El violento fenómeno meteorológico que azotó el domingo con epicentro en La Playosa, y a localidades aledañas del Departamento San Martín, evidenció aún más su fuerza el día después

Lo que la gran tormenta se llevó

Tormenta, un viento huracanado, tornado...sea como sea que cada quien lo nombre, los pobladores de esta zona nunca vivieron algo igual, que más allá de los grandes destrozos y millonarias pérdidas económicas, y hasta el momento sin vidas humanas que lamentar
martes, 12 de noviembre de 2024 · 08:21

Domingo, 17 horas. Una tarde de domingo de sol, un poco más calurosa que de costumbre. Si alguien hubiera agarrado su celular y visto el reporte meteorológico habría visto un pronóstico de tormenta, al atardecer y a la noche, en varias localidades del Departamento General San Martín. Muchos dormían la siesta, otros descansaban viendo televisión, algunos haciendo una larga sobremesa del almuerzo, o tal vez, preparándose  para una mateada, tranqui, como cualquier otro domingo, sin imaginar en absoluto el desastre que se venía.

Y lo que se vino fue una de las tormentas más fuertes que se haya vivido, con ráfagas de 120 km por hora. Incluso hay videos que muestran algo parecido a un tornado, sobre todo en La Playosa, el epicentro de la misma, donde golpeó sin piedad. Aunque también se sintió y tuvo consecuencias en otras localidades de esa zona, como Arroyo Algodón, Los Zorros y otras más. Ahora, lo que les hizo a buena parte de los playonses había que verlo para creerlo, y por eso elDiario fue y recorrió el lugar el día después, para ver en directo, lo que la gran tormenta se llevó.

“Yo estaba en el patio con mi familia, estábamos sentados en las reposeras, esperando que llegara la tormenta, porque me encanta la lluvia. Ahora, lo que vino no se puede creer, fue breve, pero de una intensidad que no lo podés creer. Nosotros tuvimos suerte, mi casa está llena de ventanales que parecían inflarse y que iban a estallar. Pero no. Igual tuvimos que resguardarnos”, contó Natalia.

Solo entrar al pueblo los destrozos eran evidentes: chapas tiradas por todas partes, o abrazadas a postes y árboles, en cocheras o dentro de los patios de las casas;  postes de luz tirados por doquier, innumerables árboles arrancados de raíz, ramas por todas partes, tejas, e incluso algunas estructuras de ladrillos y cemento. El primer cimbronazo a la vista fue un galpón muy grande, casi nuevo, absolutamente destruido. Fue apenas el inicio del caos, y donde gran cantidad empleados municipales y bomberos ya trabajaban para limpiar al pueblo y ayudar a quienes más lo necesitaban.

 

Intenso y muy súbito

“La verdad un desastre, nunca viví algo así, El galpón lo tenía alquilado a gente de Villa María para una tornería. Y no quedó nada, hay que construirlo todo de cero. Yo viví la tormenta en casa, con mi familia, y no tuvimos inconvenientes, pero luego vine acá y vi esto.  Duele mucho y tuvimos miedo. Nunca imaginamos esto, porque en el sistema satelital mostraba que era una tormenta, sí, pero chica,  pero llegó inmensa, con mucha fuerza, y encima pasó muy rápidamente”, señaló César.

Así las voces de todos los entrevistados. Anonadados por la intensidad y lo súbito de una tormenta que no duró más de 10 minutos. Incluso hay quienes aseguraron que el viento, el que rompió todo, no duró dos o tres, como mucho cinco minutos. “Yo estaba dentro de la casa, y de pronto oí un ruido que jamás oí antes en una tormenta. Y de pronto un fuerte estallido, no duró ni dos minutos; luego sí, cayó lluvia, algo de granizo y viento normal, pero lo que me trajo todas estas chapas y que me embolsaron los árboles y llegaron hasta adentro de la casa, pasó todo rapidísimo, una cosa de locos”, expresó  Diego.

Uno de los más afectados fue quizás el galpón más grande de La Playosa, de una distribuidora de alimentos de una famosa marca, que verdaderamente quedó hecha añicos, y no solo eso, sino que la lluvia le provocó gran pérdida del producto. De hecho, cuando elDiario llegó al lugar fue imposible tener un testimonio, porque todos los trabajadores laburaban mucho  para poder rescatar lo más que se pudiera. En esta empresa trabaja mucha gente del pueblo, por lo que es indispensable que comience a funcionar pronto, aunque para reconstruir como estaba antes, va a pasar bastante tiempo. Lo mismo ocurrió con el techo y varias paredes del Centro de Reciclado municipal, que quedó muy dañado “y de hecho, si esto hubiera sucedido en día y horario laboral, habría  sido varios lesionados seguramente”, dijo el cuidador del lugar.

 

Miedo y casas destruidas

No solo comercios y  espacios municipales sufrieron daños, sino muchas casas, y quizás  donde más miedo y dolor se vivió. Una de ellas fue la de Lucas, laburante que tiene una parrilla sobre la ruta 158, quien estaba por terminar su casa nueva, casado, su mujer embarazada de mellizos. La suya era una edificación donde se apreciaba que estaba linda, con varios ambientes, construida una parte con material y la otra prefabricada. Estaba a días de mudarse y la tormenta la arrancó de cuajo. El techo todo, voló  70 metros, en otra calle, frente al portón de una casa.

