Melisa Reinoso - Docente
“Hubo que resignificar una clase”
“A los docentes siempre nos toca adaptar nuestra tarea a diferentes circunstancias y más a las de la escuela pública.
En dos semanas, desde que dejamos de asistir a la escuela, se puso en práctica la educación a distancia. Esto se trata de una cuestión totalmente compleja porque debimos atender la condición en cuanto a la desigualdad de accesos (a los medios virtuales de educación).
Siempre atendemos las diferencias, la escuela pública busca, de algún modo, llegar a todos los estudiantes y el desafío hoy es atender la desigualdad de acceso, específicamente a la virtualidad y, por otro lado, no romper el vínculo con el estudiante para mantener la continuidad pedagógica.
Solemos estar pensando que todos tenemos acceso a un celular, pero esta nueva realidad nos lleva a buscar otras estrategias para no perder el vínculo con nuestro estudiante. Con esto no me refiero solamente a lo estrictamente académico, porque lo que más nos interesa es saber que están bien.
El docente, si antes debía buscar estrategias para captar la atención del estudiante, hoy ha tenido que resignificar cómo se plantea una clase.
Esto se hace teniendo en cuenta que al estudiante no lo ves y que ese feedback que tenías en el aula, por medio del que sabés que reacciona de ciertas maneras si entiende o no, se pierde. A veces la cara (del alumno) te hace saberlo, pero acá nos falta el rostro; entonces, se complejiza la tarea y el docente tiene que buscar la forma de captar la atención y la motivación del alumno”.
