Consorcios Camineros - De las limitaciones a la desidia
Basura, un problema que no se termina
Mucha gente sigue arrojando en los campos material que complica al medio ambiente y también al trabajador que mejora los caminos. Solo el 15% de los distritos departamentales tiene sistema de separación de residuosLa imagen se repite cada vez más: cuando el trabajador llega a una zona rural para rectificar algún camino, lo primero que encuentra es basura, sobre todo al costado de cada senda.
La situación es complicada porque demuestra no solo la cantidad de desechos que crece en la sociedad sino también la desidia de muchos vecinos que prefieren alejarse unos metros de la ciudad para ensuciar los campos antes que ocuparse del residuo que genera.
La Asociación de Consorcios camineros marcó esta preocupación el último mes, por su página web y en las redes sociales.
“Los Consorcios Camineros nos encontramos a diario con situaciones que nos hacen repensar el tema”, afirma.
“A pesar de los reiterados reclamos en nuestras redes sociales y medios de difusión, los caminos rurales siguen siendo perjudicados por la desidia y el desinterés ajeno”, apuntó.
También los Consorcios remarcan que “los trayectos que atendemos no son basurales a cielo abierto”.
“A las personas que arrojan allí sus desechos les rogamos que se informen y averigüen a dónde se localiza el sumidero de desperdicios de su localidad o zona de residencia. Por lo pronto, continúa siendo una realidad que retrasa y entorpece nuestras labores”, solicitaron.
En la Provincia, solo el 15% de los distritos departamentales cuenta con sistemas de separación de Residuos Sólidos Urbanos. Y según la Dirección Nacional de Gestión Integral de Residuos, el promedio diario de desechos por habitante es de 1,03 kilo, equivalente a casi 45.000 toneladas diarias para el total de la población (una tonelada cada dos segundos).
