OLIVA - A cuatro meses de su muerte

La familia de Deolindo Gómez pide celeridad a la Justicia

Los restos del hombre fueron hallados en el predio del basural municipal. Dos de sus hijos demandaron respuestas más rápidas en la investigación porque “los asesinos siguen sueltos”. Reclamaron que el cuerpo de su padre sigue en la morgue y quieren realizar el sepelio
miércoles, 24 de septiembre de 2025 · 08:39

“Queremos despedirlo, poder enterrarlo y que descanse en paz”.

Dylan y Priscila, los hijos menores de Deolindo Gómez (48), el hombre desaparecido el 22 de mayo en la ciudad de Oliva, dieron una conferencia de prensa para pedir respuestas “más rápidas” por parte de la Justicia, porque “los asesinos (de su padre) siguen sueltos”.

Frente al basural, Priscila y Dylan, se pararon para mostrar de fondo el predio donde fue visto por última vez el hombre del que se hallaron restos el 30 de mayo por la tarde.

A cuatro meses, “en la causa, prácticamente, no hay novedades”, lanzaron.

“Después del 30 de mayo, cuando se encontraron por primera vez restos humanos, porque nunca se encontró el cuerpo entero, recibimos un informe formal de la causa la semana pasada, que confirma que fue homicidio, que los asesinos andan sueltos en Oliva”, dijo el joven. Su hermana agregó que “por pericias de los médicos forenses, confirman, por los tatuajes de los nombres de sus hijos (Priscila, Dylan, Alexis y Daniel), buscan sumar un análisis de ADN y hace tres meses que llamaron para hacerlo y todavía no se concretó”.

El día que se encontraron los restos, el sábado 30, los hijos estuvieron en el lugar, pero nunca fueron a reconocer el cuerpo, entienden que “siendo cuidados del impacto que podría causar a los hijos observar el estado en que fue encontrado el padre”.

“Hasta el día de hoy, nunca vimos una foto de él ni nada, más que pruebas de lo que nos dijo el abogado, respecto a los tatuajes y la ropa con la que desapareció: un buzo azul oscuro. Con esos elementos confirmaron que se trataba de él”, compartió Priscila.

Dylan añadió que “recién el 20 de julio, que salía de feria la fiscalía, confirmaron que se trataba de un homicidio, hasta que la semana pasada dieron a conocer el informe que confirma sus restos y el homicidio”.

Fue el abogado el que contacta a los familiares, mientras que, a veces, la fiscalía “está muy lenta, ya que en cuatro meses recibimos un primer informe”, reprobaron. “Necesitamos que trabaje más rápido, para que llegue el ADN y que los asesinos de Deolindo caigan presos, ya que hay sospechosos y andan libres”, reclamaron los hermanos.

 

“En una morgue”

“Queremos despedirlo, poder enterrarlo y que descanse en paz”, insistió Priscila.

Sobre cómo están llevando o intentando superar esta situación, indicaron: “No sabemos si alguna vez lo podremos superar. Se dijeron muchas cosas y es necesario (además) confirmar que se trataba de él. La única información es la que nos da el abogado”.

“Nosotros sabemos que es él, pero necesitamos que nos afirmen que es así, lo que es un choque fuerte emocionalmente, después tendremos que ir a un juicio, que enterrarlo, que ver a las personas esas, y otra vez… No sabemos cómo podremos superar esto. Son muchas etapas”, lamentaron.

“Y a esto, sumar que mi viejo está en una morgue, que no puede descansar en paz, que está incompleto y que los asesinos siguen sueltos en Oliva, disfrutando de la vida, y mi viejo en una morgue”, se quejó Dylan.

En cuanto se especuló que se podría tratar de un accidente, expresaron: “No sabemos quiénes fueron, a pesar de que tenemos sospechosos, pero decir que se trató de una maquinaria de la Municipalidad, tampoco lo podemos afirmar, faltan pruebas. Hasta que no lleguen las pericias correspondientes”.

“Al decir los asesinos, hablamos en lo general”, contaron. Y sobre si hubo comunicación por parte de las autoridades municipales, marcaron que “del municipio, nada”. “Nadie se acercó más que a ofrecer ayuda para el funeral”. Destacaron el gesto de un funcionario, César, que sí se contactó con la familia.

De todas maneras, señalaron que desconocen que haya una investigación interna y aseguraron que tampoco recibieron el pésame de parte de las autoridades del Gobierno local.

“Queremos que la Fiscalía actúe y comiencen a caer los culpables del homicidio de nuestro padre, de Deolindo”, volvieron a marcar.

Repasaron que, durante la búsqueda, no recibieron información, “cuando fuera de este círculo ya había información”.

Ese día, cerca de las 17, otros familiares se comunicaron con ellos, que estaban en el lugar, frente al predio del basural, donde se realizaba la búsqueda, de que habían encontrado algo y a eso de las 22 recién los llamaron a la fiscalía para darles los primeros datos que confirmaron el desenlace.

“Desde la fiscalía dieron a conocer detalles que la familia desconocía, lo que genera desconfianza en los funcionarios de la Justicia”, deslizaron.

Contaron que “la única prueba es una filmación de un comercio y dos testigos que lo vieron el día de su desaparición” a Deolindo. Y también confiaron que, desde ese día, “sus perros permanecen acá adentro”.

Por último, sobre cómo era la relación con su padre, aclararon que el hombre “tenía una enfermedad, se mudaba, se iba a otro lado, cerca, molestaba con un mate, un cigarrillo, porque siempre quería estar. Si tomaba, no se acercaba, porque sabía que lo íbamos a retar, pero trataba de visitarnos y jugar con su nieta… Esa es la imagen que queremos guardar de él”.