Día del Escribano - Proyecto de ley - Actos de autoprotección y poderes preventivos
Todo el notariado espera por un tema a debatirse en el Senado
Como en otros países, se buscan herramientas legales que permiten hacer cumplir la voluntad de personas en estado de vulnerabilidadEn los próximos días, el Senado de la Nación comenzará a debatir el proyecto de la Ley Nacional de actos de autoprotección y poderes preventivos y directivas médicas anticipadas, un tema que significará también un nuevo horizonte para los escribanos ante la decisión que tomen las personas que acudan a ellos.
La iniciativa legislativa fue del senador Ricardo Guerra y se presentó el 4 de mayo en el Congreso, con el aval de todos los colegios del país, incluido el de Córdoba, que estuvo representado por la villamariense Claudia Lovera, secretaria de la institución.
La profesional explicó que los denominados actos “son instrumentos que nos permiten disponer sobre nuestra propia vida, nuestra persona, nuestros bienes para el futuro; ante una eventual pérdida del discernimiento”.
Un accidente de tránsito, una enfermedad crónica, un problema de salud intempestivo como un accidente cerebro-vascular, o una enfermedad neurodegenerativa, puede des-encadenar o producir una situación en que la persona se encuentre imposibilitada de tomar decisiones.
Esta circunstancia produce tanto en la persona que atraviesa esta situación -si se encuentra consciente, aunque imposibilitado de comunicarse- como en su círculo de afecto, amistades y relaciones, una situación de impotencia, agravada por el hecho de verse obligados a tomar decisiones que afectan la vida misma.
¿Qué medicamentos suministrar? ¿Qué procedimiento o proceso médico seguir? ¿Dónde efectuar estos procesos médicos? ¿Cuál es el límite a los tratamientos médicos a realizar? ¿Se deben efectuar o no transfusiones de sangre u órganos vitales? ¿Se debe conectar a esta persona a un respirador artificial o a un corazón artificial? Estas suelen ser las preguntas y necesidad de respuestas más comunes en este tipo de situaciones.
Estos interrogantes pueden ser más sencillos de sobrellevar si la persona lo planifica en forma anticipada o designa a otra u otras personas para que tomen estas decisiones. A esto apunta el nuevo proyecto de ley, con la intervención de un escribano público que asegura que se cumpla, en forma estricta y precisa, con la voluntad de la persona que se encuentra en estado de vulnerabilidad.
La obligatoria tarea de asesoramiento previo del profesional, de información respecto de las distintas alternativas y soluciones frente a las cuestiones a resolver, y el consejo no vinculante que brinda, junto a la fe pública y plena eficacia probatoria de los documentos que autoriza, lo convierten en un instrumento necesario en el sistema jurídico.
Las Directivas Anticipadas constituyen una forma concreta de ayuda a las personas, a los pacientes, respecto de su atención médica a futuro, o cómo quisieran ser tratados para el caso de que sufran alguna incapacidad, siendo además una indicación absolutamente válida para los familiares y profesionales de la salud en el proceso de toma de decisiones.
Permite, además, a cada uno, decidir por anticipado qué tratamientos médicos está dispuesto o no a aceptar, estableciendo los límites que para cada uno sean aceptables a los tratamientos médicos, pudiendo evitar el encarnizamiento terapéutico y liberando a los familiares y a los médicos de tomar decisiones tan personales.
La serie This is Us
Las directivas anticipadas son muy comunes en otros países, como refleja la última temporada de la serie This is Us.
En esa ficción que muestra mucho de lo real, una de las protagonistas de la historia, madre de tres hijos, tiene el diagnóstico de la enfermedad Alzheimer y, frente a la preocupación de cómo serán los próximos años, cuando su enfermedad avance, se reúne con su familia y les expresa quién es la persona elegida por ella para que tome decisiones en un futuro, frente a situaciones concretas sobre su salud. Este es un ejemplo de Directivas Anticipadas respecto a la Salud. Ella actúa de forma proactiva y puede prever el avance de su enfermedad. Sin el pedido expreso de la madre, posiblemente, los tres hermanos se hubieran enfrentado a momentos de peleas y conflictos por decidir qué hacer con ella y lo que cada uno creía que era lo mejor. Pero, con el pedido premeditado y claro de la mujer, todos saben que dar opciones es válido, pero quien dará el veredicto final de qué hacer es la persona elegida.
¿De qué se trata?
Con el proyecto de ley de directivas anticipadas y poderes preventivos, se busca brindar las herramientas jurídicas para tomar esas decisiones en los momentos de la vida de mayor vulnerabilidad.
“Estamos acostumbrados a pensar en la persona tomando decisiones a lo largo de su vida, construyendo su propio proyecto vital y llevándolo a cabo; también nos resulta natural pensar en las herramientas que le permiten a la persona disponer de sus bienes para después de su muerte; pero ¿qué pasa con el proyecto de vida de una persona que sufre un accidente o una enfermedad que ya no le permite tomar decisiones?
Está “condenada” a que sean otros quienes decidan sobre su vida”, destacan los profesionales.
Se destacó, además, que el proyecto de ley tiene un sentido “profundamente humanista, permite a la persona seguir decidiendo sobre su propia vida en los momentos en que ya no puede tomar decisiones”.
Permite a cada uno decidir sobre cuestiones relativas, por ejemplo, al ejercicio de su espiritualidad o su religión, dejando directivas al respecto.
Permite que una persona que se encuentra temporalmente incapacitada -por ejemplo, en coma- decida quién cuidará su persona, sus mascotas, sus bienes.
Permite dejar instrucciones precisas sobre quien administrará sus bienes, pudiendo incluso nombrar a su propio curador para el caso de incapacidad, evitando a veces situaciones poco deseables.
“Pensemos en el caso de una persona cuyo cónyuge tuviera una compulsión al juego, seguramente desearía que fuera otra persona quien administrara sus bienes”, ejemplificó Claudia Lovera.
“Esto permite disponer sobre dónde y con quién transitar los momentos de vulnerabilidad, requiriendo el consentimiento expreso para ingresar a una institución geriátrica, pudiendo inclusive limitar en el tiempo ese consentimiento. Y también permite tomar estas decisiones por anticipado o delegar en una o varias personas determinadas la toma de estas decisiones”.
Además del notariado de todo el país, el proyecto tiene el apoyo de la Cruz Roja Internacional, personalidades de la cultura y referentes religiosos.
