ARROYO CABRAL - Cierran sucursales de la empresa estatal en localidades de la zona
Correo: avanza el achique
Una veintena de trabajadores del Correo Argentino ya fueron despedidos o “invitados” al retiro voluntario, anticipado. Los pueblos de la zona pierden una“Hace 20 días nos llegó la noticia del cierre del Correo. Primero nos conmovió, por lo que representa la institución en el pueblo y por Mario, el empleado que ha sabido ganarse el cariño y el respeto de los cabralenses”, dijo Raúl Mariscalchi, intendente de Arroyo Cabral.
De esta manera, el mandatario entró en detalles: “El Correo estuvo en riesgo años atrás, se había conversado entonces con el Zonal (gerente), era 2018, y la Municipalidad facilitó todas las herramientas que se podían, para que pudiera volver a abrir: se reacondicionó el edificio, se le dieron comodidades al cartero, se lo asistió permanentemente, trabajábamos en una relación muy cercana porque hay muchas cartas, muchos envíos de telegramas, cartas documentos y cosas por ese estilo, que en definitiva también tienen una función social, el Correo para con la comunidad, nos tenía bastante ligados”. “Incluso la Municipalidad estaba colaborando con la limpieza semanal del edificio del Correo y de buenas a primeras nos encontramos con la noticia, en primer lugar, por parte del empleado postal, de que el Correo en 15 días cerraba y que él tenía que elegir entre una renuncia o esperar el despido. Así, se buscaron las formas, se buscó hablar con el zonal, se habló con uno y con otro, pero de un día para el otro, dos viernes atrás, el Correo finalmente se cerró y el personal ya quedó desligado…”, se lamentó Mariscalchi.
Golpe y desventaja
Para el intendente, “básicamente es un edificio y una institución que representa mucho para los cabralenses”, insistió. “En estos tiempos que corren, perder una institución tan importante como es el Correo, nos golpea anímicamente y también nos preocupa, sentimos que nos daña, de alguna manera, porque muchas empresas, muchas personas individuales utilizan el servicio y ahora tienen que trasladarse a la ciudad de Villa María para hacer sus mandados. Eso también a nosotros nos pone una situación de desventaja, porque la gente comienza a hacer también vida en Villa María. Por un motivo o por otro, a veces no hay dinero en el cajero, por ejemplo, y ahora tenés el Correo cerrado, lo que te obliga a movilizarte hacia Villa María por una cosa y otra. La gente termina optando por hacer sus compras, y eso trae un perjuicio muy grande también para el comercio, de manera que no es solamente el cierre del Correo, como institución histórica de los pueblos, sino que se deja de prestar un servicio que se sigue requiriendo, genera una molestia, un inconveniente a quienes usan ese servicio, y además esto de que dañe la economía local”, expresó. Por eso, indicó que estuvieron “trabajando en una estrategia, para avanzar por medios legales y tratar de recuperar la actividad en Arroyo Cabral, por parte del Correo”. En el mismo sentido, admitió que “han ofrecido reabrirlo desde el sector privado”, pero Mariscalchi sostuvo: “Esto no es un capricho, sino que buscamos que, más allá de la paquetería, se siga promoviendo o facilitando, todas las funciones que cumplía el Correo”.
Ruido social
Lo que sucede en Arroyo Cabral y Ticino se replica en Monte Maíz, en Alicia, Saturnino María Laspiur, Las Varas y El Arañado, diezmando la sede de Las Varillas, y en Las Junturas, donde hoy ya asiste el empleado de la vecina localidad de Colazo (un día a la semana).
“Más allá del servicio tradicional, afecta mucho a la región porque en muchos pueblos no hay bancos y la Asignación Universal por Hijo (AUH) se pagaba en el Correo; la cadena de frío durante la pandemia reciente la garantizaba el Correo. Esta zona quizás no lo sienta tanto como en poblaciones del norte, en el Chaco Salteño, donde se hace toda una logística con aviones y camionetas (a veces 4x4), subcontrataciones y más, para llegar a cada punto del país. Ahí puede haber ruido social”, describió una fuente de la empresa consultada sobre las consecuencias.
Lo seguro es que “en lo social va a afectar y mucho” y no desatienden que dispara un alto costo político que no le importa pagar a quien toma estas nefastas decisiones.
Los cierres son el achique, tal como se da en la ciudad de Villa María, donde contaban con unos 50 empleados y ya se observan una veintena de despidos o “invitaciones” para el retiro voluntario anticipado.
En mayo “se fueron” varios empleados, entre ellos, directivos, jerárquicos de entre 20 y 40 años de antigüedad. Incluso alguno de ellos tuvo que entregar el telegrama de despido a uno de sus compañeros en una localidad de la zona.
El panorama es similar al que vivieron en los 90, durante las privatizaciones que realizó el Gobierno de Carlos Saúl Menem, pero “ahora parece más desprolijo, más descarado”, graficó un trabajador, y justificó que al menos en ese entonces se maquillaban ciertas decisiones. Hoy en el Correo Argentino, “el achique es muy grande” y no logran avizorar qué modelo diferente de empresa pueda llegar a subsistir. Ya pasaron por esto. La historia se repite.
Franco Gazzoli
EN EL PAÍS - Proyectan más de 7.000 despidos
El Gobierno avanza con el achique del Correo Argentino. Está apuntada entre las nueve empresas públicas que se podrían privatizar si avanza la Ley Bases en el Congreso de la Nación; en diciembre tenía 16.858 empleados y el plan es que tenga 9.500; se activó un proceso de retiros voluntarios y prejubilaciones.
Correo Argentino es una de las nueve empresas públicas que el Gobierno pretende privatizar. Hace cuatro semanas iniciaron un plan de “invitaciones” a retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas con el objetivo de reducir de manera inmediata la plantilla. Con este proceso en marcha, ya se habrían concretado más 2.000 cesantías, pero la intención de la gestión de Javier Milei es avanzar con los recortes hasta alcanzar una nómina final de 9.500. Así lo reconocieron desde la empresa estatal, cuyo cliente principal hoy es Mercado Libre.
