Día del Cerealista - ACA nuclea a más de 140 cooperativas agropecuarias y 50 mil productores de todo el país

Un sector con “potencial para seguir creciendo”

Así lo resaltó Héctor Donato, referente de la Asociación de Cooperativas Argentinas. Además, destacó el “buen momento” que atraviesa el mercado de granos

Con más de 140 cooperativas agropecuarias y 50 mil productores que se encuentran en diferentes provincias, la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) es sin dudas un pilar del mercado de granos en nuestro país.

En ese marco, El Diario dialogó con Héctor Donato, quien se encuentra al frente de los Centros de Desarrollo Cooperativo (CDC) de todo el país. Para el cooperativista “el rubro se encuentra bien posicionado”. “Si bien estamos con algunos inconvenientes climáticos, sigue siendo uno de los sectores menos sufridos de la hecatombe económica actual”, precisó.

“Nos encontramos en medio de una volatilidad enorme y rumores que por alguna decisión pueden afectar la comercialización normal de lo que hace a los cereales”, dijo Donato y agregó: “La gente tiene mucha incertidumbre porque hay dos o tres frentes abiertos y convengamos que el cereal es la moneda de cambio de los productores, por eso es entendible el resguardo”.

En cuanto a la producción, mencionó que en lo que refiere a la compra de maquinaria, “hay muchas marcas que son importadas y no hay importaciones, lo que también frena la rueda”. “El quedar en pesos en un clima de volatilidad e incertidumbre, porque todos los días hablamos de que puede variar el tipo de cambio o puede haber una devaluación, hace que muchos productores se queden con el cereal, lo cual me parece bastante lógico. Si no hay algún incentivo que lleve a que realmente se liquide el cereal, no va a ser fácil que salga el stock que hay en los campos”, afirmó.

No obstante, Donato apuntó: “Los costos de la producción se han elevado, pero creo que la relación del valor de los cereales contra el costo productivo sigue estando bien. El valor del cereal a precios internacionales es muy bueno y deja al productor muy bien con respecto a distintos sectores de la sociedad argentina”. “El costo del combustible es bastante normal a pesar de que lo veamos alto y el costo de los fertilizantes ha bajado un poco después de los picos que tuvo hace dos o tres meses atrás, apenas comenzó la guerra, lo que motiva al productor. Incluso, algunos pooles de siembra, que se habían retirado en otras épocas, han vuelto al negocio porque los márgenes no son malos”, resaltó.

 

La guerra y sus impactos

Al hacer mención de la invasión de Rusia a Ucrania, Donato aseveró que tuvo impactos tanto positivos como negativos en la producción de granos local. “El impacto negativo de la guerra se vio en lo que hace a los costos de los insumos, algunas drogas para hacer fitosanitarios y sobre todo el tema de los fertilizantes. En caso de los nitrogenados, hubo picos de hasta 1.500 dólares la tonelada, pero hoy volvimos a casi 1.000 o 1.100 dólares, hubo un retroceso”, mencionó.

En tanto, señaló que “como positivo podemos resaltar que las acciones de los precios impactaron favorablemente para Argentina, sobre todo por esa falta de salida de los cereales de Ucrania y Rusia”. “Los precios internacionales subieron y convengamos que no bajaron al monto previo a la guerra”, remarcó.

“La guerra sigue impactando actualmente. En el caso de Ucrania, todavía no tiene una siembra al 100% de su capacidad, ni las exportaciones son del ritmo que eran antes. Hay puertos que fueron dañados y bombardeos que afectaron multinacionales o empresas”, argumentó Donato y agregó: “Si bien hay algunos acuerdos entre Rusia y Ucrania para que este último le pueda dar salida a los granos, hay que decir que son acuerdos escritos y que de ahí a los hechos me parece que falta bastante para que la situación se normalice”.

Por otra parte, el cooperativista destacó que “las exportaciones de trigo y maíz crecieron con respecto al año anterior, mientras que las exportaciones de soja están un poquito abajo, aunque no en un nivel malo”. “Lo que pasa es que año a año se viene acumulando el porcentaje de stock en los campos, entonces puede que haya unos 15 millones de toneladas aproximadamente fuera del circuito en los campos y las famosas y tan criticadas silobolsas. Pero, la gente debe entender que es un margen que el productor se queda como una reserva de valor, dado que no tiene acceso ni a dólares ni a otra moneda, lo cual ha retrasado un poco la exportación”, comentó.

Para Donato, la invasión de Rusia a Ucrania condujo a impactos negativos y positivos para la exportación argentina

Sin embargo, resaltó que “la exportación en general viene muy bien”. “Quizás puede que tengamos alguna afectación a futuro en cuanto a la producción de trigo por el hecho de que no se sembró por cuestiones climáticas, ya que desde marzo a la fecha prácticamente en toda la zona central, sobre todo Santa Fe, Córdoba y parte de Buenos Aires, las lluvias fueron muy escasas”, dijo.

“En cambio, hay una buena expectativa de siembra de maíz, que es un cultivo que nuestro país por suerte exporta muy bien y también tiene un consumo interno muy variado, desde los consumos para avícola, cerdo, feedlot y hasta la producción de bioetanol. Tenemos de todo para la producción de maíz que viene bastante incentivada y, además, la baja de precios en los fertilizantes hace que la gente se entusiasme, ya que es uno de los cultivos más demandantes de fertilizantes”, sostuvo.

 

Cambio de composición

Al referirse al Día del Cerealista, Donato manifestó: “Vemos que cada año va cambiando de a poco la composición del sector. Si bien nuestro sistema cooperativo es uno de los que, a pesar de algunos avatares e inconvenientes, se sigue sosteniendo y no hablo de ACA solamente, sino de las cooperativas de ACA que apuntalan a las localidades, notamos que en los cerealistas privados ha costado mucho más. Hay una baja en la cantidad de empresas y el rubro se ha ido concentrando más en algunas multinacionales, industrias grandes o en algún exportador directo. Ha ido cambiando la composición del sector a lo largo de los últimos 20 años”.

“Desde ACA tratamos de estar cerca del productor, darle los mejores consejos y coberturas. Hoy nos toca pasar por un momento en el que económicamente se está bien y cada productor debería cuidarse, pero cuando la situación sea de más claridad, me parece que es un sector que todavía tiene potencial para seguir creciendo”, indicó el agropecuario y concluyó: “En el interior del país la economía se mueve por la producción agrícola, es decir, aún hoy sigue siendo un gran traccionador de la economía y creo que lo tenemos que cuidar”.