Aca Bio – Santiago Acquaroli describió los perjuicios de aplicarse los nuevos cortes de biocombustibles
“Claramente, una ley anti-Córdoba”
El gerente de Aca Bio dijo que si se reduce la mezcla de bioetanol tal como prevé la nueva Ley de Biocombustibles, la planta local trabajará solo tres o cuatro meses al año; además, adelantó que deberán buscar nuevos mercados para comercializar la producción que ya no tendrá cabida en el mercado“Si se aplica la nueva ley, el trabajo de la planta se reduciría a su mínima expresión”. Con esta desalentadora frase, el gerente de Aca Bio, Santiago Acquaroli, graficó el impacto que tendrá sobre la industria local si se instrumentan los nuevos porcentajes de mezcla de biocombustibles.

“En realidad, la nueva ley debería llamarse de desarrollo de los combustibles fósiles, porque va para atrás con respecto al corte o mezcla de biocombustibles con las naftas. En el caso del biodiésel, el corte lo reduce del 10% al 5%, y bajo ciertas circunstancias se podría llevar al 3%; en el caso del bioetanol, que nos afecta directamente a nosotros, habilita a la Secretaría de Energía a llevar el corte del 12% al 3%, con el agravante de que ese 3% lo pierde el etanol de maíz. Hoy el corte del bioetanol es del 12%, 6% lo suministra el etanol de la caña de azúcar y 6% el etanol de maíz, con esta ley el etanol de maíz puede llegar a suministrar solo un 3%”, explicó Acquaroli, quien aclaró que un 1% equivale a 100 mil metros cúbicos.
“Es claramente una ley anti-Córdoba, en este momento, con el apoyo del Gobierno de Córdoba y del senador Carlos Caserio, estamos tratando de sacar un decreto reglamentario para que no se baje la mezcla del etanol de maíz, aceptando nosotros que el tope del precio del etanol de maíz no estará por encima del etanol de caña. La ley por el momento no se aplica porque en la Secretaría de Energía se están negociando los términos de este decreto para poner una pequeña barrera a la ley, con el fin de evitar que reduzcan el corte. Si no prospera la iniciativa de Caserio, Aca Bio podría producir con la planta actual, sin contar la ampliación que estamos haciendo, solo tres o cuatro meses por año”, remarcó.
“Actualmente, Aca Bio puede producir 170 mil metros cúbicos anuales de bioetanol, el último año, por la pandemia, comercializó 150 mil metros cúbicos. Por día, ingresan 150 camiones, son entre 500 y 600 productores de los alrededores de Villa María que proveen maíz, a su vez, tenemos 230 productores a los que le vendemos la burlanda”, indicó.
“Los puestos de trabajo directo son 93, pero hay otros 34 trabajadores contratados que brindan servicios de limpieza y vigilancia, es decir, son 127 personas que ingresan diariamente. Además, hay personal tercerizado que hace el mantenimiento, o provee servicios de salud, en total, entre directos e indirectos son unas 350 a 380 personas”, precisó.
Toda esta masa laboral, que incluye trabajadores directos e indirectos, proveedores, productores y compradores se reduciría a un tercio si la ley se aplica a rajatabla: “Si tenemos un tercio de la producción, compraremos un tercio de maíz y venderemos un tercio del subproducto, es lineal”, sintetizó.
“En términos económicos no tengo cuantificado cuánto se perdería, pero hay que pensar que Aca Bio va a comprar 200 mil toneladas menos de maíz en la zona, va a comercializar 100 mil toneladas menos de burlanda, y lamentablemente eso llevará a un ajuste en la nómina de personal “, subrayó.
La planta más grande del país
A pesar de los reveses de la política, se proyectó una ampliación de la planta de Aca Bio, que actualmente está en ejecución.
“Esta inversión arrancó previo a esta ley, a fines de 2018, la fuimos haciendo con el dinero que fuimos generando y recaudando y se concluirá a fin de año, cuando eso suceda, Aca Bio será la planta de etanol más grande de Argentina”, señaló Acquaroli, quien recordó que la ampliación se decidió porque durante la gestión del exministro de Energía Juan José Aranguren, seguido por su sucesor Javier Iguacel, se planteó una transición para una matriz energética más sustentable a través del aumento de los biocombustibles, y se habló inicialmente de llevar los cortes a un 15%, o a un 27%, como en Brasil, o a un 25%, como en Paraguay.
