Día del Peluquero - La profesional destacó que “hay trabajo para todos”
Con la vocación desde pequeña
Vanesa Giusti incursionó en el arte de embellecer cabellos desde muy niña, ya que su madre también se dedicó a este oficio. En los últimos siete años, ha crecido gratamente en el rubroDesde muy pequeña, Vanesa Giusti se interesó en el arte de embellecer cabellos, su mamá también fue peluquera y heredó de ella su pasión. Hoy, en el Día Internacional del Peluquero, nos cuenta su historia.
“Siempre me gustó peinar y hacer trenzas. Cuando terminé el secundario empecé a estudiar Contador Público, pero me di cuenta de que no era lo mío y decidí profesionalizarme como peluquera”, dijo Vanesa, y agregó: “Desde ese momento, mi labor se convirtió en una pasión, porque fui realizando todos los cursos posibles y hasta el día de hoy me continúo perfeccionando”.
La profesional, que desde hace siete años se dedica al rubro, destacó que “siempre hay que hacer capacitaciones y actualizaciones, porque surgen nuevas tendencias y lanzamientos de productos innovadores”. “La capacitación es indispensable para ir creciendo”, afirmó.
A su vez, resaltó la evolución obtenida en su peluquería Crazy Style, ubicada en Catamarca 1486. “Desde que me profesionalicé como peluquera pude contar con mi espacio propio. Comenzó siendo una peluquería pequeña, pero en 2019 pudimos ampliar el espacio”, contó Giusti, y continuó: “Arrancamos de a poquito, pero independientes, es un rubro que permite el crecimiento. Hay muchas peluquerías en Villa María y hay trabajo para todos”.
Vanesa, que trabaja con mujeres, hombres y niños, comparte su local con su hermana, quien se dedica a ofrecer servicios estéticos.
“Dar alegría a los clientes”
En cuanto a la labor de ser peluquera, destacó que “es una profesión que le da alegría a los clientes”. “Es una satisfacción muy grande hacer lo que hago, me ha tocado ver personas emocionadas por verse lindas y eso está muy bueno”, remarcó.
De igual manera, distinguió: “A muchas personas les gusta venir a la peluquería. Hay quienes lo disfrutan y lo toman como una terapia, muchas veces, las mujeres sienten que en la peluquería una las escucha y se van renovadas, con otros aires”.
En tanto, distinguió los servicios elegidos por hombres y mujeres. “En estos últimos tiempos, el hombre se mantiene más, le da mayor importancia al venir a la peluquería. Se quiere ver arreglado continuamente, no solo en el pelo, sino también en la parte estética, que incluye cejas, limpieza de cutis, entre otras cosas”, apuntó, y continuó: “El hombre se arregla más, quizás cada 20 días se está cortando el pelo, en cambio, la mujer se corta un poco más distanciado, pero sí se realiza otros servicios, vinculados a nutrición, color, etcétera”.
En ese sentido, y teniendo en cuenta la aproximación de temperaturas más cálidas, Giusti comentó: “Siempre más cerca del verano, las clientas eligen usar el pelo un poco más claro. Hay nuevas técnicas de mechas y la tendencia va para ese lado”.
Por último, expresó algunas palabras para aquellos que están pensando en formarse como peluqueros. “Es una muy linda profesión, de hecho, se está luchando para que deje de ser un oficio y se convierta propiamente en una profesión. Si a la persona realmente le gusta esta labor, le va a ir bien, porque se hace con amor. Con amor se puede llegar muy lejos y es un rubro donde hay trabajo”, concluyó.
El peluquero,“un hombre libre”
Este 25 de agosto se celebra el Día del Peluquero en la Argentina y en todo el mundo. Y es exactamente en la fecha en que se conmemora la santificación de Luis IX de Francia (en el año 1270), quien tuvo bastante que ver en la celebración.
La referencia a Luis IX no es casual, ya que fue este rey quien había designado a su peluquero como "hombre libre". Al hacerlo, elevó su jerarquía social, que por esas épocas se separaba en rangos muy marcados, dejando de lado su estatus de, hasta entonces, plebeyo, como el resto de los peluqueros.
Antiguamente, el oficio de peluquero era ejercido solo para la nobleza, que en el siglo XIII utilizaba en Europa -sobre todo en Francia- grandes pelucas. En esa época, el peluquero era varón y se encargaba de mantener las pelucas, no el cabello natural.
En Argentina, se celebró por primera vez el Día del Peluquero en 1877, cuando, en el Teatro Coliseo, ante una concurrida asistencia, se creó la "Sociedad de Barberos y Peluqueros". Varios años más tarde, en 1940, durante el Congreso Nacional de Peluqueros realizado en la ciudad de Pergamino, se designó oficialmente al 25 de agosto como el Día del Peluquero.
