Día Nacional del Bombero Voluntario - Arroyo Algodón
[Vídeo] “Siempre tratamos de dar lo mejor”
Pablo Ghiano, jefe del cuartel, se mostró orgulloso por “poder contribuir a la sociedad ayudando en situaciones límites con conocimiento y capacitación”Pablo Ghiano ingresó al Cuerpo de Bomberos de Arroyo Algodón en 1992, justo cuando pasaba a ser el cuartel número 85 de la Federación de Bomberos de la Provincia tras obtener la Personería Jurídica y ser desde 1982 el destacamento número uno del Cuerpo de Bomberos de Villa María.
Al referirse a “las buenas de la profesión sin fines de lucro”, afianzó el hecho “de poder contribuir con la sociedad ayudando en situaciones límites, con conocimiento y capacitación al igual que con equipamiento de primera línea”.
“Personalmente, me ha tocado a lo largo de estos años trabajar en diversas emergencias de toda índole, como accidentes vehiculares, incendios o inundaciones y afortunadamente siempre hemos podido resolver las situaciones favorablemente”. “El año pasado, por ejemplo, hemos colaborado en los incendios en las serranías cordobesas con muchas dotaciones a pesar de ser una población pequeña y en época de pandemia… algo que me hace sentir muy orgulloso de mis compañeros”.
"Otro ejemplo claro fue la inundación que afectó a la localidad el 13 de enero de 2019, donde un bombero me avisó que le estaba ingresando agua a la casa. De inmediato, con el intendente Cristian Ghiano, fuimos a corroborar y estaba ingresando agua del sector sur, proveniente de los campos. De ahí, los bomberos no descansaron por cinco días, colaborando con todo tipo de tareas. Lo fundamental fue organizar un corte parcial de la ruta nacional 158, donde se permitió realizar un alcantarillado para desviar el agua y que no llegase al pueblo. Obviamente, todo el pueblo colaboró cada uno desde su institución o a modo personal. En aquella ocasión dormíamos muy poco o pernoctábamos en el cuartel, mientras algunos recorrían la localidad en los posibles puntos de ingreso de agua. Un ejemplo de lo que mencionaba antes con respecto a la familia, al día siguiente, el 14 de enero (en plena inundación), fue el cumpleaños de mi esposa y apenas pude compartir un momento a la noche para cortar la torta y luego volver al cuartel… así es la vida del bombero”.

“Otra cosa buena fue justo antes de la pandemia (a mediados de febrero de 2020) cuando realizamos una peña al aire libre para recaudar fondos para un gasto imprevisto y la comunidad nos sorprendió por la gran concurrencia y vendimos todo en el bufé obteniendo cuatro veces más de lo que necesitábamos… eso fue algo que nos levantó moralmente por sentir el apoyo del pueblo”. “Las malas sin lugar a dudas es el sufrimiento de las personas, es algo que he visto infinidad de veces en primera persona, gente que lo perdieron todo por un incendio o a un familiar por un accidente de tránsito u otra causa. Para eso también nos preparamos y en el día de hoy, por suerte, tenemos a nivel regional y provincial un departamento que se llama Fasme (Facilitador en Salud Mental), integrado por profesionales en la materia los cuales nos capacitan e intervienen cuando es necesario”.
“Como jefe del cuerpo activo trato de dar lo mejor dentro de mis posibilidades. Soy consciente que en la actualidad me falta tiempo debido al ritmo de vida actual… pero, por suerte, tenemos un grupo de trabajo muy bueno y colaborador. Entre todos hacemos posible que la institución (incluyendo a la Comisión Directiva) progrese, se actualice y se capacite año a año”, cerró.
