29 de agosto, Día del Abogado
Respetar las garantías
“Una cultura fundada en la defensa de toda vida, es una clave indispensable para mirar el futuro con esperanza y con mejores capacidades como para enfrentar nuevas y eventuales pandemias” (Rodolfo L. Vigo, “Efectos jurídicos de la pandemia de Covid-19”)
Escribe Marcos Gustavo Atienza (*)
Por el marco en el que nos encontramos (pandemia mundial), nuestra profesión se encuentra con obstáculos que impiden el correcto o ideal ejercicio de la defensa.
Abogacía viene de “abogar”, que es “pedir, solicitar por otro”. En este punto, la pandemia y sus consecuencias desvirtuaron totalmente las acciones del ejercicio de la Abogacía, en sus tres elementos fundamentales:
1) El sujeto que la realiza (abogado), se encuentra limitado en el ejercicio de la defensa, por el modo en el que debe hacerlo (turnos limitados, por medios electrónicos con una Internet deficiente como tiene nuestro país, etcétera).
2) El objeto, cual es la pretensión que tiene nuestro asistido, en cuanto -por ejemplo- reestablecer el daño causado por terceros, con las demoras que se suscitan en cuanto a la reducción del personal dentro del tribunal.
3) Y por último, la actividad, que se ve malograda al no tener el abogado las herramientas de presencialidad.
Por ejemplo, en un juicio penal el imputado no se encuentra presente en la sala de debate (lo hace mediante videoconferencia), lo que altera los principios del juicio oral penal y el debido ejercicio del derecho a defensa (inmediatez: presencia personal en el tribunal, de las partes ante el juez).
Desde mi punto de vista, tendremos que “volver a las fuentes”, volver paulatinamente a la presencia. No puede ser la virtualidad la regla, debemos permitir un ejercicio de la profesión respetuosa de las garantías constitucionales que nos rigen y protegen.
Poder expresar frente a frente nuestros puntos de vista (magistrados, clientes y abogados), permitirá, siempre, obtener la verdadera justicia, interpretando desde otro punto, el daño, el hecho delictivo, etcétera.
Quedará en manos de los Colegios de Abogados de cada ciudad y su relación con la Superintendencia a cargo del Tribunal de Justicia de cada provincia, la interpretación, el replanteo y la gestión de las medidas necesarias, que en pospandemia deberán proteger el correcto funcionamiento de justicia.
(*) Abogado. Matrícula Profesional Nº 4-646
Mariano Moreno 440
3534792099
