Día del Cooperativismo - DESDE EL INSTITUTO MOVILIZADOR DE FONDOS COOPERATIVOS / PABLO TISSERA
“Nadie se salva solo”
El jefe de la Filial Córdoba del IMFC aporta datos significativo acerca del movimiento cooperativo desde 2015 a la actualidad. “El cooperativismo de trabajo está representado en 5.000 entidades cooperativas que generan 225 mil puestos de trabajo”, dio a conocer, entre otras cifras elocuentes-¿Cómo cree que el movimiento está sobrellevando este particular momento que plantea la pandemia?
-El movimiento cooperativo y mutual tiene muchísimas dificultades para sobrellevar la crisis que vino a profundizar la pandemia, porque recordemos que iniciamos el 2020 con una situación demasiado compleja para el sector con miles de entidades de la economía social, solidaria y Pymes cerradas producto de políticas públicas nacionales neoliberales implementadas en el período 2015-2019. Esos fueron tiempos hostiles, de libre mercado y endeudamiento externo aptos para la especulación financiera de unos pocos, lejos de la promoción productiva y laboral con foco en los pequeños y medianos productores, tanto del sector rural como urbano.
-¿Hay algún dato demostrativo sobre los resultados de una política estatal u otra?
-Sin ir más lejos, finalizamos 2015 con 19 mil cooperativas inscriptas y vigentes en el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social y comenzamos el año 2020 con 8.900 cooperativas habilitadas, según datos del propio INAES. En fin, la caída consecutiva del PBI nacional en tiempos sin pandemia, del 2% en 2018 y un 2,1% en el año 2019, y de casi un 10% en 2020 producto del impacto de la primera ola pandémica, se reflejan directamente en la baja de la producción y el trabajo nacional e inmediatamente en el desarrollo local comunitario. En este marco, el cooperativismo entendido como una importante rama del sector productivo empresarial rural y urbano con perspectiva solidaria, que produce bienes y servicios de diversa índole, no queda fuera de las generales de la ley, y es aquí donde me detengo para hacernos la pregunta sobre qué proyecto de país teníamos y cuál tenemos, y qué rol debe jugar el Estado para sobrellevar de la mejor manera posible esta crisis?, y la respuesta es sencilla, creo necesario un Estado regulador que defienda el mercado interno y promueva un modelo productivo con inclusión social, con medidas que tiendan a reducir el desempleo y la pobreza, un rumbo iniciado por decisión de las mayorías populares el 10 de diciembre de 2019. Esto es porque el movimiento solo, sin un Estado presente y activo que fomente la creación de fuentes de empleo, que promueva mediante políticas públicas la producción y el consumo nacional y local, no podría sobrevivir a la crisis. Como dice el Papa Francisco "la pandemia nos ha enseñado que aquí nadie se salva solo".
-¿Puede el tercer sector ser un motor que ayude a la recuperación de la economía nacional?
-Claro que sí, el llamado tercer sector que podemos definir como aquellas entidades de la economía social, solidaria y popular, sin fines de lucro, pero que son empresas (muchas de ellas unipersonales e informales) que producen bienes y servicios desde el territorio cuya finalidad no es maximizar ganancias al mejor estilo capitalista voraz y precarizador laboral, sino más bien su objetivo es el bienestar del ser humano tanto integrante de la empresa solidaria como de la comunidad que la rodea, es una parte fundamental para el buen funcionamiento de la economía nacional. Estas entidades que trabajan con el concepto de la rentabilidad o excedente mínimo necesario para el buen vivir, junto a las Pymes tradicionales, están llamadas a ser protagonistas en la recuperación de la economía nacional y provincial porque lo hacen desde el pie, porque aportan significativamente al desarrollo local comunitario, porque reinvierten sus excedentes en el territorio, porque generan trabajo y producción local. Hoy, distintas fuentes dicen que las Pymes y entidades de la economía social, solidaria y popular generan en promedio el 80% del empleo a nivel nacional, aportando un poco más del 60% al PBI. Si tomamos el sector cooperativo, altamente heterogéneo, podemos dividirlo en dos grandes grupos, por un lado, el rural que contiene a cooperativas agrícolas a lo largo y ancho del país, muy desarrolladas en la provincia de Córdoba, en su mayoría contenidas en federaciones asociadas a la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), y por el otro, el urbano, con cuatro grandes rubros, a) de servicios públicos, b) banco cooperativo, de crédito y seguros, c) de trabajo (que se dividen en múltiples objetos sociales) y d) de viviendas, contenidas en su mayoría a través de federaciones en la Confederación de Cooperativas de la República Argentina (Cooperar), junto a otras tres confederaciones. Todo este sector se estima aporta al PBI un 10%. Y a modo de ejemplo, decirles que el cooperativismo de trabajo está representado en 5.000 entidades cooperativas que generan 225 mil puestos de trabajo, según datos de Fecootra.
Por tal motivo, el llamado tercer sector es un motor económico necesario para el desarrollo territorial, pero no solo eso, sino que además parte del movimiento social aporta principios y valores que dan la pelea cultural contra el individualismo, el egoísmo y el sálvese quien pueda, mostrando que otro mundo, otra economía, otra sociedad es posible.
-Un mensaje para los cooperativistas.
-Como mensaje para la dirigencia cooperativa, mutual y de otros emergentes de la economía social, solidaria y popular, decirles que es importante entendernos y asumirnos no solo como un actor protagonista en la vida económica de nuestros pueblos, sino también como parte del movimiento social nacional, que al decir del séptimo principio cooperativo sobre nuestro interés por la comunidad, debemos involucrarnos en sus problemáticas y desde la acción solidaria ayudar a cambiar realidades para el buen vivir. Para ello es necesaria la unidad en la diversidad, la integración cooperativa y de toda la economía social, solidaria y popular, como así también la articulación con el sector Pyme e instituciones locales. Es importante que constituyamos mesas de trabajo para pensar estrategias conjuntas con el Estado, que nos permitan incidir en las políticas públicas que promuevan el sector y el bienestar común. Para concluir, transmitirles mi optimismo de que vendrán tiempos mejores, que el rumbo del proyecto nacional va en el sentido de mejorar las condiciones de la producción y el trabajo local, que de las crisis salimos juntos y juntas, como dice el lema de la Alianza Cooperativa Internacional para el 2021 #MejorJuntosSiempre. Y termino citando a uno de los fundadores del IMFC, Floreal Gorini: "Sin solidaridad no hay futuro".
Sexto principio cooperativo
Cooperación entre cooperativas. Las cooperativas sirven a sus miembros más eficazmente y fortalecen el movimiento cooperativo trabajando de manera conjunta por medio de estructuras locales, nacionales, regionales e internacionales.
