Cerraron, sin aviso
Por el lado de Ticino, el intendente Gabriel Cañas confirmó que en los primeros días de junio, “cerraron” la oficina postal y que no hubo comunicación oficial con el municipio, y al igual que los cabralenses, conocieron la noticia a través del empleado del Correo Argentino, “que tuvo la gentileza de informarlo”.
El trabajador, Maximiliano Bonetto (44), lleva alrededor de una década y media en servicio. Si bien en la localidad se había instalado un punto postal, donde asisten los comisionistas de la zona, básicamente, que se aboca más a la paquetería, “el cierre del Correo afecta todo lo que hace a envío y recepción de carta documento y lo referido al entorno laboral”, marcó Cañas. El mandatario no descartó “avanzar en ver otras alternativas, aunque no se sabe mucho, todavía”. También consideró que “puede afectar lo comercial, pero en realidad los vecinos de los pueblos ya están acostumbrados a armar viaje, por ejemplo a la ciudad de Villa maría, por diferentes situaciones, como asistir al médico, y de paso aprovecha ese viaje para surtirse en el supermercado y demás”.
