Día Nacional del Bombero Voluntario
Colaborar en los peores momentos
Ives Kovacevich
“Entré a los bomberos desde muy chico, a los 11 años, porque hubo una convocatoria, al principio era una incógnita y dentro de los bomberos encontré no solo compañeros y amigos, sino una estructura que me enseñó un montón de cosas para mi vida y también lo gratificante que es poder ayudar a gente en situaciones que no son nada buenas.
En equipo, aunando los esfuerzos, colaboramos en los peores momentos. Los que somos bomberos tenemos incorporado el asistir a otro, es automático, creo que se nace siendo bombero, se lleva adentro, cuando suena la sirena no pensamos en qué hora es ni si hace frío o calor, sabemos que es una emergencia y nos activamos para eso, no pensamos en otra cosa. Es indescriptible lo que nos pasa cuando hay una emergencia, es una mezcla de adrenalina, la necesidad de hacer las cosas rápido, saber qué está pasando, resolver el problema.
Llevo 18 años dentro de los bomberos y los mejores momentos los viví dentro del cuartel, con reuniones entre compañeros y vivencias propias del cuartel, como la compra de nuevo equipamiento, porque en cuanto a salidas, la mayoría de las veces no son para algo bueno, si bien hubo muchas con final feliz en las que se resolvieron situaciones complejas y se salvaron vidas.

También es grato cuando nos han llamado para hacer capacitaciones en las escuelas o cuando pudimos salvar personas haciendo RCP, pero los momentos más felices de esta actividad, que he disfrutado y han marcado mi vida, son los que viví diariamente con mis compañeros dentro del cuartel, porque el cuerpo de bomberos pasó a ser mi grupo de amigos, mi entorno y mi familia”.
Kovacevich es bombero en el cuartel de Ballesteros y es empleado en la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos de Villa María.
