La diagonal que hubiese unido la estación de ferrocarril con el puente Alberdi
La calle que no fue
A partir de esta entrega comenzamos a publicar el significado y origen de los nombres de las calles que cruzan nuestra ciudad.
Por qué existe esa calle, de dónde viene y hacia dónde va, adónde nos lleva.
¿Todas nos llevan realmente a algún lado?
Por qué lleva el nombre que lleva y desde cuándo. También se describirán los nombres que, en algunos casos, tuvo una misma arteria a través del tiempo. También personajes famosos que vivieron en ella o las transitaron en su momento.
Este espacio intenta reflejar el contexto histórico por el cual cada calle tuvo su nombre y contar acerca de la vida de la persona que figura en los nomencladores de cada esquina, de cada avenida, en cada barrio.
¿Dónde está ubicada la esquina Luis Alberto Spinetta y Gustavo Ceratti? ¿Quién fue Guillermo Roldán? ¿Y Raúl Martínez? ¿Por qué el túnel lleva el nombre de los hermanos Seco? ¿Quién fue Titina Bravín?
Estos, como tantos otros interrogantes más, intentaremos responder semanalmente transitando por las calles de nuestra historia.
?La arteria que elegimos como inicio de este ciclo es la Diagonal Garibaldi.
En los nomencladores de las esquinas se lee “Garibaldi”, a secas. En los mapas catastrales, “Giuseppe Garibaldi”. Y la historia villamariense nos indica que antiguamente la cortada se llamó “Santa Clara”.
Muchos se preguntarán el porqué de la existencia de esta diagonal con su corta y caprichosa trayectoria y cuál fue el fundamento de su existencia.
Los orígenes
Los flamantes "propietarios" de Villa María, Joaquín Pereira y Marcelino Arregui, dueños de grandes extensiones de terrenos adquiridos por aquel entonces, previo a la transformación urbana que se proponían llevar adelante en nuestra Villa, el 27 de abril de 1883 elevan al Superior Gobierno de la Provincia, cuyo titular, Miguel Juárez Celman, el nuevo plano del creciente poblado, para que fuese aprobado. Iba acompañado por una nota donde manifestaban que el primitivo plano de 1867- “era muy deficiente para el verdadero embellecimiento, ornato e higiene (sic) de esta población”.
Puntualizaban que en el primitivo plano no existía demarcada más comunicación con Villa Nueva que una calle irregular, que era la diagonal en cuestión.
El plano de 1883, entre otras reformas, suprimía en gran parte de su trayecto la “diagonal Santa Clara”, como se la llamaba en aquel tiempo.
El tema dio motivo a una amplia polémica vecinal, los argumentos esgrimidos por Pereira y Arregui eran que se trataba de una vía frustrada de comunicación con Villa Nueva, por cuanto la calle irregular tenía como destino el puente que no se había construido hasta el momento.
En realidad, el 24 de setiembre de 1869 la Corporación Municipal de Villa Nueva había autorizado al constructor Antonio Santolini a erigir un puente para unir ambas villas. El mismo fue hecho de madera y Santolini, quien se constituía como permisionario oficial, estaba autorizado a cobrar “peaje” en el mismo.
Una gran creciente del río lo arrastó el mismo año que el puente Dalmacio Vélez Sarsfield fue donado por el presidente Sarmiento, y habilitado el 1 de enero de 1881.
Las construcciones que en aquel tiempo se habían erigido a la vera de la antigua traza quedaron como tales, y con la aceptación del nuevo plano, las casas que se levantarían de ahí en más se adaptaron al nuevo trazado.
De esta manera, se puede apreciar en la actualidad que hay aberturas de ingreso a determinadas viviendas que se rigen precisamente por la traza antigua de la casa, ubicada sobre la calle-cortada.