“Es un golpe muy fuerte. Ni te digo para mi mujer. Ya nos veníamos a vivir. Ahora vamos a tener que comenzar casi de cero. Yo pido al Gobierno aunque sea un crédito, y yo lo pago, con mi trabajo. Aunque bueno, ya han venido varios funcionaros locales y de la provincia y me dijeron que me van a ayudar. Habrá que trabajar mucho para ponerse de pie de nuevo. Yo alquilo y se me termina el contrato en unos meses, y ya tenía resuelta el tema de la casa”, detalló Lucas, con mucho optimismo a pesar del golpe, mientras  autoridades locales y provinciales efectivamente estaban en el lugar, y justo cuando un amigo llegó llorando a abrazarlo por lo que le había sucedido.

Y así varias casas dañadas, y más árboles tirados, y más postes, y más chapas por todas partes. Aunque quizás unas de las peores situaciones se dio en un lugar a 500 metros de ahí, donde una casa con un almacén y pollería, de nombre La Esquina,  fueron también arrancados casi de cuajo, al igual que el techo de la casa contigua. Ambos hermanos, Edgardo y Liliana, quienes no pudieron hablar, uno porque hablaba con las autoridades provinciales y la  otra porque estaba emocionalmente muy mal. Pero la hermana, Daniela, también vecina (son cinco hermanos que viven en casas contiguas), cuya vivienda tuvo daños, pero no de esa magnitud, dio su testimonio: “Yo estaba viendo tele. Y me iba a ir con otra hermana que viven en otro lugar a tomar mates. Y de pronto vino el tormentón. El techo del baño y de mi casa parecía que se inflaba.  Pero aguantó, aunque no el de la casa de mi hermano que voló todo, y la lluvia que cayó por la noche y le arruinó todos los muebles, y la casa y negocio de mi hermana mucho peor. Por fortuna nadie salió lastimado, y según dicen el Gobierno nos va a ayudar. Fue terrible todo”.

El Centro de Reciclaje municipal sufrió gravísimos daños también 

Municipio e Iglesia

Los destrozos y las pérdidas económicas fueron considerables, pero no heridos ni víctimas fatales. Sin embargo, en un área rural entre La Playosa y Los Zorros, sí los hubo, donde dos chicos sufrieron heridas por la caída de una rama. Uno tuvo que ser operado y está en terapia intensiva en el Pasteur. Sobre lo sucedido, habló el intendente Franco Villar: “La verdad amanecimos muchos más tranquilos, pero tenemos todo revuelto, el pueblo dado vuelta. Ya las calles están todas habilitadas y seguimos cortando árboles y levantando postes junto con la Cooperativa de Luz. Varias casas destrozadas, voladuras de techo y edificaciones destruidas. No hay clases y la mitad del pueblo, sin luz”.

Además, el jefe municipal dijo que “tenemos dos chicos con heridas, uno de ellos de gravedad. Ya Provincia está ayudando, vino Natalio Graglia anoche,  subsecretario de Municipios, y ya nos están ayudando sobre todo con las familias que lo perdieron todo”.

Por su parte Agustín?Vedelago, párroco local, anunció una acción solidaria, organizando una colecta para ayudar a los más afectados,  en el CBU Alias: colectaporlaplayosa.

“Hemos vivido una situación muy difícil con el temporal, muchas familias necesitan ayuda económica para reconstruir y hacer distintas obras. Pedimos la colaboración de todos”, dijo.

En esta esquina había un negocio junto a la casa de su dueña, y ambas estructuras quedaron destruidas

Y se  activó el Fondo de Catástrofe de la provincia

La legisladora provincial por el Departamento General San Martín, Verónica Navarro Alegre, hizo un recorrido por la zona y sobre todo estuvo en los lugares más afectados, junto al secretario general de Desarrollo Social de la provincia, Paulo Cassineiro,  además de Natalio Graglia y Franco Villar. Los dos primeros hablaron con los medios de Villa María (como elDiario y otros más), provinciales (Canal 12) y nacionales (C5N): “Hay varias afectaciones, pero acá en La Playosa es lo más grave. La declaración de catástrofe se da en todo el Departamento, porque puede que haya otros lugares afectados que no han sido relevados, sobre todo en zonas rurales. La idea es desde la provincia y  con otros legisladores acompañemos al intendente Villar y a Gonzalo Donatti de Arroyo Algodón,  porque son las localidades que más han sufrido este temporal, sobre todo de fuertes ráfagas de viento, que causaron mucha destrucción, y con dos niños heridos que fueron derivados al Hospital Pasteur”, señaló.

Bomberos voluntarios de La Playosa seguían cortando ramas y árboles hasta altas horas de la noche

Indicó que la Provincia “activó el Fondo para zonas de Catástrofes, porque el desastre acá y en otros lugares es público y notorio, por lo que el Gobierno provincial acompañará no solo con equipo técnico, sino también con recursos económicos para las familias afectadas y los municipios”.

Por su parte Cassineiro,  expresó que “después de lo sucedido ayer (por el domingo) tomamos contacto con el intendente de La Playosa y hablamos con el gobernador Martín Llaryora, quien nos comunicó que de forma inmediata viniéramos a esta localidad con diferentes funcionarios y nosotros desde Desarrollo Social, para relevar el daño que han sufrido las casas familiares, comercios y  de la ciudad como postes, árboles y demás, y declarar de esta manera a este lugar y otras localidades aledañas zona de desastre que es evidente amerita esa declaración, y con esta se activa el Fondo de Catástrofe, destinando todos los recursos que hagan falta para solucionar esto”.

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