Día Nacional del Bombero Voluntario - POZO DEL MOLLE
“Te llena de orgullo y satisfacción”
Juan Albornoz, jefe del cuartel, valoró el crecimiento de la institución. Respecto a las situaciones angustiosas, remitió que lo más importante es el acompañamiento familiarJuan Albornoz, jefe de Bomberos de Pozo del Molle, posee 40 años de servicio y asegura haber visto crecer al cuartel desde sus inicios (en 1977). Allí, con 13 años, vio la figura de Juan Carlos Mulinetti y no se la olvidó jamás.
“Cuando comenzamos con la institución no existían los subsidios ni nada de eso… era época de pizzas, pastelitos, golpear puertas y recabar los fondos para agrandar el cuartel. Somos ahijados de Villa María… vino Mulinetti a capacitar a los más viejos y allí tuve la oportunidad de conocerlo”, expresó Albornoz, y agregó:
“Hemos crecido mucho, nuestra comunidad se acostumbró a acompañar a Bomberos y es algo que debe pasar en la mayor cantidad de comunidades… es algo que te llena de orgullo y satisfacción”, recordó.
“En los momentos más duros es donde está de manifiesto la autoridad y esa línea vertical”, destaca el hombre que dirige un cuerpo de 30 personas. “Uno tiene que transmitir seguridad y tranquilidad. Hay momentos y golpes duros, para los cuales todo este avance nos ha ido enseñando y haciendo usos de nuevas técnicas”.
“Para el bombero es fundamental el apoyo familiar. El tiene que volver a su hogar como una parte íntegra y dispuesto para que ese evento traumático no lo afecte de manera tal que pueda llegar el inconveniente a la casa”.
“Pensar hoy en esas épocas en las que íbamos a combatir fuegos protegidos con capas de lluvia y botas de goma es algo impensado. Hay material ignífugo y ha habido un avance que ha sido muy notable”.
Respecto a las zonas críticas, definió: “Tenemos un tramo de ruta que comprende entre 15 y 20 kilómetros y hubo una época que había muchos accidentes. Cuando ocurren son ‘palos’ muy difíciles, pero supongo que es parte de la cantidad de tránsito, que circula, hoy por hoy, la Policía haciendo la prevención ayuda mucho”.
“Recuerdo el hecho de un camionero que venía desde Brasil con barras de hierro. Renegamos mucho hasta que vinieron compañeros de La Playosa y logramos sacarlo ileso. Tras eso, un miembro de la Cooperativa de Luz y Fuerza se acercó, nos preguntó qué nos hacía falta y luego conseguimos esas tijeras especiales”, recordó orgulloso.
