Día del Cerealista - Un historiador de Casilda aporta datos sobre la conmemoración
Los dos hitos que dieron origen a la celebración
El origen de la fecha elegida para el Día del Cerealista es algo confuso, pero no impide que se celebre, no una, sino dos vecesLa idea de elegir el 14 de agosto como Día del Cerealista surgió como una iniciativa de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, que homenajeó con un gran banquete a los actores que intervienen en el proceso de industrialización y comercialización de granos.
Fue el 14 de agosto de 1926 y participó, entre otras autoridades, el ministro de Agricultura de la Nación, Emilio Mihura.
En los libros que atesora la biblioteca de la entidad que impulsó la iniciativa, se puede leer que la elección de la fecha se funda en “un acto de compañerismo de socios de la Bolsa de Cereales (de Buenos Aires), que fue apoyada y patrocinada por las autoridades institucionales, por haberla considerado un motivo eficiente para el cumplimiento de dos propósitos tan legítimos como plausibles y que consisten en obtener, con la sencilla expansión de los elementos que dedican sus actividades a la industria y comercio de los cereales, la realización de actos que favorezcan el desarrollo y perfeccionamiento de estos últimos”.
“El acto -que principalmente fue un banquete- contó con la adhesión de los poderes públicos, la banca, el comercio, las industrias, las empresas ferroviarias, las distintas entidades congéneres y personas privadas”, expresan.
El programa incluyó una charla con el ingeniero Emilio Coni sobre “el intermediario en el proceso de circulación” y luego, las medallas y pergaminos para todos.

Ahora bien, hay otra fecha considerada como un hito para los cerealistas. Es el 12 de abril de 1878, cuando partieron desde el puerto de Rosario 4.500 toneladas de trigo cosechadas en Colonia Candelaria (actualmente Casilda) con destino a la ciudad de Glasgow, en Escocia. Es decir, la primera exportación de granos hacia el exterior.
La confusión entre ambos acontecimientos -el banquete en Buenos Aires y la primera exportación de trigo- hace que en muchas páginas web cuando alguien busca el origen del Día del Cerealista, encuentre dos líneas que indican que “se conmemora por la primera exportación de trigo ocurrida el 14 de agosto de 1926”. Es decir, habla del acto de comercio exterior, pero le pone la fecha del banquete.
Esto motiva que en Casilda el Día del Cerealista se celebre también el 12 de abril, dado que esa primera exportación está muy ligada a su historia, porque no solo que el trigo fue producido allí, sino que la persona que concretó la venta a Escocia fue Carlos Casado, un inmigrante catalán radicado desde muy joven en Argentina, quien además fue el fundador de la ciudad santafesina.
Es por eso que consultamos a Federico Antoniasi, profesor de Historia y jefe de Archivo del Museo Municipal de Casilda.
“El 12 de abril de 1878 se conmemora la primera exportación de trigo argentino con destino a Europa a través del puerto de Rosario”, dijo. “El cereal fue producido en los campos de Colonia Candelaria, que tenía establecido Carlos Casal en Casilda”.
“Hay otra referencia que habla de una primera exportación que partió con trigo de Cañuelas, pero no hay registros específicos de la fecha”, explicó.
“Lo cierto es que ese primer cargamento que partió de la Colonia Candelaria fue por iniciativa de Casal, quien con esa carga experimental inició el circuito fluido de comercio que siguió con varios embarques”, agregó el historiador.
Tal fue el impacto de esa primera exportación que el presidente de la Nación de entonces, Nicolás Avellaneda, “le envió una famosa carta al gobernador de Santa Fe para que se conmemorara en Rosario la Fiesta Nacional del Trigo o del Trabajo”.
Rosario abrió la puerta
El trigo como cultivo extensivo, era por esos años una buena noticia para Argentina. Casado soñaba con la idea de llevarlo al mundo, aunque las comunicaciones y el transporte de la época hacían difícil esa posibilidad. La oportunidad se dio cuando unas naves a vela llegaron desde Cuba con azúcar, y el catalán logró convencerlos de que no regresaran vacíos. Les encargó que llevaran trigo hasta Glasgow, Escocia.
“El traslado fue sumamente dificultoso, ya que no existía en ese entonces conexión directa entre Candelaria y su centro urbano Villa Santa Casilda y Rosario. Es por ello que el trigo se llevó en carros desde las chacras a los galpones de la Administración de la Colonia y desde allí a la estación Carcarañá del ferrocarril Central Argentino, para su viaje final al puerto de Rosario. Tampoco fue fácil lograr el convencimiento de los actores que intervinieron en la transacción, debido a la incertidumbre que producía la posible apertura de un mercado que de ninguna manera estaba asegurado de antemano”, dice La Voz de Casilda, medio de comunicación del lugar.
Tampoco fue fácil cobrarlo. Cuando los barcos estaban llegando a destino, desde Escocia empiezan a regatear. Pero Carlos Casado sabía de negocios y les dijo que prefería tirarlos al mar antes de venderlo por menos de lo que cuesta producirlo. Finalmente, los escoceses pagaron el precio pactado.
“A partir de ese momento, las exportaciones de trigo superaron las importaciones del cereal. En 1891 se llegó al millón de toneladas, y desde 1899 el país se convirtió en un exportador neto, para posicionarse como exportador mundial en 1903, llegando a enviar al exterior 3.600.000 toneladas en 1908, el 36% de las exportaciones totales argentinas”, señala el diario La Capital de Rosario.
Así, en medio de confusiones, banquetes y sueños, surge el Día del Cerealista que honra hoy a todos los que participan del destino final de una actividad, la agrícola, que es central en la vida del centro del país.
