2 de julio - Día del Cooperativismo - Producen y comercializan mermeladas y licores desde el año 2016

Mujeres “Poderosas” y el trabajo colectivo

Agrupadas en La Poderosa Villa María, ocho vecinas del barrio San Nicolás, encontraron en el cooperativismo una salida laboral, pero también una oportunidad de ayudar a los demás

Desde hace seis años, un grupo de mujeres del barrio San Nicolás empezó a darle forma a su proyecto de venta de mermeladas y licores. Así surgió la sede local de la cooperativa La Poderosa, que, a su vez, réplica su modalidad de trabajo en distintos puntos del país.

Ana Pereyra, Carina Puente y Melisa y Victoria Zappala son algunas de las mujeres que conforman La Poderosa Villa María. Contaron que la iniciativa comenzó a partir de un “mercadito de barrio” que donaba frutas y, para no desperdiciarlas, las mujeres hacían mermeladas.

“Muchas vecinas del barrio fuimos convocadas, pero actualmente somos ocho las que formamos parte de la cooperativa”, comentó Victoria y agregó: “Nuestra producción se realiza cada dos semanas, aunque comenzamos con las distintas tareas días antes, ya que hacemos desde las compras de frutas y frascos, el diseño e impresión de las etiquetas, hasta el pesado de las frutas y demás”.

En ese sentido, destacó que producen alrededor de 70 frascos de mermelada en cada jornada de trabajo, que posteriormente venden a través de sus redes sociales: @mermeladas.poderosas en Instagram y Mermeladas Poderosas en Facebook. Los días miércoles las encargadas de repartir las mermeladas, llevan a cada vecino su pedido.

“Ante la necesidad de un trabajo digno, apostamos por un proyecto horizontal dentro de la economía social”, dijeron las mujeres y puntualizaron que es su principal fuente de trabajo. Además, participan como voluntarias en el comedor del barrio que funciona en la misma sede, ubicada entre calles Buenos Aires y Mafalda Gilli, y que alquilan junto a otras organizaciones sin fines de lucro.

En cuanto a La Poderosa y su organización que trasciende los límites de nuestra ciudad, las vecinas mencionaron que todos los meses participan de Asambleas regionales donde plantean las problemáticas del barrio y cómo pueden resolverse. “Desde la cooperativa no nos quedamos solo en la producción de mermelada, sino que intentamos ayudar”, resaltaron y continuaron: “La inundación de la calle Buenos Aires desde hace años es el mayor problema porque caen dos gotas y ya no se puede entrar al barrio, ya que esa calle es el principal acceso. Si intentas cruzar, el agua te llega a las rodillas y hay mucha gente que por esa razón no puede buscar su vianda del comedor”.

“El municipio colabora con ciertos insumos para el comedor, pero no hemos tenido comunicación por el tema de la inundación. Las cloacas también son otro punto que deberían tener en cuenta”, sentenciaron.

 

“Parte de nuestra vida”

Al consultarles qué significa la cooperativa para ellas, todas las integrantes coincidieron que “es una fuente de trabajo” y que planean seguir con el proyecto porque es “parte de nuestra vida”.

Victoria resaltó: “A mí me gusta todo lo que viene con el hacer las mermeladas, ir al mercado, elegir la fruta, pelear los precios, te hacés conocida con la gente. La gente nos ayuda mucho, por ejemplo hay vecinos que nos regalan los frascos y nosotras,  después le hacemos un descuento por eso, pero ellos no lo aceptan”. Por su parte, Carina y Melisa señalaron: “Hace seis años que trabajamos en esto, si tuviéramos que dejarlo lo extrañaríamos mucho”.

En tanto, Ana afirmó: “Para mí es un ingreso más para la casa y una forma de conocernos más entre las vecinas”.

Por último, las mujeres indicaron que les gustaría algún día contar con su propio espacio. “Al lugar lo compartimos con organizaciones que trabajan con niños, entonces tenemos que tomar ciertos cuidados, no podemos dejar almacenadas las mermeladas, los frascos, los licores ni las frutas. El tener nuestro propio establecimiento nos permitiría no tener que trasladar los insumos a nuestras casas cada vez que terminamos la producción”.

En ese marco, concluyeron: “Tendría que ser en el barrio, trabajando siempre con la gente del barrio”.