Quince años de chapista

“No me dejó hacer pie”

Matías Bernardi volvió a abrir un taller hace tres meses, pero la pandemia le puso un freno de mano

Matías Bernardi es chapista hace 15 años. Pero, tras haber estado alejado de la actividad un tiempo, volvió a abrir su taller hace tres meses. Jamás hubiese imaginado que, tras un mes de trabajo, una pandemia iba a ponerle un freno de mano como el actual e iba a estar pasando el Día del Trabajador en una complicada circunstancia.

“Fueron 20 días muy bravos, los primeros 20 días de cuarentena, porque la gente se asustó mucho, y en el sentido económico no querían gastar plata”, analizó sobre cómo fueron impactando en su actividad las medidas que se aplicaron para contener el coronavirus.

El problema principal en su rubro es que “el tema de la chapa y pintura del auto no es algo realmente necesario muchas veces, sino algo más estético; porque por ahí cuando se rompe lo deben llevar al mecánico para volver a usarlo, pero en mi caso no”.

De todas maneras, relató que “con el transcurso de los días, en mi caso, alguna gente aprovechó para hacer algunas cosas ya que no usa el vehículo o lo usa poco, entonces de a poco fue apareciendo el trabajo para hacer”, puntualizó desde la soledad de su taller, en calle Tacuarí.

También reveló que “con todo este tema de la cuarentena y del dólar, los productos, que generalmente para la pintura vienen de afuera, han subido mucho, un 40% por lo menos”. Es por eso que “uno se trata de acomodar a la situación” e intentar no transferirle todos esos costos al cliente.

“Justo cuando me largué de nuevo con la actividad pasó esto, no me dejó hacer pie, laburé un mes y tuve que cortar, la verdad es que no recuerdo una crisis similar, una falta de laburo como ésta”, narró Matías, quien aseveró que charlando con colegas sabe que “hay varios que están muy complicados”.

Consultado sobre cómo ve lo que vendrá, consideró que “van a ser complicados los meses que vienen, por el tema del dólar, los productos que vienen de afuera, la gente que no va a tener mucha plata en el bolsillo, pero hay que tratar de adaptarse, en el caso mío, por ejemplo, hay trabajos que los doy a pagar en dos o tres meses”.

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