Día del Abogado

El Estado de Derecho, en peligro

Escribe María Laura Rüedi (*)

En una famosa obra del pintor surrealista René Magritte, vemos la imagen de una pipa y al pie un texto que dice: “Ceci n'est pas une pipe” (esto no es una pipa).

Con ello quiso el genio del artista despertar el espíritu crítico y la percepción sensorial de quien observara su obra, porque es claro que  la imagen de una pipa no es una pipa, pero no siempre nuestros sentidos están alertas frente a una realidad precondicionada al engaño.

Magritte desconocía los anglicismos “lawfare” y “fake news”, porque él era belga y porque murió antes de que se inventaran tales expresiones. Sin embargo, la pintura de su pipa, advirtiendo al espectador que eso no es una pipa, cuadra como anillo al dedo para explicar lo que ellas significan.

A estas alturas, quien lee se preguntará qué tiene que ver la pipa de Magritte con el Día del Abogado, el “lawfare” y las “fake news”. Aquí va: Eduardo Couture, el Moisés de los abogados, nos legó sus 10 mandamientos, entre ellos el Nº 2… “Piensa. El Derecho se aprende estudiando, pero se ejerce pensando”, y el Nº 4… “Lucha. Tu deber es luchar por el derecho; pero el día que encuentres en conflicto el Derecho con la Justicia, lucha por la Justicia”.

Considero un deber ineludible cumplir al menos con estos dos imperativos y no puedo reflexionar sobre el significado de nuestra profesión eludiendo lo que ocurre hoy en nuestro país.

No me perdonaría ser neutral frente al bochornoso espectáculo desplegado en algunos ámbitos del Poder Judicial. Y así, como ocurre con la imagen de la pipa que no es una pipa, vemos una muchedumbre enfervorizada, fogoneada por la idea que varios medios periodísticos pregonan como verdadera: voces que aturden con toneladas de pruebas, prueba contundente, prueba profusa y pruebas calificadas por peso, medida y cantidad.

Pruebas que no son pruebas, sino una desagradable cacofonía de voces con la que intoxican el razonamiento de las personas y deforman la realidad.

Creo que si en un hipotético ejercicio mental suprimimos la palabra prueba, esta deja de existir. Porque la realidad es que no hay prueba alguna que acredite la comisión de ilícito por parte de la vicepresidenta de la Nación, sino voces que dicen pruebas.

Emulando a Magritte: esas falsas noticias que dan los voceros de que existe prueba, son voces, no son prueba, lo que me provoca decir: “Ce n'est pas une preuve” (esto no es una prueba).

Esto es lo que se define como “fake news” (noticia falsa), mientras que la otra expresión inglesa “lawfare” que, según el traductor Google, significa “guerra de leyes”, se explica con más acierto como la utilización del sistema judicial y de las leyes en beneficio de la política y con el fin de hacer caer un Gobierno opositor, descansando en un entramado de “fake news” que deforman la realidad.

Por todo lo dicho y permitiéndome ser autorreferencial, es muy probable que sea este el último 29 de agosto que me encuentra en ejercicio activo de mi profesión, que ejerzo desde hace 45 años, y a la que traté de honrar desde el mismo día en que me recibí. Y no me sentiría a la altura si estas palabras no estuvieran dedicadas a defender al Estado de Derecho que peligra en estos momentos en mi país a causa de la tan mentada como dañina componenda entre “fake news” y “lawfare”, al menos desde esta humilde trinchera que es mi palabra.

¡Feliz día a quienes dignifican esta profesión a diario!

(*) Abogada laboralista, MP 4-002. Egresada de la UNC. Estudio Jurídico Barroso, Rüedi, Dáhbar y Asociados, Entre Ríos 1278, Villa María, tel. (0353) 4610834.