Día del Peluquero
Colores en el pelo: la tendencia que crece en hombres y mujeres
Madre e hijo comparten profesión. En su día, la historia de Clide y Neris es un ejemplo de algo común de ver en esta profesión, la herencia de la vocación de padres a hijos. Más de 30 años de experiencia se combinan con las nuevas tendencias, conviven y hacen crecer la profesión del peluqueroClide Buffarini hace 30 años que es peluquera, aunque lleva la profesión en la sangre y la vive de cerca desde que nació, ya que su familia también es del rubro.
Y esa herencia se transmitió, ya que ahora trabaja con su hijo, Neris Gamero.
“Me recibí en el año 1993 y desde ese momento estoy trabajando acá”, contó en una entrevista con El Diario, que accedió a dar junto a su hijo.
“Mele”, apodo con el que Neris se está abriendo camino en la peluquería local, quería estudiar Psicología, pero “por cosas de la vida” tuvo que salir a trabajar y empezó a perfeccionarse siguiendo los pasos de su madre.
Con el tiempo, empezó a trabajar con el peluquero Facundo Del Sol, donde se perfeccionó. Luego comenzó a trabajar con Daniel Herrera y ahora divide su jornada laboral entre este último y la peluquería que atienden con su madre.
“Me recibí en 1993 pero ya hacía años que lo hacía porque viene de familia. Soy nativa de General Cabrera pero después me fui a vivir a Buenos Aires, donde tenía a todos mis parientes que eran peluqueros, hasta que me vine a Villa María”, contó Clide.
Como forma de organizarse, “Mele” está a cargo de los clientes más nuevos y Clide se focaliza en sus clientes históricos: “Siempre se van a agregando, pero él tiene a la gente más joven”, manifestó la mujer.
Los cambios a través de los años
Clide destacó a través de más de 20 años de profesión, lo que puede observar es que “la moda siempre vuelve”: “Con los años todo va cambiando y todo vuelve. Cuando comencé se usaba los batidos, después dejaron de usarse y ahora volvieron. Va cambiando porque no existen tantas técnicas. Hace dos o tres años atrás se volvió a usar batido. Por ejemplo en esta época se están usando mucho los cobrizos y morados en tintura. Pero si por ejemplo hay una clienta que toda la vida usó rubio o se hace reflejos, no cambian. No es que siempre la moda obliga a la gente a cambiar. Algunos siguen las tendencias y otros no, más que nada lo hace la juventud”.
Explosión de colores en el pelo
Madre e hijo coinciden que la última tendencia que está creciendo, no solo entre los jóvenes, es el “color fantasía”.
“Cuando arranqué con la peluquería siempre me llamó la atención lo que eran los colores fantasía o los cortes de pelo raros y exóticos. Empecé practicando con amigos y hacía lo que podía. Compraba tintura de fantasía, lo hacíamos con papel crepe y así arranqué”, contó “Mele”.
Con el tiempo esta tendencia fue creciendo en el mundo, llegó a Argentina y hoy es cada vez más común ver cabelleras de colores por la ciudad.
Las tinturas son nacionales e importadas, incluso hay personas que crean y preparan estas tinturas en Villa María y Córdoba.
Si bien empezó como una moda entre mujeres, “Mele” señaló que cada vez son más los hombre que se animan a teñirse con colores: “Normalmente los hombre se hacen los colores grises, blancos y algunos se hacen reflejos. Recién ahora están empezando a aparecer algunos que quieren colores pastel, como rosa pastel, celeste pastel o lila pastel. Para mujeres lo mismo, aunque por lo general ahora usan mucho los naranjas, los rojizos y violetas”.
“Yo tengo mujeres grandes que también se animan. A algunas les gusta ponerse un rosadito, un desgastado, puntas de colores”, destacó Clide.
Destacaron que el cobrizo es tendencia, incluso en algunas oportunidades se mezcla la tintura tradicional con la fantasía para realzar el color.
Igual para hombres y mujeres
Clide y “Mele” advierten que la peluquería ya no es un lugar exclusivo de mujeres, sino que los hombres se atienden en igual proporción: “Tanto para el hombre como para la mujer ya es muy normal ir a la peluquería. Antes el hombre se hacía un corte clásico y nada más. Ahora vienen y te piden de todo”.
En la peluquería también hacen barbería, un nicho que creció mucho en la ciudad y en el mundo: “Es una tendencia en todo el mundo, porque se ha puesto de moda la barba. Ahora los hombres que vienen a la peluquería piden que les hagas un baño de crema, un exfoliante en la cara o que le depiles las cejas. Cambió muchísimo. Se hacen alisados, antifrizz o también diseños y dibujos en la cabeza”.
Antes era raro que un hombre pida ese tipo de servicios, pero hoy incluso van dos o tres veces por semana para mantener el color, el corte de pelo o la barba: “Cuando yo arranqué los hombres solo venían a cortarse el pelo. Hoy veo que se hacen de todo”, destacó Clide.
La peluquería siempre recibió a todos, pero sus clientes eran mayoritariamente mujeres: “Ahora que pasó el tiempo vienen en partes iguales”.
Entre peluqueros
Ambos manifestaron también que actualmente no hay tanto contacto entre colegas, como sí había antes: “Antes nos juntábamos, hacíamos una cena. Ahora hace como dos o tres años que ya no se hace. Eramos más unidos. Se podría decir que éramos colegas, y ahora se ve como una competencia”.
“Antes hacíamos viajes, cursos, dividíamos gastos, coordinábamos los precios que poníamos. Eramos más compañeros”, agregó Clide.
Por otro lado, la crisis afecta a todos y en este contexto nacional los peluqueros afirmaron que mantienen la clientela, pero sí disminuyó la cantidad de veces que se atienden: “Hace unos años notaba que venían tres veces a la semana a lavarse el pelo y peinarse. Hoy vienen a lo mejor una sola vez. Se mantiene la gente, pero vienen menos. Pero tengo una clientela de años que está acostumbrada a ser atendida conmigo”, expresaron.
En 2017, la peluquería, donde además está su casa, sufrió un incendio.
Con mucho esfuerzo lograron reconstruir lo que el fuego y el humo consumió: “Con ayuda de un hermano que es albañil, mucha gente que se acercó y un crédito que pudimos sacar, hemos logrado salir adelante. Pero vamos siempre por más”, cerraron los profesionales en su día.
