28 de abril - Día del Repuestero

“Un pase de mano con la plata”

Baudín contó cómo afecta al sector el alza del dólar, que lleva a cambiar los precios permanentemente; la falta de mercadería por trabas a las importaciones y la escasa fabricación nacional; más los impuestos y las cargas sociales: “Tratamos de no perder tanto”, dijo

Desde hace un largo tiempo, las fluctuaciones del dólar están marcando la economía en Argentina, y la escalada de los últimos días tiene un importante efecto sobre los precios. En un rubro en el que la importación es un factor importante, era inevitable abordar el impacto que tiene el alza constante de la moneda extranjera sobre los productos.

“Los aumentos nos afectan un montón, porque el 90% de las compras vienen de afuera, así que estamos renegando constantemente, porque aumenta todo cada tres o cuatro días, o falta mercadería porque no dejan entrar, y así lo vamos llevando de a poco”, explicó Nicolás Baudín, titular de Speedy, al describir cómo está hoy el sector y cuánto afecta el dólar en el rubro de los repuestos.

“Durante la pandemia estuvimos con el negocio cerrado, pero haciendo ventas online y por teléfono, hacíamos envíos, buscándole la vuelta para poder pasarla y no fundirnos. Ahora, con la fluctuación del dólar y el aumento que en estos días es mucho más visible, permanentemente están cambiando precios, no tenemos que ‘dormirnos’ nunca con los valores que nos van pasando los proveedores. Hay que estar muy despierto con eso”, señaló, al contar cómo hacen para llevar adelante el negocio con los vaivenes del dólar.

“Antes trabajábamos 10 horas, ahora tenemos que trabajar 13, 14, pero llegamos a casa y tenemos que seguir trabajando en no perdernos con los precios. Igualmente, siempre vamos perdiendo, por más que los cambiemos, porque cuando a los cinco o seis días aumentó el dólar, lo que perdimos antes ya no lo recuperamos, no nos lo da nadie, así que estamos constantemente perdiendo, y tratando de no perder tanto. Le tenemos que ir buscando la vuelta. Antes nosotros hacíamos stock, comprábamos y guardábamos, hoy en día creo que la mayoría trabajamos para mantenerlo, nada más. Compramos, vamos vendiendo y volvemos a comprar. Es la única forma”, aseguró.

“El traslado a los precios se da tanto para los repuestos nacionales como para los importados, porque lo que viene de afuera se compra en dólares y, lamentablemente, lo que se hace en el país también utiliza productos que vienen de afuera. Hay fábricas en Argentina que ensamblan o hacen algunas cosas, pero, por ejemplo, usan acero que traen del extranjero, u otros insumos importados con los que tienen problemas porque no les entran, estamos todos en la misma bolsa”, indicó.

“Lamentablemente, en Argentina no se hace nada, o muy poco, y el material que se puede comprar acá para fabricar es muy caro, por los impuestos que tiene, entonces conviene traerlo de afuera, por eso las fábricas también se demoran”, consideró Baudín.

“De importación entra muy poco, casi nada. Están renegando los importadores, por el tema del dólar no les dejan comprar mucho afuera, aparte han cortado mucho la importación. Va más allá de si tienen o no el dinero para hacerlo, si quieren comprar, tampoco pueden, porque no lo dejan ingresar al país. Entre lo que está faltando hay problemas con los aceites, con las cubiertas y todo lo que es caucho, pero el faltante de piezas para reparación es en general. Eso no se suple, hay veces que los mecánicos tratan de reparar los repuestos, le buscan la forma, pero hay gente que tiene el vehículo frenado porque le faltan productos, y a lo mejor los piden y llegan a los cuatro o cinco meses”, afirmó.

“Al no haber industria nacional, trabadas las importaciones, no hay forma de tener un repuesto. Es un desastre, pero lo vamos llevando, estamos acostumbrados a los tropezones, entonces nos volvemos a levantar y seguimos. La gente se ha acostumbrado a que tiene que ir a muchos locales para ver si consigue un producto, y cuando lo consigue paga lo que sea, no ve el precio con tal de tener el vehículo, hay gente que lo usa para trabajar, a la que sí o sí le hace falta”, agregó.

“Estos problemas se viven desde hace mucho, pero en este último período se agravó, le han echado la culpa a la pandemia, pero hace un año y medio o dos que salimos de la pandemia, entonces, no fue culpa de la pandemia. Dicen que la inflación es de un 90%, pero es de mucho más del 100%, nosotros lo vemos en los repuestos. Con los impuestos se está matando al comercio y las Pymes, tanto impuestos municipales, como provinciales y nacionales. En vez de darnos una mano para que crezcamos y podamos generar más trabajo, al contrario, nos están constantemente sacando. Entonces, nos aumenta la mercadería, pero también nos aumenta todo lo otro, impuestos, AFIP, Ingresos Brutos, nos sacan de todos lados, o sea, hacemos un pase de mano con la plata. Nada más”, remarcó.

Al referirse a otras situaciones que afectan al sector, dijo que “otro de los graves problemas que hay es el costo para tener un empleado en blanco”.

“Un sueldo de comercio está alrededor de 140 mil pesos, pero, además, hay que ponerle 100 mil pesos al Estado en concepto de cargas sociales, cuando a eso se lo tendríamos que dar al empleado para que siga gastando más”, opinó Baudín, y reflexionó: “Todo esto para que, con tres negocios y los aportes que uno hace, el día que me jubile me paguen 50 mil pesos”.