Diego Avaro - Ital Café
“Viendo la actualidad, solo aspiro a que haya un poco de certidumbre”
Aunque escéptico de que haya cambios sustanciales, uno de los socios de Ital Café cree que la nueva gestión debería ofrecer un mayor acceso al crédito, estabilidad cambiaria para poder proyectar y disponibilidad de materias primas necesarias para el rubro de forma permanenteDiego Avaro se muestra escéptico sobre lo que pueda aportarle el próximo gobierno a Ital Café, una planta elaboradora y comercializadora de distintos productos alimenticios, tales como yerba compuesta, especias, postres en polvo, gelatina, flanes, cacao, azúcar impalpable, fécula de maíz, esencias de uso alimenticio, además de café, café torrefacción y molienda de café.
Diego es socio en una empresa familiar fundada hace 37 años y confiesa que no tiene expectativas con lo que pueda ocurrir en la próxima gestión nacional.
“No creo que el que esté ahora ni el que seguramente va a venir, tome medidas que favorezcan a nuestro rubro. Creo que todos los empresarios en general de Pymes están, por así decirlo, a la buena de Dios. Por ejemplo, de los subsidios ni hablemos, porque los gobiernos solo subsidian a las empresas grandes. El tema de los créditos también está complejo, porque las tasas están altísimas. Personalmente, viendo la actualidad, solo aspiro a que haya un poco de certidumbre, sobre todo con el tipo del cambio del dólar. Está todo tan complicado, que en la situación actual me conformaría con eso. A mí me cuesta entender cómo con unas elecciones que no definieron nada, haya variado tanto el dólar, por eso, a lo máximo que aspiraría es a tener algo de certidumbre, no mucho más que eso”, enfatizó.
“Se hace difícil poder planear, proyectar. En cualquier país serio, el empresario puede proyectar, acá no, no se puede planificar ni dos semanas de trabajo, uno está atado, improvisando porque las variables van cambiando permanentemente. Eso no excluye a nuestro rubro, a nosotros, por ejemplo, los proveedores nos van cambiando los precios y las condiciones todo el tiempo, eso lo tenemos que trasladar a nuestra producción, y finalmente repercute en la gente”, puntualizó.
“En nuestra industria, el tipo de cambio del dólar afecta en todo. Tenemos proveedores que nos marcan el precio en función al precio de la moneda estadounidense, directamente. Lamentablemente, el precio del dólar nos da cierta previsibilidad, porque uno sabe que la pimienta, por ejemplo, está a tantos dólares, después que cambie con el traslado a peso es otra cosa. Pero nosotros trabajamos un montón de materias primas que aumentan a un precio desproporcionado, que no acompaña al dólar. No hay motivo para que aumenten tanto”, se lamentó Avaro.
“Aunque no tengo muchas expectativas, lo que debería hacer el gobierno que viene es ofrecer un mayor acceso al crédito, estabilidad cambiaria y, en nuestro rubro, generar las condiciones para que haya disponibilidad de materias primas de forma permanente, que es una de las bases de nuestra empresa. Pero para tener disponibilidad hace falta tener un planeamiento, por ejemplo, este año el ají molido y el pimentón no se consiguen, no hay, tenemos que importarlo porque nadie sembró debido a que estaba barato. Como este año el precio subió, ahora se está sembrando mucho y el año que viene va a haber abundante oferta, entonces el precio va a bajar. Es un ciclo vicioso que no da estabilidad de precios ni de nada, por lo tanto, uno se tiene que ‘stockear’ con mucha materia prima porque después no se sabe qué va a pasar. Es un subibaja constante, se hace muy difícil planificar y poder llegar a buen puerto, a generar un estado en el que las cosas sean claras, es complejo”, señaló.
Avaro piensa que para solucionar este problema y que no falten materias primas, el Estado debería organizarse.
“No soy economista, pero supongo que esto debería hacerlo a través de subsidios o de un apoyo que permita saber que va a haber disponibilidad todo el año. Si el precio del mercado no incentiva al productor, que sea el Estado el que incentive de una forma u otra para que los trabaje, como ocurre en tantos países del mundo, así los costos se mantienen, y tenemos mayores herramientas para proyectarnos. Acá siempre corremos por detrás con las listas de disponibilidad y los productos”, sentenció.
“En estos últimos tres años y medio no hemos visto mejora, ni que se generen condiciones para que las empresas puedan crecer, con distintos matices, es lo mismo que ha pasado siempre. No veo ningún cambio sustancial, ni para bien ni para mal”, aseguró.
Finalmente, Avaro contó que su empresa está compuesta por 45 personas, entre el personal de planta, administrativos y vendedores de calle.
“La nuestra es una empresa familiar, que la crearon mi padre y mi tío hace 37 años. Nosotros seguimos con la firma, trabajando duro y pasando por distintos momentos del país. Ellos empezaron con el café y después comenzamos a agregar productos, como especias de la más diversa variedad. Antes fraccionábamos, y de un tiempo a esta parte ya elaboramos todo. Vendemos en distintos puntos del país, como las provincias de Córdoba, La Pampa, Corrientes y Chaco… por suerte hemos podido expandir la marca, y hacer crecer la empresa”, cerró.
