles Fourier y Friedrich Wilhelm Raiffeisen, respectivamente, inglés, francés y alemán, los que hicieron una crítica en la que proponían que la solución de problemas sociales se puede lograr a través de la cooperación entre los individuos
Surge en Alemania las cooperativas de Crédito, bajo la inspiración de Federico Guillermo Raiffeisen, orientado hacia los campesinos y, más tarde, las cooperativas para el aprovisionamiento de insumos y para la comercialización de los productos agrícolas.
Así mismo, se iniciaba el movimiento de los llamados Bancos Populares, o sea, las cooperativas de Ahorro y Crédito, orientadas principalmente para servir a los artesanos y pequeños industriales de las ciudades, con la dirección de Hernán Shulze-Delitzsch.
En Francia prosperaban las cooperativas de producción y trabajo, con ejemplos tan conocidos como el “familisterio”.
En los países escandinavos se desarrollaba, además de estas formas de cooperativismo de consumo, el cooperativismo de vivienda y el de seguros cooperativos.
En España, y algunas de sus características son igualmente aplicables en Portugal, el cooperativismo de consumo, que aparece a fines del siglo pasado, tiene dos orientaciones: en el norte, principalmente en Cataluña, se desarrollan las cooperativas de consumo; en el centro y otras provincias el auge mayor corresponde a las cooperativas del campo.
En América
Llega a América del Norte durante los últimos años del siglo XIX y los primeros del pasado, el cooperativismo. El periodista canadiense Alfonso Desjardins (1860-1937) trajo a su país la idea de las cooperativas de ahorro y crédito, organizaciones que, de pronto, se extendieron también a los Estados Unidos, principalmente debido a la acción de Eduardo A. Filene (1860-1937) y de Roy F. Bergengren y alcanzan un desarrollo verdaderamente sorprendente.
Otros inmigrantes europeos trajeron a América del Norte las demás formas de cooperación. En Canadá y los Estados Unidos tomaron gran incremento las cooperativas agrícolas.
El llamado Movimiento Cooperativo de Antigonish, orientado por la universidad de San Francisco Javier, Nueva Escocia, tuvo una gran influencia en la transformación de las provincias marítimas de Canadá.
Es importante poner de presente que las cooperativas, en su proceso de desarrollo, casi desde el inicio del movimiento cooperativo, establecieron diversas formas de integración y fue así como en 1895 se organizó en Europa la Alianza Cooperativa Internacional (ACI).
La fecha - ¿Por qué el primer sábado de julio?
El 16 de diciembre de 1992, la Asamblea General de las Naciones Unidas en la Resolución 47/90, proclamó Día Internacional de las Cooperativas el primer sábado de julio de 1995, para celebrar el centenario del establecimiento de la Alianza Cooperativa Internacional, y decide estudiar la posibilidad de celebrar un día internacional de las Cooperativas en años futuros.
El 23 de diciembre de 1994, la Asamblea General de las Naciones Unidas en la Resolución 49/155, invitó “a los gobiernos, organizaciones internacionales, organismos especializados y organizaciones cooperativas nacionales e internacionales pertinentes a observar anualmente el primer sábado de julio, a partir de 1995, el Día Internacional de las Cooperativas, proclamado por la Asamblea General en su Resolución 47/90”.
La ocasión es ideal para demostrar que los modelos de negocios centrados en las personas, basados en los valores cooperativos de autoayuda y solidaridad y en los valores éticos de responsabilidad social y sentimiento de comunidad, permiten reducir las desigualdades, crear prosperidad común y responder, como ocurrió en los últimos años, a los estragos inmediatos como los que causó la pandemia de COVID-19.
