Suplemento especial - 70 veces gracias -

Mulinetti y el cuartel nacieron el el mismo año: ¿coincidencia?

El jefe emblemático del Cuerpo de Bomberos también hubiese cumplido sus 70 años en este 2021

Hace exactamente siete décadas, Bautista Gianinetto y Enrique Masetti junto a un grupo de amigos fundaron el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de la ciudad. Hablamos de gente de bien, pero al mismo tiempo de enormes visionarios, de vecinos con un alma solidaria.

Aquel hecho que resultó tan significativo a la luz del tiempo se dio en un día como hoy, 20 de mayo, de 1951. Apenas unos meses antes, el 9 de marzo del mismo año, acá cerquita, en Ticino, nacía una persona con un sentido de la solidaridad tan grande como el de los precursores: Juan Carlos Mulinetti, quien una vez instalado en Villa María se enroló en la institución para desarrollar una vocación de servicio tan grande que lo llevó a convertirse en un auténtico emblema para los demás integrantes del Cuartel y un héroe para la ciudadanía villamariense.

¿Es nada más que una coincidencia que nacieran juntos el Cuartel y el Mula? Tal vez, tal vez... Lo cierto es que el Cuerpo de Bomberos Voluntarios se volvió confiable, seguro para los vecinos, y que él, Mulinetti, lo era para todos sus compañeros directivos y para sus discípulos.

Desde su nacimiento, el Cuartel siempre estuvo. Y desde su ingreso y a largo de su ascenso, Mulinetti siempre estuvo... Y sigue estando a través de anécdotas y relatos que se van narrando de generación en generación de bomberos.

Su pasión lo convirtió en bombero destacado por la ciudad primero, por los cuarteles de toda la provincia luego y por los del país, en la actualidad.

Un sencillo bombero que entregó su existencia por las causas del servicio y la solidaridad. En él, en el inolvidable Mulita, habitaba un ser de dimensiones inconmensurables. Ese hombre portaba los valores más sobresalientes de las personas.

Y fue en las aguas de este río que todavía nos baña, en el intento por salvar una vida, donde dejó la suya. “Fue en acto de servicio”, definirían.

Bombero por vocación y arriesgado por convicción, no dudó ni especuló a la hora de dar el salto y beberse las aguas.

Las compuertas del Balneario Municipal que hoy lleva su nombre fueron el escenario del final del Mula: un tronco se estrelló en su pecho. Aun así, herido de muerte, pudo arrastrar hasta la orilla a quien había decidido una maniobra imprudente, alocada. Era el domingo 23 de octubre de 1983, el anterior a las primeras elecciones de regreso a la democracia. Y esa sinrazón se había consumado.

Juan Carlos era agua y fuego a la vez. Héroe sin fronteras. Sus dimensiones iban mucho más allá de su anatomía. Fue por años el símbolo de la lucha cotidiana contra los siniestros que más conmoción causaran en la Villa y las localidades cercanas, que todavía no contaban con cuartel propio.

Muchas anécdotas que perduran se reproducían a diario a partir de sus arriesgadas acciones.

Y en este año en que él también habría cumplido los 70, se encuentra en la primera línea de los invitados a celebrar los 70 de su cuartel, porque sigue siendo un ejemplo de jefe amigo y guía; el que llevó como pocos el uniforme bomberil.

Ya van 38 años de ausencia física; pero ni la muerte pudo arrancarlo de raíz, al punto que hoy sigue floreciendo en decenas de voluntades que cada año se llegan a la calle General Paz al 300 soñando ser como él.

Le decían el Mula. Para los que formamos parte de su tropa era (y es) Juan Carlos, el Jefe, imperecedero en el tiempo y en la memoria colectiva de una ciudad que nunca habrá de olvidarlo.

Mulinetti, presente. Ahora y siempre, en el recuerdo de todos los bomberos que formó y de quienes van ingresando y reciben las instrucciones necesarias para servir a los demás, con su legado como ejemplo de que se puede ser mejor brindándose a la sociedad.

Un bombero voluntario

 

“Ya van 38 años de ausencia física; pero ni la muerte pudo arrancarlo de raíz”.

 

“Mulinetti, presente. Ahora y siempre, en el recuerdo de todos”.

75%
Satisfacción
25%
Esperanza
0%
Bronca
0%
Tristeza
0%
Incertidumbre
0%
Indiferencia