ARROYO CABRAL - Falleció el exintendente
Adiós, doctor Vogler
Fue protagonista de los tiempos, médico y ciudadano que construyó, en el pueblo que eligió para su carrera, su familia
Henry Alberto Vogler nació en 1934 y pasó a la inmortalidad en su querido Arroyo Cabral, el lunes. Tenía 89 años.
No fue un cabralense más. Llegó joven al pueblo, desde General Deheza. Solo unos meses después, el doctor Henry Vogler contrajo matrimonio con Esther Clavero (oriunda de Pasco), para radicarse definitivamente y comenzar a construir su historia y la familia. Para muchos, un protagonista destacado en su dilatada trayectoria política, un visionario, que recibió el reconocimiento de gran parte de la comunidad, pero, como médico clínico, alcanzó la aprobación de todos, por la certeza de sus diagnósticos y, como él decía, la minuciosidad de sus historias clínicas, que hubieran puesto orgulloso a su mejor profesor. Así lo describió y compartió el historiador Leo Ambrosino.
De todas maneras, remarca que junto a Esther, “esa asistente perfecta de los partos, juntos, atendieron desde 1964, cuando comienzan sus anotaciones, más de 600 alumbramientos y, aunque seguro hubo casos angustiantes también que les hizo vivir el dolor de los padres, fueron tantísimos los que tuvieron un final feliz”.
“Cuando abrió su consultorio hace más de 60 años, era un joven médico recién recibido que atendió el primer parto de "nalgas", que aunque le causó angustias tuvo un desenlace feliz al traer al mundo un varón que llamarían Eduardo Cecchini”, recordó Ambrosino. También repasó “un doble salvataje de shock anafiláctico en mi esposa y el recuerdo de la primera paciente que atendiera”, justamente su madre.
“No tenía horarios para atender a quienes requerían de su atención, visitando a sus pacientes en sus domicilios, de esos médicos de pueblo que ya no hay más, en muchos casos sin cobrar nada”, aportó el exintendente Claudio Beletti en las redes sociales.
Rememoró que Vogler fue elegido “en representación de la Unión Cívica Radical como candidato a la intendencia de Arroyo Cabral, en 1973 asumió ese cargo hasta 1981, y en 1983 volvió a ser electo hasta 1987, logrando concretar obras que marcaron cambios profundos en nuestro pueblo (pavimento, hogar de ancianos, viviendas, cordón cuneta, jardín de infantes, cambio de techo en Sociedad Italiana, entre otras)”.
En detalle, Vogler fue electo por el voto popular y asumió el 24 de mayo de 1973 al 26 de marzo de 1976. Luego, se transformó en comisionado municipal, hasta el 5 de noviembre de 1976 y, desde esa fecha, volvió a portar el cargo de intendente hasta el 24 de agosto de 1981. Posteriormente, el 12 de diciembre de 1983, se transformó en el primer mandatario de este período de democracia, hasta el 13 de diciembre de 1987.
Fue destacado porque el hombre “logró aumentar los afiliados a la UCR a una cifra inalcanzable para disputar las intendencias los otros partidos, hasta el día de hoy, mediante el compromiso que asumían los adjudicatarios de viviendas de los barrios que concretó y la atención de su consultorio de primer nivel y el número de nacimientos atendidos”. En la inauguración de la ampliación del hospital, el año pasado, la gente lo vivió y aplaudió.
Las obras que identifican a Vogler son el edificio del jardín de infantes y la creación del asilo de ancianos, la más significante, además de dotar calles con pavimento y la gestión para la construcción de viviendas: se inauguraron dos barrios de 55 y 32 casas primero, y luego, en 1983, levantaron 88 casas más. Hizo que el municipio adquiriera una antigua casona, construida por el fundador Alberto Udry, para instalar allí la Casa de la Cultura, donde además funciona hoy el Archivo Histórico, que custodia Ambrosino.
Precisamente este, en una anécdota recuerda que “cuando inauguraron el barrio llamado Rinaldo Parola, papá de José María (exlegislador), que donó los terrenos, hizo diseñar un bulevar amplio para que en ese lugar se realizarán los populares Corsos de Carnaval cabralense, e invitó al General Chasseing (a cargo de la Gobernación de facto en Córdoba) para ver el desfile de carrozas de los clubes del pueblo. Único en la historia”. No había caído bien, pero todos los memoriosos atesoran, aunque sea a regañadientes, ese capítulo.
