DALMACIO VÉLEZ - En el IPEM Nº 116 realizaron un abrazo al edificio
Educación a riesgo
Las familias del IPEM del pueblo pidieron mejoras en el edificio, donde se llueve y esto provoca cortes de energía y otros problemas“Se llueve adentro”, dijo una mamá en la puerta del IPEM Nº 116 Manuel Belgrano, de Dalmacio Vélez. Y a partir de allí, las familias que se agruparon para dar un abrazo simbólico al edificio, porque esa agua que se filtra genera otros problemas y riesgos: no se pueden usar los espacios afectados y salta la llave térmica a causa de las propias filtraciones, dejando sin suministro eléctrico e iluminación algunas aulas.
Padres, madres, estudiantes y exdocentes se manifestaron pidiendo mejoras edilicias para la estructura que fue inaugurada en 2008 y desde entonces “ya presentaba problemas”, aseguraron Patricia, mamá de un alumno, y la exdirectora Marta Marengo, titular por aquellos días en que se produjo el corte de cintas.
“Lo advertimos a las autoridades, les pedimos que no aprobaran el final de obra, pero no hubo caso y lo inauguraron, a pesar de esos defectos. Si hasta ese mismo día saltaba la térmica”, contó la exdocente.
Contaron que “hubo arreglos tipo parches, pero nunca una solución definitiva, y el problema vuelve a aparecer hasta agravarse”. Indicaron que recurrieron en varias oportunidades al municipio y cada intendente de turno buscó brindar una respuesta, pero desde el Estado provincial negaron la intervención. “En una oportunidad habíamos conseguido que la empresa AGD (Aceitera General Deheza), que tiene una planta en la localidad, donara chapas para colocar sobre el techo de hormigón, pero no las pudimos hacer colocar y se fueron destinando a familias del pueblo que las necesitaban”, narraron.
“Se llueve en la Administración, en la Biblioteca, la Sala de Informática y en una de las tres aulas que tiene el establecimiento”, describieron. Y volvieron a cuestionar que cuenta con solo tres aulas, lo que obliga a que (además de desdoblar en dos turnos), cuando llueve en una, pasan a dictar clase a la galería, pero sin una iluminación adecuada.
Mostraron videos y explicaron las situaciones de riesgo para el estudiantado y los propios profesores. Luego, unieron sus manos para extender un abrazo al frente de la institución y cantaron pidiendo respuesta al Gobierno provincial.
Un petitorio
Las familias de los estudiantes y algunos integrantes de la promoción de egresados 2024 recolectaron firmas para un petitorio a las autoridades de Educación e Infraestructura de la provincia y a quien corresponda, acompañada de una nota al intendente Rubén Sargiotto, para elevar al mismo y gestione respuestas de parte de las mismas.
En la misma, con más de un centenar de firmas, expresan “la preocupación por el estado edilicio”, tanto para “estudiantes y los profesores que concurren a diario”. “La problemática no es nueva y hace años que se está luchando para solucionarlo, pero en el último tiempo se agravó, y cada día (sobre todo los de lluvia) mandamos a nuestros hijos con mucha preocupación, ya que el colegio se llueve en gran parte del edificio, dando clases en los pasillos, porque no se pueden encender las luces, ya que el agua hace que salten las térmicas”, explica la misiva.
Recuerdan que este pedido “ya se presentó ante quien corresponde, pero la respuesta es que recién en junio-julio podrían solucionar este problema”, lo que no conforma a ninguno de los presentes.
“Queremos que nuestros hijos tengan derecho a una educación sin correr riesgos, queremos que nuestros profesores puedan usar las instalaciones como corresponde, queremos a todos sin que corran riesgo”, agregan, y piden, “por favor, la prioridad de atender esta problemática y así velar por el bienestar de las personas que concurren a este colegio”.
Por otra parte, la nota dirigida al titular del municipio repasa que esta situación “se viene evidenciando desde su inauguración, en el año 2008, y agravándose día a día, a pesar de mantenimientos realizados desde el Gobierno provincial y municipal”. “La finalidad del escrito y este abrazo solidario de las familias es que podamos colaborar cada uno desde nuestro lugar, para que la comunidad educativa pueda hacer uso adecuado de las instalaciones”, concluye.
