Día del Abogado
Digamos claro qué es “lawfare”
Escribe Itatí Demarchi Arballo (*)
La vocación de responsabilidad social que nos interpela a las abogadas y abogados nos obliga a explicar en lenguaje sencillo a la ciudadanía, que recurre a la Justicia en búsqueda de la realización de sus derechos, los temas complejos que pueden afectar directa o indirectamente sus vidas.
“Lawfare” (guerra judicial) es un término que ha tomado relevancia en el último tiempo a partir de las expresiones de distintos referentes del ámbito político, judicial y especialmente mediático.
Independientemente de que es un tema que resuena a diario como si fuera un asunto más de la “grieta”, la realidad es que necesita ser bajado a tierra para el común de la gente.
Desde el momento en que cualquier ciudadano o ciudadana se está preguntando “¿qué es el ‘lawfare’?”, ya se evidencia una falla en la comunicación.
El “lawfare” es una cuestión de una gravedad institucional importantísima y nosotros, como parte del sistema judicial, debemos explicarlo claramente a la ciudadanía; seamos directos: estamos ante una “guerra judicial” de grupos de intereses, cuyo objetivo es enervar el Derecho de Defensa y dejar a cualquier persona, frente a una determinada acusación, expuesta a quedar completamente desnuda ante el aparato incriminatorio. Básicamente, es un ataque al Derecho de Defensa frente a los órganos de poder.
La ciudadanía también debe entender que el “lawfare” es un peligro que les comprende, donde cualquier persona puede ser víctima de este tipo de prácticas. Es decir, cualquier ciudadano o ciudadana de a pie puede verse atravesado en estos procedimientos que encierran un gravísimo avasallamiento contra el Derecho de Defensa en medio de una acusación injusta.
Sin embargo, hay un método “infalible” para evitar su aplicación: el debido proceso. Con una justicia federal, que respete las garantías constitucionales de cada uno de los habitantes, esta puede ser una práctica.
Es por eso que, en el Día del Abogado y la Abogada, resulta necesario llamarnos a la reflexión los profesionales del Derecho de a pie. Debemos predicar y practicar con responsabilidad social, repudiando estas acciones y entendiendo la gravedad que el “lawfare” puede simbolizar no solo para nuestro oficio, sino también para la democracia de un país.
(*) Abogada laboralista, MP 4-602. Egresada de la UNC. Consejera suplente en representación de la Abogacía. Estudio Jurídico Arballo, Demarchi y Asociados, La Rioja 1284, Villa María, tel. (0353) 4522721.
