Día de la Industria - Carnes Noé - Emiliano Martínez habló del cierre de exportaciones
“Una mala política”
Para el gerente de Carnes Noé, con el cepo no bajan los precios internos porque se exporta carne para procesar y no lo que se consume dentro del paísUn día después de que el Gobierno extendiera hasta el 31 de octubre las restricciones para exportar carne vacuna, Emiliano Martínez, gerente de Carnes Noé, consideró que esta medida perjudica a los productores, sin que se logre una reducción de precios en el mercado interno.
“Con el cierre de exportación de carne han perjudicado mucho al productor, porque teniendo ya la producción para vender al mercado -ya sea interno o externo- le quedó un montón de animales que no pudo volcar al mercado interno para que se abarate la carne”, señaló.
“Y con esta medida no lograron bajar el precio, porque lo que mayormente se exporta es carne de vaca, descartes, animales grandes para procesar en los frigoríficos, como por ejemplo, hacer picadillo, fiambres, no es la carne que se consume en el país, entonces, el asado no va a salir más barato porque no se venda más carne al exterior”, remarcó.
“Todo este problema viene de años antes, porque en China, que son grandes consumidores de carne de cerdo, tuvieron un virus que mató al 80% de la producción, entonces comenzaron a comprar a la Argentina, que no tenía excedente, eso hizo que empezara a escasear y a encarecerse la carne porcina para nosotros”, indicó.
“En ese momento, como no había suficiente carne porcina, China también empezó a comprar carne de vaca y, al haber más demanda, pasó lo mismo que con el cerdo, que subió el precio para el mercado interno. Los frigoríficos compraban sin tope, porque exportaban y cobraban en dólares, entonces una vaca conserva para hacer carne molida tenía el mismo precio que una vaquillona, que es un animal con cortes de mejor calidad, porque la vaca se exportaba y la vaquillona no”, ejemplificó.
“Incluso llegaron a exportar toros, que es una carne más dura”, agregó.
“No obstante, repito, con el cierre de exportación no logró bajarse el precio del mercado interno, porque la gente quiere otra carne para consumir. Si bien hay una parte que se exporta a Europa, que es de novillos de mejor calidad, lo que se exporta a granel es carne para procesar”, reiteró.
“Hay malas políticas, por ejemplo, hubo épocas en que se importaba carne de cerdo de Brasil, que a los grandes frigoríficos les salía más barata que comprar el animal en pie acá, entonces el productor que había agrandado su establecimiento, tenía que salir a rematar animales y, a veces, se fundía. Después, de golpe, se dejó de comprar en Brasil y había demanda interna, esas cosas algunos grandes productores las pueden aguantar, pero los más chicos no. Es una mala política, como ocurre con el cierre de exportación de carnes”, sostuvo Martínez.
“Si no quieren que aumente el precio del mercado interno, tiene que haber un tope en la exportación, por ejemplo, que se deje lo suficiente para abastecer al país y que se pueda exportar el resto. Si se abre la exportación sin límites, internamente el productor no quiere vender y, si lo hace, es a precio dólar, pero cerrarla del todo tampoco sirve. Son malas políticas en las que no se cuida ni al productor ni al consumidor”, insistió.
“En nuestro caso, le vendíamos a una empresa que hacía 35 mil viandas por día, cuando cerraron la exportación dejaron de comprarme, porque los frigoríficos tenían un sobrestock que necesitaban sacarse de encima y lo vendieron a un precio con el que no podíamos competir. Ahora ya no nos afecta, pero lo hizo apenas cerraron la exportación, porque era uno de los clientes más grandes que teníamos, en este momento sigo sin poder entregarle nada, porque no puedo competir. Es una cadena. Indirectamente nos afectó, aunque no sea productor ni exportador, y como a nosotros, a un montón”, cerró.
