Día del Cerealista - Bolsa de Cereales de Córdoba / Juan Carlos MartInez habló de las problemáticas del sector
“Los costos de producción son elevados y son una preocupación importante”
El titular de la Bolsa de Cereales de la provincia criticó el cobro de retenciones, a las que calificó de distorsivas, señaló que el sector cerealero deja por ese concepto alrededor de 14.000 millones de dólares al Tesoro Nacional, y no vuelve nada adonde se generó la producción?Para el presidente de la Bolsa de Cereales de Córdoba, Juan Carlos Martínez, fue insoslayable referirse a las retenciones al enumerar las principales problemáticas que afronta el productor. Eso, aunque es muy importante, según sus palabras, no es lo único que afecta al sector, también hay que tener en cuenta factores tan inmanejables como la bajante del río Paraná, que termina perjudicando el desarrollo de la actividad.
“El sector cerealero viene de una cosecha que inicialmente arrancó con cierta preocupación, luego se consolidó una buena performance, los precios han tendido al alza, por lo que han sido buenos, pero con costos crecientes. Hoy los costos de producción son elevados y de cara al futuro esto no deja de ser una preocupación importante”, aseguró Martínez ante El Diario.
“En los aspectos vinculados a las leyes que nos rigen, las cosas siguen igual que siempre, con retenciones y con medidas que dejan muchas dudas. Lo que se deja en retenciones en el país es alrededor de 14.000 millones de dólares, es una fortuna en términos de bienes y de otras cosas que se podrían hacer con esa plata. Este impuesto tiene la característica de ser claramente distorsivo, se detrae del precio del productor y no tiene en cuenta sus costos, paga lo mismo el que produce soja muy cerca del puerto de Rosario en tierras altamente productivas, que el que lo hace en el norte de Córdoba, con fletes y en campo menos productivos, paga lo mismo tanto al que tuvo buenos rindes como el que fracasó en la cosecha”, remarcó.
“El impuesto natural que rige las actividades económicas es el de Ganancias, que es coparticipable, por lo tanto, algo vuelve a la provincia que genera la producción, mientras que las retenciones van al Tesoro Nacional y no se distribuyen, no vuelve nada adonde se originó la producción”, apuntó.
“Aparte de esto, hoy para la producción de Córdoba es una problemática la bajante del río Paraná, ya que nosotros exportamos todo a través de esos puertos. El hecho de que los buques no puedan cargar por completo en un puerto cercano a Rosario y haya que completar la carga en el sur, genera muchas demoras, encarece el flete, y en un contexto en el que los fletes marítimos son caros, esto agrava la situación. Para el caso de tener que trasladar la producción de Córdoba a Bahía Blanca genera un flete mucho más costoso, y esto impacta también contra los precios”, enfatizó.
A contramano del mundo
Por otro lado, Martínez se refirió a cómo afecta a los productores de la provincia la nueva Ley de Biocombustibles.
“En lo que respecta a bioetanol aún no se genera una pérdida, porque el corte sigue siendo del 12%, por ahora. Lo que pasa es que la ley faculta a la autoridad de aplicación a reducir el corte hasta el 9%, esos tres puntos de baja caerían solo sobre el bioetanol hecho en base a maíz, como todavía se mantiene en un 12%, aún no hay un impacto negativo, pero sí impacta en los planes de inversión de las empresas dedicadas a la industria del bioetanol”, explicó.
“Las empresas etanoleras de Córdoba tenían proyectos de inversión, algunos ya están en marcha, pero no se piensa en otros nuevos, porque además esta ley marca que por diez años el corte del 12% será el máximo. Con eso, no va a haber inversión ni crecimiento, en todo caso habrá disminución. Eso impacta mucho porque en Córdoba el maíz es un cultivo importante, es el que más eficiencia tiene, y al no haber consumo local se puede generar una sobreoferta que puede deprimir los precios”, sostuvo Martínez.
“Si se redujeran los tres puntos que permite la ley, las empresas etanoleras deberían reducir sus plantas a un 40% aproximadamente. Además, se interrumpirían los procesos productivos, hay que ver si se aplica esto”, agregó.
“En biodiésel sí está vigente la reducción, las empresas que tienen las puertas abiertas para exportar pueden afrontarlo de manera un poco más eficiente, pero los que tienen pequeñas industrias en el interior se ven afectadas, lo que es una pena, porque estamos hablando de muchos puestos de trabajo, federalmente distribuidos en el mapa de Argentina, ya que fue una industria que tuvo muy buena respuesta desde la ley de 2006”, precisó.
“Hoy, increíblemente se da marcha atrás, dejando todo tipo de consideración, incluso las de tipo ambiental. Argentina asumió el compromiso en el Consejo de París de reducir la emisión de gases de efecto invernadero, obviamente el uso de biocombustibles tiende a eso, pero ahora opta por los combustibles fósiles, a contramano del mundo. Desde el punto de vista ambiental y de los compromisos asumidos, es un contrasentido inexplicable”, subrayó.
Para finalizar, el presidente de la Bolsa de Cereales consideró que también “el sector ganadero está en una situación crítica en relación a las limitaciones de las exportaciones de carne”, lo que calificó como “otro sinsentido”.
“Esto atenta contra el desarrollo de una eficiente producción, que pueda agregarse valor a la producción y no tenga que exportarse solo granos, y que se generen más puestos de trabajo, hay que tener el foco puesto en estos otros sectores vinculados a la actividad del campo, como la ganadería, la lechería”, concluyó.