“Era el momento del yacimiento Vaca Muerta, que iba a requerir un tiempo para estar operativo, entonces iba a ser cubierto por los biocombustibles, porque Argentina, en época de prepandemia importaba de nafta el equivalente a la producción de tres plantas de Aca Bio por año, eran entre 400 mil y 500 mil metros cúbicos de nafta refinada, debido a que no tenía la capacidad de refinamiento que se necesitaba. En ese momento, pensamos en reinvertir el total de las utilidades para aumentar la producción de la planta en un 60%, se necesitaban 50 millones de dólares”, afirmó.
“Los dos primeros años de la gestión de Mauricio Macri fueron buenos, la planta de Aca Bio estuvo a full, porque se llevó el corte del 10% al 12%, pero después, en marzo de 2019, derogó la fórmula de precio que había y no se remplazó por ninguna otra, desde entonces estamos con aumentos arbitrarios de la Secretaría de Energía. Encima, desde diciembre de 2019 hasta octubre de 2020 el Gobierno de Alberto Fernández congeló el precio del bioetanol a $29, a pesar de que las naftas siguieron aumentando en el surtidor, aún así seguimos entregando”, sostuvo Acquaroli.
“También la ampliación de la planta siguió su curso, ya llevamos invertidos casi 33 millones de dólares y tenemos que invertir unos 10 millones de dólares más, la vamos a terminar porque no tiene sentido tener esa inversión parada”, agregó.
Nuevos mercados
Desde que se instaló, en 2014, Aca Bio genera su propia energía para operar la planta, pero días atrás firmó un convenio con EPEC para tener una línea eléctrica, que a su vez alimentará la zona de Ana Zumarán y Alto Alegre.
“Cuando Aca Bio termine la ampliación, será la planta de etanol más grande de Argentina, si no tuviera esa línea eléctrica, no tendría la energía suficiente para alimentar la planta nueva y operarla”, puntualizó.
“Ahora, con la ley aprobada recientemente, las instalaciones actuales sobran para el mercado interno, con la ampliación sobrará mucho más, entonces, con esta planta vamos a tener que salir a buscar nuevos mercados externos. Mercado interno ya no hay mucho más, no nos queda otra que exportar, que no es fácil por la falta de competitividad de los precios. Hemos hecho exportaciones, el año pasado exportamos casi 30 mil metros cúbicos, con mucho esfuerzo, el último barco que salió fue para Holanda, para llevar el etanol al puerto de San Nicolás nos cobraron 16 dólares por metro cúbico, mientras que el barco a Roterdam costó casi 9 dólares por metro cúbico, ese es un ejemplo de que con los costos argentinos se hace muy difícil competir en el mundo”, manifestó.
“Además, el etanol paga retenciones. Entre retenciones y reintegros se paga 18 dólares por metro cúbico, que cuesta alrededor de 500 dólares, mientras que en otros lugares existen incentivos para exportar”, añadió.
“Tomar decisiones económicas en Argentina no es fácil, cuando el mundo va hacia una matriz energética más limpia, Brasil consume el 43% de su combustible líquido en etanol, y todos hablan de reducir el uso de combustibles fósiles, Argentina va para el otro lado. Sabíamos que existía el riesgo empresario de que el corte no se aumentara, pero nunca en nuestra más remota idea, supusimos que podría reducirse a la mitad. Eso ya no es riesgo empresario, es política de Estado que, si no se mantiene, es muy difícil invertir”, consideró Acquaroli.
“Los políticos no están a la altura de las circunstancias para entender que los plazos de la industria no son los mismos que los de la política, las grandes inversiones necesitan tiempo, una planta para salir a producir necesita dos o tres años, mientras que el que sanciona una ley ya se va. La Ley de Biocombustibles es de 2006, se reglamentó en 2010 y Aca Bio comenzó a operar en 2014, no es la misma secuencia”, advirtió.
“Las dos frases mágicas para que haya industria en Argentina son: reglas de juego claras en el tiempo y financiación acorde a la inversión. Financiación tuvimos al principio, pero con los costos de Argentina debimos hacerlo con capital propio, porque este proyecto no resiste financiarse con las tasas en dólares. Se hace con recursos nuestros y de nuestras cooperativas, ya que en Aca Bio las socias son 62 cooperativas de siete provincias”, finalizó.
