Consorcios Camineros - Antonio Picca analizó una realidad crítica para la mejora de caminos
“La situación es complicada y viene de arrastre desde 2017”
Mejorar los caminos rurales viene siendo cada vez más complicado y no es por la dureza del piso o algún pozo.
Lo económico cae más pesado desde que la crisis empezó a penetrar con mayor influencia en todos los sectores y eso generó situaciones que los consorcistas no esperaban.
En la provincia, la Asociación de Consorcios camineros padece esta situación desde hace un tiempo y así lo expresa con asiduidad el presidente, Antonio Picca, quien refleja la realidad sin escapar del contexto general.
“La situación de los consorcios es parecido a todo; lo que se está cobrando es muy poco”, indicó el dirigente.
“Hay expediente de obra, pero hay quienes no tienen para arrancar con esa obra”, agregó.
-¿Es más complicado de lo que muchos piensan?
-Está bastante complicado. Se ha pagado julio y el gobierno está bastante al día, pero al ser tan poco el dinero, es complicado.
-¿Se agravó en estos meses?
-No. Esto venía sucediendo desde 2017. Este año el impuesto inmobiliario rural aumentó el 75% y el fondo para consorcios 35%, no hay equivalencias.
Así es que veníamos mal de 2017 y esto se viene arrastrando y cada vez más.
Esta vez hicimos un pequeño estudio y llegamos que desde enero 2017, el combustible aumentó el 155,5%. En cambio, lo que le pagan a los consorcios a la red terciaria, aumentó un 54%, es decir que no estamos ni cerca.
-¿El combustible es lo que más afecta, entonces?
-Los pagos más frecuentes son el combustible, el seguro y sueldo.
De 2017 para acá, el combustible está afectando mucho. Para colmo los consorcios chicos son los más afectados porque lo matan los costos fijos.
Antes le hacían un aporte fijo fuera de la rectificación de los caminos, que da un oxígeno para seguir trabajando. Pero ahora no.
Los dos “insumos principales”, combustible y empleados, todavía no han llegado y habrá que ver cómo viene el fin de mes. Para colmo, los precios comprometidos van a durar hasta marzo de 2020, no hay modificación, entonces es gravísimo el problema.
-¿El salto del dólar les impide compra de máquinas y repuestos?
-No queda nada para cambiar las máquinas. No hay cómo amortizar las herramientas, así que será bastante complicado eso también.
Encima cada vez gastan más en repuestos y reparaciones, se hace un círculo de retroceso. Más gasto, menos ingreso y se va ampliando la brecha.
-Al diagnóstico lo conocen muy bien. ¿Hay alguna acción o medida para lo que viene?
-Hemos hablado con el presidente de Vialidad, le llevamos los números, pero dicen que no se puede hoy modificar el presupuesto. Es lo que hay. Ahora nos estamos reuniendo con las entidades del agro, porque es una lástima dejar deteriorados los caminos.
-¿Los trabajos están parados?
-Se está trabajando lo menos posible. Los productores ponen combustible para realizar los trabajos, pero los consorcios chicos tienen 100 o 150 km para abajo.
-¿La fiesta en el Bomarraca es para despejarse de todo ese problema?
-La verdad que sí. Los productores tuvieron una buena cosecha y son los mismos consorcistas. Esto ya estaba programado desde hace mucho y, durante el año, se eligen las reinas de cada consorcio regional.
Es una fiesta y que creo tampoco se puede dejar de salir porque la situación está difícil. Hay un derecho que se puedan divertir. Hay que hacer un esfuerzo.
Hemos invitado al gobernador, autoridades a que compartan la fiesta. No sé si irán a venir, pero están invitados. Y a los productores les decimos que, en este país, siempre hay que ponerle ganas y esfuerzo para salir adelante.
