Recorrida por la localidad que celebró recientemente sus fiestas patronales
Pozo del Molle: “Un pueblo de buena gente y sencilla”
En el marco de su 121º aniversario, conversamos con los vecinos, caminamos sus calles y observamos la vida de un día común en este pueblo tan amableFundado en el año 1904, la localidad de Pozo del Molle celebra sus 121 años de vida y por eso fuimos de visita, a charlar con su gente, a visitar sus instituciones y a compartir testimonios que reflejan la identidad de su población.
Forjado a la vera del ferrocarril, creciente por la pujanza inmigrante y conector natural de las ciudades de Villa María y San Francisco, Pozo del Molle es un punto estratégico con eje de campo, pero también de una comunidad simple que valora las pequeñas cosas que se logran con trabajo.
Son cerca de las 10 de la mañana... Ya recorrimos los clubes y caminamos por la plaza Mitre para conversar con más mollenses, aunque algunos ya se percataron de nuestra presencia y se acercan a contarnos pequeños detalles valiosos sobre su pueblo.
Ya pasaron los Festejos Patronales y la Expo Molle, por eso nos adentramos en este sector de la región atravesado por la Ruta Nacional 158 para conocerlo en primera persona.
“Sin dudas, un pueblo de buena gente y sencilla. Hace 50 años que vivo aquí y, por supuesto, me considero mollense nativo. Jugué al fútbol en Primera División, tuve un bar durante 8 años y, como siempre digo... hincha de Boca, peronista, del Molle y de San Antonio (Litín, el pueblito que lo trajo cuando era un niño). Llegamos en el 73 y pasaron muchas cosas lindas y otras no tanto, así como es la vida. Hoy estoy jubilado, aunque sigo trabajando de sereno, nos cuenta Nicolás Arroyo, contento por este diálogo.
“Pozo del Molle es amigable, tranquilo, es un lugar lindo que acepta siempre a quienes nos visitan... Un pueblo manso, como solemos decir”, destaca Leonardo Marino, con quien charlamos en una reconocida esquina.
Ante la consulta sobre cómo se ve hoy Pozo del Molle, en comparación con años anteriores, Alberto Balancín, otro vecino, en la puerta del café, nos contó que “claramente ha mejorado: tenemos nuevas luminarias en varios sectores y eso ayuda mucho. También es cierto que es un pueblo caro para vivir, ya que los alquileres no son baratos, incluso hay muchísimas casas esperando venderse. Un alquiler familiar puede costar $500.000”.
La vida social de la localidad también fue una de las aristas que analizaron ante nuestras consultas. Susana, otra de las vecinas que hacía las compras, dijo: “Se puede vivir con tranquilidad, es un pueblo muy lindo y familiar. Se pueden mejorar muchas cosas, claro, pero estamos bien y contentos, las plazas y lugares de encuentro están prolijos y cuidados”.
Pozo de Molle tiene tres clubes sociales en actividad, junto con otras instituciones deportivas: dos, con perfil bochófilo (Fundación y Argentino); y otro, que actualmente practica fútbol de Primera División en la Liga de San Francisco (Sportivo). Sobre este tema, Víctor Pérez nos compartió que “tenemos muchos pibes, de buen semillero, que se van a jugar a afuera y, en tanto, tenemos varios jugadores que vienen de afuera. Eso es algo que podemos mejorar, ya que siempre fue uno de los fuertes de este pueblo. También hay cosas que debemos recuperar desde Fundación: la práctica de triatlón, ciclismo y boxeo, porque hay mucha gente que se quedó sin deporte”.
Algo en lo que todos los vecinos consultados coincidieron es sobre el perfil y la imagen del actual Intendente, Fernando Ruiz Díaz, electo en diciembre de 2023: “Un pibe de abajo, laburante y muy humilde. Toda su familia es trabajadora y lo demuestran a diario. Estamos contentos con su gobierno, y tiene más valor porque sabemos de dónde viene”, remarca nuevamente Leonardo Marino. Llegaron de Buenos Aires con el furor de las Ferias Americanas y ya se quedaron a trabajar aquí. Está haciendo bien las cosas y la gente lo sabe, por eso lo reconoce”.
Mario Mattio, bufetero del café, también se refirió con cariño a su pueblo y nos dijo: “Estamos bien, tenemos nuevos sectores iluminados, la plaza ha mejorado bastante, con nuevas plantas que la embellecen. Cuando en algunos momentos se sacaban las plantas, hoy se ponen”. En cuanto al sistema de salud que utilizan los vecinos mollenses, señaló:?“Tenemos el hospital público y una clínica privada de la Cooperativa. La atención es buena y siempre en vistas de seguir mejorando. Jorge Roland, exintendente, referente de la salud y una persona muy querida, dejó la vara muy alta en un área tan importante como esta”.
“Es un pueblo muy colaborador en todo, es solidario, siempre está para dar una mano a quien lo necesita”, indicó Alberto Parisa. “Hace 51 años que vivo acá y tenemos mucha tranquilidad. Acá hay buena gente y eso es muy importante”.
Pozo del Molle se reconoce en sus empresas y productores, en sus clubes, que son orgullo barrial, y en la ruta que lo conecta con Villa María, San Francisco y con toda una región hermana que lo acompaña y lo potencia. Cada rincón del pueblo refleja la fuerza de su gente y la historia de quienes lo forjaron con trabajo, solidaridad y afecto, en esa mezcla de campo y comunidad que todavía hoy le da identidad.
Hoy, a 121 años de su fundación, sigue siendo un lugar que recibe con los brazos abiertos, que conserva la tranquilidad de lo simple y, al mismo tiempo, se proyecta con mirada amplia hacia el futuro. Es, sobre todo, un pueblo de buena gente, que late fuerte en el corazón de la región y que sabe que entre sus calles, sus plazas y sus instituciones siempre habrá un motivo para sentirse en casa.
