Análisis del aporte del movimiento al desarrollo de la sociedad y las personas

El cooperativismo argentino, una alternativa frente al modelo capitalista y una esperanzadora mirada hacia el futuro del país

Ante cualquier tensión, las empresas de capital, máxima si se trata de inversores extranjeros, se van del país, “se borran” y esparcen la miseria por todas partes. En cambio, las cooperativas, no, se quedan, permanecen porque son el pueblo y se desarrollan en los pueblos donde lideran los procesos de desarrollo. Las asociaciones que se fundan en el espíritu solidario se reconocen entre sí como pilares de la integración y procuran el encuentro para comprometerse a hallar soluciones a los problemas que afligen al pueblo. Como se dijo: el cooperativismo expresa el compromiso por el otro y hace honor a la fraternidad, porque el otro es un hermano, un igual, un semejante

 

El movimiento cooperativista reúne a 10 millones de argentinos y representa el 10% del PBI total del país, pero aspira a representar un tercio de la economía nacional en los próximos 20 años, ganándole al mercado el 1% del PBI por año.

Con este objetivo de máxima como telón de fondo, Enrique Guarco, que en 2014 fue presidente de la Confederación Cooperativa de la República Argentina (Cooperar) y consejero de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), escribió el libro “El cooperativismo argentino: una esperanzadora mirada al futuro”.

 

Por nuevas soluciones

El dirigente expresa que los cooperativistas son también empresarios y celebró el vínculo entre los distintos ámbitos representados por “aquellos que portan un modo de ver el mundo capaz de revertir el modelo de éxito individual a expensas del fracaso de otros” y destacó que, frente a la realidad de que “la mitad de la población mundial no tiene acceso a lo más mínimo, está afuera de la economía, por lo cual esa sociedad no puede propender al desarrollo” hay que plantearse soluciones diferentes a las que predominan en el sistema capitalista.

“Si nos mantenemos autistas ante esos problemas, no estamos jugando el rol que debemos. Tenemos un modelo que puede dar las respuestas que la sociedad está necesitando y otros modelos no saben o no supieron dar. Para avanzar en ese protagonismo nos faltan mayores grados de visibilidad”.

 

Las cooperativas no se van

Quien fue el máximo referente del sector en el país destacó que “el cooperativismo está transitando un momento histórico”. En ese sentido, apuntó que “en la historia reciente de los últimos 50 años no ha alcanzado el nivel de visibilización, incidencia y alianzas estratégicas como las que está alcanzando en estos momentos”, en referencia a la década pasada.

“Por supuesto, no es ajeno a los avatares del país. El cooperativismo surge allí donde hay necesidad, problemas y entendemos que la mejor forma es enfrentarlos, autogestionando nuestras propias necesidades y pensar en conjunto una sociedad que se realiza en forma colectiva”, puntualizó.

Con una mirada puesta en la coyuntura se destacó el rol del cooperativismo al dispararse la tensión en la economía del país. “Frente a las empresas de capital, que ante la menor caída de algún parámetro se van, las cooperativas no porque son el pueblo y se desarrollan en los pueblos y lideran los procesos de desarrollo”, señaló.

 

Desafíos

Al ser consultado sobre qué tendría que ajustar el movimiento cooperativo para alcanzar un mayor desarrollo, dijo que uno de los puntos es no tener miedo a las alianzas estratégicas con otros sectores.

Por ejemplo, el Estado es un sector importante al que el cooperativismo siempre ha mirado con recelo. “Un Estado sensible, que está cerca de la gente, piensa y actúa de la misma forma que el movimiento, trabajar en conjunto, da la capacidad al cooperativismo de expresar todo su potencial. Esta es una de las cosas que empezamos hacer, pero tenemos que profundizar la participación en los lugares en donde se toman las decisiones importantes”, destacó.

 

La educación es clave

También mencionó que la educación es otro punto. “El trasvasamiento generacional es algo en lo que estamos. Justamente firmamos un convenio con el ministerio de Educación para la real aplicación del artículo 90 de la ley de educación nacional que habla de la enseñanza del cooperativismo en forma obligatoria. Son siete millones de niños que año a año recibirían las enseñanzas de nuestras doctrinas. El cooperativismo tiene principios y valores que no son extraídos de ningún iluminado, son las cosas que hacen que el ser humano sea puesto en el centro de la escena y pueda desarrollarse en la sociedad”, puntualizó.

El dirigente apuntó que “la idea es hacer un trabajo conjunto entre universidades y el sector cooperativista para empezar a desarrollar investigaciones y sistematizar el conocimiento que el cooperativismo ha adquirido por más de 100 años”.