28 de abril - Día del Repuestero - Ariel Ghione - Ghione Repuestos
El valor del dólar, falta de repuestos y trabas a las importaciones, los escollos del sector
Con 50 años en la venta de repuestos, Ariel Ghione dice que las complicaciones que viven ahora se dan cada vez que la inflación está desbordada, y consideró que se debería tratar de producir las autopartes en el país para no depender de importarlas; sin embargo, cree que como está el mercado, nadie invertiría en hacerlo
En Ghione Repuestos se dedican solo a las piezas de reposición que necesitan los tractores, pero las consecuencias que sufren son las mismas que los demás comercios de autopartes: gran variación de precios y falta de productos.
“Está complicado conseguir muchas líneas de repuesto, de las que hay faltantes, porque no están ingresando al país, y porque los importadores no quieren entregar mercadería de importación, ya que tampoco pueden reponer. Otro problema es el aumento constante de los precios, porque todos los meses hay listas nuevas. Eso es lo que más afecta a este rubro”, reveló Ariel Ghione, quien ahora está al frente de un negocio familiar que ya lleva 50 años en el mercado de los repuestos.
“Al menos en lo que es el rubro de repuestos agrícolas, el escollo más grande radica en el valor del dólar, la falta de muchos repuestos y la falta de entrega de los importadores, que no es que no tienen, sino que no venden, no entregan. Se piden 10 repuestos y nos mandan dos, porque como ellos no pueden ingresar mercadería, no pueden reponer, entonces no quieren vender y quedarse sin stock”, aclaró.
“Nosotros no hemos importado directamente, pero sí hemos tenido trato con varios importadores a través de los que hicimos compras por montos importantes de cantidades de repuestos, y nos hicieron un buen descuento, pero hoy eso está todo cerrado. A los importadores algo le habilitan, pero es un porcentaje tan chico y a tanto tiempo, que no les conviene traer. Como no pueden tener una reposición continua, venden lo justo y necesario para el movimiento de ellos”, indicó.
“Estos problemas se dan desde hace cuatro años, paulatinamente, a medida que han cerrado las importaciones. Los repuestos de las marcas más importantes son casi todos importados, hay fabricación nacional, pero muy poca. Y la industria nacional de los tractores no se cuidó nunca, tuvo un momento en que los tractores se fabricaban todos acá, completos, pero eso se perdió todo. Ahora traen el tractor de Brasil hecho y lo ensamblan acá”, señaló.
“Las fábricas de tractores son todas de afuera, ensamblan en el país, el único que arma es Pauni, en Las Varillas, los motores son importados, pero el resto del tractor lo hacen acá. Las fábricas que ensamblan tampoco producen esos repuestos que no están entrando, además, no es fácil remplazar lo que no hay, porque no hay mano de obra calificada para la fabricación de repuestos. Se ha perdido mucho eso en las fábricas”, precisó.
“La sequía de este año ha influido mucho en los rindes, y va a ser un año complicado para la cobranza. Además, los precios de los cereales, la leche y la carne, que son una queja constante de los productores, están muy atrasados con respecto a los insumos que ellos utilizan, que son en dólares, como repuestos, combustibles, fertilizantes, semillas, alimento para los animales, y no alcanzan a cubrir los costos. A nosotros en cierta parte nos beneficia, por el hecho de que no se renueva el parque de maquinaria, siguen con los tractores usados y hay que repararlos, entonces hay un consumo mayor de repuestos. Pero eso tampoco es bueno, porque al no poder cambiar las máquinas, todo se va atrasando”, consideró Ghione.
Un buen servicio
Consultado si la venta por Internet puede llegar a ser un problema, que les quite clientes o les regule el precio, porque puede ofrecer más barato, respondió: “Nosotros no nos fijamos en el precio que está en Internet, tenemos costos, un margen y nos da el precio que sale, más hoy, que es más difícil tener el repuesto, que pagar lo que vale. Sin embargo, días atrás vino una persona con una foto de Internet de la pieza que le estaba haciendo falta, con el precio, nosotros la teníamos y se la vendimos tres veces más barata de lo que estaba en Internet. Era puntualmente esa pieza, no es para tomarlo como un parámetro”.
“Al 99% de los repuestos los estamos comprando directamente en fábrica, entonces tanta diferencia de precios no puede haber, al menos en el rubro de tractores, no digo en la parte de autos. Seguramente que habrá algún repuesto que esté más barato, pero no es una competencia que nos genere un dolor de cabeza con los precios, no sé si a futuro vaya a pasar, porque hay muchos negocios que venden por Internet, con gran venta, pero hoy no es un gran problema para nosotros”, aseguró.
“No es fácil comprar un repuesto de tractor por Internet, a lo mejor es una pieza que a veces hasta es difícil conseguirla y es difícil identificarla también, entonces, en nuestro caso, se brinda el servicio de poder conseguir un repuesto que no es tan simple. Por supuesto que hay repuestos que son más comunes, que sí se pueden conseguir, pero cuando es un poco más específico hay que ir puntualmente, a veces hay dos o tres modelos distintos. De muchos repuestos es muy difícil hacer una compra online, hay que tener el conocimiento para pedirlo. Nosotros tratamos de especializarnos para poder brindarle un buen servicio a la gente, conseguirle el repuesto de un concesionario o de otro, buscarlo y solucionarle el problema”, remarcó.
“Además, hace tantos años que estamos acá, que los clientes tienen cuenta corriente, entonces se manejan con cheques o anotan y pagan más adelante, por lo tanto, ni siquiera buscan un precio, porque es otro servicio que le brindamos. En las ventas online hay que depositar la plata con una tarjeta o lo que sea, pero hay que pagarlo antes de que llegue el repuesto, y después ver que sea el correcto. Acá se lo conseguimos, se lo damos, lo pone, lo usa y después lo paga cuando puede”, subrayó.
“Ghione lleva 50 años en el mercado de repuestos, es una empresa familiar, fundada por mi abuelo, y ahora mis hijas siguen en el negocio. Antes, mi abuelo y mi papá reparaban los tractores y después se empezó con la venta de repuestos. En este lapso, esta situación que se agravó en los últimos años, también se vivió en la época de la hiperinflación, aunque no duró tanto tiempo. Cuando la inflación está desbordada como ahora, pasan todas estas complicaciones porque eso repercute directamente con las importaciones”, apuntó.
“Este es un país que repuntó siempre y va a seguir repuntando, porque produce alimentos y todo lo demás.
El cierre de importaciones lleva a un exterminio de todo, si eso no se modifica. A largo plazo tendrían que tratar de producir acá las cosas, no importarlas. Pero como está el mercado, ¿quién va a producir si nadie invierte nada?”, se preguntó.
Ghione recordó que cuando se fabricaban los tractores en la Argentina, había pequeñas fábricas que hacían los repuestos para proveer a las terminales, cuando dejaron de producir acá, las fábricas siguieron haciendo los repuestos, pero al no tener a quién proveer, se fueron cerrando.
“Ahora, no entran de afuera, los importadores no venden y tampoco las fábricas producen los repuestos de los propios tractores que ensamblan como para proveer cuando falta algo”, sintetizó.
