Día del Cerealista - Sociedad Cooperativa Unión Popular de Silvio Péllico / Richard Borgogno trazó un panorama de la realidad del sector

Un año relativamente positivo, a pesar de los costos internos

Para el gerente de la Cooperativa Unión Popular, se debería bajar la presión fiscal y revisar ciertas decisiones políticas que perjudican la actividad, de esta forma, se incentivaría la reinversión y el crecimiento de la producción

?Al celebrarse un nuevo Día del Cerealista, el gerente de la Sociedad Cooperativa Unión Popular de Silvio Pellico, Richard Borgogno, expuso las problemáticas que se vivencian en la actividad. Y, aunque en general considera que 2021 será un año positivo, no dejó de mencionar lo necesario que es, entre otras cosas, reducir la carga impositiva, al trazar un panorama de la realidad del sector.

“Estamos en una zona donde no se pudo lograr hacer la cosecha fina de trigo, después arrancamos la cosecha gruesa y la soja fue relativamente buena, estuvimos un poco por encima de los rindes promedio de la zona con la que trabaja la cooperativa, que son los alrededores de Silvio Pellico, La Playosa, Alto Alegre. En fin, en rinde fue relativamente positiva, y estamos terminando de trillar el maíz de segunda, que viene mejor de lo que fue en otros años”, describió.

“En cuanto a los precios de los granos, creo que internacionalmente están buenos, y acomodan un poco la rentabilidad de sector, claro que después, internamente, por las retenciones queda menos para el productor, pero me parece que va a terminar siendo un año relativamente positivo por los precios. Aunque también hay que analizar que los costos están altos, pienso que es un año que se puede dar como bueno”, remarcó.

Borgogno consideró que para que el panorama sea óptimo para el sector, “el tema político y la presión fiscal son dos puntos que se tendrían que tocar”.

“Aunque este termine siendo un año positivo, con todo lo que arriesga un productor para hacer una siembra, después no termina siendo todo lo bueno que debería ser para que el productor siga invirtiendo, cambie la maquinaria, sume campos para seguir produciendo, etcétera”, enfatizó.

“La presión fiscal es muy alta, sin dudas. Se juntan la carga de los impuestos locales, provinciales, nacionales con el Impuesto a las Ganancias y las retenciones, estos últimos me parecen dos puntos claves que habría que bajar para que el productor siga creciendo, sembrando, produciendo. Si se mejoraran esos costos, el productor invertiría en distintas cosas para lograr mejores rindes”, sentenció.

“Por eso a veces los números terminan siendo más o menos buenos, pero no lo suficiente como para tener capacidad para gastar más de lo normal”, agregó.

“Por otra parte, creo que el Gobierno tendría que invertir mucho más para tener buenas rutas, que las vías de los trenes estén funcionando y se puedan usar, porque todo eso ayudaría a que el sector funcione bien. Esto está dentro de lo que puede hacer el hombre para que el campo esté bien, después lo que necesitamos es que nos acompañe el clima, pero esas son cosas que no son manejables, por ejemplo, el problema del poco caudal de agua del río Paraná va taladrando la producción y se complica un poco”, señaló.

“Comparando las dos últimas gestiones nacionales, en políticas hacia el campo, con Mauricio Macri se habían logrado más algunas aperturas de mercado, con el actual Gobierno es al contrario, metió trabas para la carne y tenemos miedo de que vuelva a poner trabas con el trigo. Por ejemplo, ahora hay países que están teniendo problemas con el trigo, entonces nosotros podríamos aprovechar para tener buenos precios, pero a lo mejor después el Gobierno pone alguna retención o algo que trabe la exportación con la excusa del pan de los argentinos. Y ese miedo está, porque si el trigo escasea, sube el precio, y no va a ser la primera vez que se apliquen esas medidas. No es para defender a la gestión anterior, pero pienso que este Gobierno es más complicado en ese sentido”, subrayó.

Una cadena de consecuencias

Borgogno también indicó que la nueva Ley de Biocombustibles ha afectado a los productores de la zona.

“Nuestra cooperativa está adherida a ACA Bio, en Villa María, que se estaba preparando para producir más tras una inversión, sin embargo, esa ley hará que la planta trabaje la mitad de lo que trabajaba, por lo tanto, va a recibir la mitad de la mercadería que recibía. Estando la planta cerca hay menos costo en el flete, beneficio que se le podía trasladar al productor, pero esta medida lo tira para atrás”, apuntó Borgogno, en referencia a que ahora deberán trasladar más lejos los granos que no recibe ACA Bio.

“Además, creo que va a influir mucho en la zona de Silvio Pellico, donde hay varios tambos que están consumiendo el subproducto que es la burlanda. Si hay menos producción, habrá menos burlanda. Por otra parte, también afectará a los fletes, porque había varios camiones de la zona trabajando en la planta, pero si va a haber la mitad de producción, habrá la mitad de viajes. Es una cadena”, sostuvo el gerente de la Sociedad Cooperativa Unión Popular de Silvio Pellico.

Finalmente, Borgogno dijo que la pandemia no afectó para nada el trabajo de los cerealistas.

“Al contrario, fuimos uno de los rubros que pudo seguir trabajando normalmente, las cosechas se levantaron bien, los puertos siguieron trabajando, al igual que los acopiadores, las cooperativas, en ese sentido fuimos privilegiados. El trabajo pudimos realizarlo normalmente”, finalizó.

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